¿No hay mujeres en el arte?

El próximo mes de Octubre el museo del Prado organiza una exposición dedicada al trabajo de la artista Clara Peeters, pintora flamenca nacida a finales del siglo XVI. Esta es la primera ocasión en que el museo del Prado acoge un evento protagonizado por la obra de una mujer. La muestra la forman un conjunto de unas 30 pinturas de la artista, prácticamente todas las que se conservan. En pleno 2016 el amante de los museos todavía permanecía a la espera de la llegada de un homenaje por parte de una institución de tal magnitud a las grandes mujeres pintoras. Y es que las ha habido.

Mujeres Arte Clara Peeters

Detalle de Mesa de Clara Peeters.

La mujer artista ha sido marginada por la historia del arte y esto no es casualidad. Para empezar, se debe tener en cuenta que esto no sólo ha ocurrido en el arte. En muchos ámbitos y durante miles de años la mujer se ha visto relegada no a un segundo papel, sino a la total irrelevancia. Por ello, los historiadores de arte tratan cada vez más de estudiar el trabajo de la mujer artista. Las van incluyendo progresivamente en la historia, donde antes, aunque aparentemente no faltaba nada, había un gran espacio en blanco.

Mujeres y arte: siempre inspiración, nunca ejecutoras

Realmente sí se conocen muchísimas mujeres dentro de la historia del arte. No se las ha permitido destacar como artistas, pero sí han sido el tema preferido de infinidad de pintores. De este modo, aunque muchos museos cuentan con una minoría de obras expuestas realizadas por mujeres, ellas son las grandes protagonistas de las salas. El museo del Prado cuenta con una amplísima colección de retratos de mujeres, tanto imágenes de elegancia y poder como multitud de desnudos.

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Madonna de Munch. || elmundo.es

Problemas y limitaciones

La mujer es, como señala entre otros la catedrática e investigadora Estrella de Diego, considerada como artista de segunda por la historia y por sus coetáneos. Esto no implica falta de técnica o de calidad, sino que en la pérdida de protagonismo del arte realizado por mujeres cuentan también otros factores. Por ejemplo, la mujer no tenía permitido el acceso a la enseñanza artística, ni mucho menos a un taller, si no era como modelo. Pocas fueron las afortunadas de contar con familiares pintores que estuvieran dispuestos a enseñarlas. Al estar excluida de la formación, la mujer, inexperta en temas como la representación anatómica, solo pudo pintar temas que hoy se siguen considerándose menores, como bodegones o naturalezas muertas.

A todo esto, hay que añadir que han sido muchas las artistas a las que se les ha arrebatado la autoría de sus obras. Normalmente esto ha ocurrido en favor de sus cónyuges u otros familiares masculinos. El menosprecio hacía la figura femenina como creadora del arte es algo por todos conocido, desde el ámbito de la exposición hasta el valor económico. Cualquier cuadro con una atribución a un artista masculino disminuye su valor si se descubre que la artista fue una mujer.

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La artista Elisabeth Vigée Le Brun pintando a María Antonieta.

Las grandes artistas

Afortunadamente, los historiadores han buscado subsanar estos olvidos. Poco a poco, el aficionado al arte puede empezar a acercarse a las grandes obras realizadas por mujeres. A día de hoy, aunque siga tratándose de cifras ridículas, cualquiera puede nombrar algunas mujeres que no sólo realizaron obras de calidad, sino que rompieron con lo establecido.

El caso más conocido por todos es el de la artista Frida Kahlo. Se trata de una pintora mexicana, cruda y revolucionaria, una de las figuras más conocidas del surrealismo junto con Salvador Dalí. Otra de las grandes mujeres que participan de la historia de la pintura fue Artemisia Gentileschi, artista caravaggista. Fue hija de un padre, también pintor, y una de las mejores pintoras tenebristas del periodo barroco.

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Cartel de las Guerrilla Girls basado en la Gran Odalisca de Ingres. || rtve.es

Son muchas las mujeres artistas, pero muy pocas reconocidas por la historia del arte. Progresivamente comienzan a ser incluidas en los estudios de arte y en las grandes enciclopedias. Al mismo tiempo, las propias artistas reivindican tener un sitio propio. La realidad, sin embargo, es que aún queda mucho por hacer.