Quedamos esta tarde con una de las personas más importantes en la producción cinematográfica española. Se rumorea que tiene en su haber la propiedad de más de ocho mil títulos de películas. Empezó desde lo más abajo en su Segovia natal cuando iba a sus pequeñas salas y terminó comprando los derechos de Ciudadano Kane.

Ahora nos recibe en su despacho de la productora Mercury Films. Mientras subimos las escaleras, nos fijamos en que por todas partes existen referencias al cine; al cine que le gusta. Nos lo dejará claro más adelante. Él solo produce películas que le atraen de verdad. Nos hace sentarnos en un sofá y nos ofrece algo de beber. Se pone frente a nosotros, cómodo. Alrededor del despacho se hace notar también su cara atlética. Está muy orgulloso de ser un indio cinéfilo. Se sienta en el sillón y sonríe esperando la primera pregunta.

Comienza en mil novecientos sesenta y seis a relacionarse con el mundo del cine.

Aproximadamente por esas fechas, sí. Pero siempre me había gustado muchísimo. Yo era de los que veían dos o tres películas diarias.

Había más variedad de cines que hoy en día.

En Segovia había cuatro o cinco cines. Estaba el Victoria, El Cervantes, el Juan Bravo y el Sirenas. Luego inauguraron alguno más, pero ahora me imagino que hay muchos menos. En aquella época los cines segovianos no funcionaban todos los días de la semana a todas horas. Funcionaban todos los días, sí, pero en funciones de siete de la tarde y diez de la noche. Hubo un momento en el que sí pusieron un cine que realmente daba sesión continua desde las cuatro de la tarde, cosa muy rara en Segovia ya que todos daban dos sesiones diarias.

De todas formas, yo pasaba mucho tiempo en Madrid. Aquí en la capital es donde yo he visto y he conocido todos los cines y todos los formatos que tenían: de estreno, de sesión continua y de reestreno.

Una oferta que no podía compararse con otras capitales de provincia.

Claro, la oferta que había en Madrid era magnifica en aquella época.

Tengo entendido que prefiere comenzar de meritorio a estudiar en la escuela de cine.

Esa escuela estaba cerca de la Plaza de Colón. Era complicado. Date cuenta de que la escuela estaba empezando, no tenía mucho movimiento en aquella época, aunque luego después salieron grandes directores de ahí como Carlos Saura o Merceu, grandes alumnos que salieron de aquellas promociones… Yo prefería hacerlo de una manera más práctica y rápida. Estar en contacto directo con la profesión. Existía una serie de estamentos en los que al hacer tres películas te daban un carné, luego hacías otras tres y te daban otro… y así empecé.

Había un familiar mío, que conocía a Pedro Masó, persona influyente en producción, que a su vez conocía a otro y a través de todos estos enlaces fui abriéndome camino.

Fotografía || Samuel Delgado

Se estrenó usted con Pedro Masó ¿no?

Fue con Un millón en la basura. A continuación hice tres o cuatro películas más con él y luego ya comencé de auxiliar; pasé después a ayudante y ahí ya me retiré más hacia el terreno de la producción. Aunque, por seguir, podría haber avanzado a segundo operador de cámara y así hasta donde me interesase.

Garci tampoco fue a la academia. Dijo que la técnica cinematográfica se aprendía en una semana o no se aprendía. ¿Piensa lo mismo?

El cine tiene muchos factores importantes. Debes saber colocarte muy bien en lo que es la industria, en la profesión o en lo que elijas. Decoración, producción, cámara, dirección… Tienes muchísimas opciones y posibilidades de elegir una. Una vez que optas por un nicho, es organizarte bien para poder tener un trabajo continuado y un trabajo que sea más o menos lógico dentro de lo que es la profesión.

La primera película que hace es La sonrisa del Sol: Almería.

Bueno, pero eso es aparte. Rodábamos muchas películas en Almería. Se hacía mucho western allí. El chorizo western que llamaban. Infinidad de películas épicas… Nosotros estábamos allí muchísimo tiempo durante el año. Los fines de semana eran muy largos y de vez en cuando buscábamos soluciones para entretenernos. Los sábados y domingos en vez de estar descansando y tomando el sol, decidimos coger una cámara y comenzamos a rodar cosas de Almería.

Pero a pesar de que le gusta mucho el cine, no se atrevió a una segunda.

No, porque lo mío eran las cámaras y la producción. Ten en cuenta que la cámara es uno de los grandes factores junto con la música y la dirección, sin menospreciar claro a guionistas, maquilladores…  En cuanto tuve la oportunidad creé una productora llamada Venecia Films, hicimos un documental sobre fotos de Venecia que escribió Miguel Ángel Rivas, pero vamos, es que mi vocación era la producción, nada más.

¿Recuerda la primera película que usted produce?

Pues ni me acuerdo. Habré producido unas ochenta o noventa películas… No soy capaz de recordarlo.

¿Y la primera de éxito?

Ten en cuenta que los éxitos no hay que darlos como de taquilla o de público. Éxito es cuando haces una película que de verdad te gusta, queda bien y todo el mundo habla bien de ella. Luego te puedes encontrar que vaya más o menos gente. Nosotros hemos conseguido hacer grandes películas como Juana la loca, La buena estrella, en fin… ha habido una cantidad de películas importantes. Unas veces producidas por mí mismo, otras en coproducción con otros productores españoles… Y la verdad es que estoy tremendamente satisfecho.

Ha mencionado que ha producido unas noventa películas. ¿Es por ello por lo que le eligieron el director de la EGEDA?

No, por eso no. EGEDA es una entidad de gestión sin ánimo de lucro que controla y defiende los derechos de los productores. He producido todas esas películas sí, pero luego he adquirido ocho mil títulos. Títulos, ahora nuestros, de diferentes productores a los cuales hemos ido comprando. ¿A quiénes me refiero? Bueno, diferente gente asociada al cine que ha ido vendiendo las posesiones que tenían en el mundo cinematográfico. Así hemos llegado a ese número. Esas ocho mil películas las cuida y salvaguarda EGEDA, donde realmente cobra el derecho que tiene que cobrar para nosotros como productores. Pero eso no tiene nada que ver para ser el presidente.

¿Quiénes fundaron esta asociación?

Yo fui uno de los fundadores con José María Forquet y Helena Mata. EGEDA ha tenido en veinticinco o treinta años solo tres presidentes.

Fotografía || Samuel Delgado

Filmotech fue otro de los proyectos elaborados por productores.

En plena campaña de la piratería, cuando luchábamos contra las descargas ilegales, íbamos a jueces, fiscales… a todo el mundo y nos respondían que había esa serie de ilegalidades porque no había una competencia que pudiera suprimir a los piratas… Entonces se crea Filmotech. El primer portal de cine español que realmente sale al mercado; pero no sale con el afán de ser un negocio, lo mismo que EGEDA no es un negocio, sale con un anhelo de combatir la piratería y que la gente se vaya dando cuenta que existen otras formas muy cómodas de ver pagando algo que en ese momento no estaban haciendo. Mejor calidad de vídeo, mejor calidad de audio… ¡Ningún tipo de virus informático! Y claro, legal.

Pude ver que había títulos por 1 euro.

Si es que el problema era que queríamos combatir a la piratería desde el punto de vista de la le-ga-li-dad. Que había ya un sistema preestablecido, una plataforma de cine en la que estábamos ya trabajando y que nosotros estábamos ahí para dar ese servicio. Que no tenían que irse a una página ilegal. Afortunadamente se dio bien, las descargas ilegales con todo lo que ha venido han disminuido bastante y nosotros ahora mismo estamos en una situación, que es lo que yo te decía antes, de defender nuestros derechos, defender nuestras posibilidades.

¿Cuándo cerró Filmotech?

Cuando empezaron a abrir todas las plataformas y no era necesaria. Ahora hay lo menos diez plataformas diferentes, cosa que antes no había. No tenía ningún sentido que siguiera con el auge de nuevas plataformas porque además esas películas no eran ni de Filmotech, sino de los productores. Se cumple un ciclo y vemos que seguir adelante con este proyecto no es lo que queremos hacer.

¿Fue FlixOlé el relevo?

FlixOlé abrió después, pero ya en otras circunstancias.

Le he escuchado decir que el cine español siempre está en crisis.

Porque básicamente siempre ha estado en crisis. Ahora se acentúa un poco más porque las circunstancias son diferentes. Hoy en día es cuando más cine se ve, pero cuando menos la gente va al cine.  Se ve el cine en la televisión, el móvil, en la tableta, se ve el cine en cincuenta mil sitios. ¡No se para de ver cine! Pero desgraciadamente la gente ya casi no va al cine. Sí, bueno, van miles de personas al día en España al cine, vale, pero ni por asomo como hace quince años.

¿Favorece esto al fin de la gran pantalla?

Yo creo que el cine no va a desaparecer nunca. Prueba evidente de ello es que cuanto más pasa el tiempo, la gente quiere ver más películas, no series… la gente quiere ver algo para pasar el rato. En general diría yo que estar capítulo a capítulo obligándose a ver el capítulo del día siguiente… no tiene necesidad. No creo que dentro de quince años el noventa por ciento de las series que hoy en día funcionan en el mercado estén en la cabeza de muchísimos aficionados y que las puedan ver. Es mi opinión, vamos. La gente recuerda una película que la ve en dos horas y cuarto, y fin. Uno con una serie tiene que ponerse a ver cincuenta capítulos como poco… son muchas horas y muchas historias. Pienso que la gente no está por la labor. ¡Cuando la estrenan, ojo!

Hablando de series, Netflix hace poco estrenó El irlandés sin pasar por taquilla.

Date cuenta de que hay unos sistemas para poder hacer eso bien. Y si el productor no quiere, como es el caso de Netflix… pues no pasará por el aro. Peo vamos, es un tema que a mí no me preocupa. Yo creo que Netflix es una buena plataforma con mucha aceptación, al igual que HBO o Amazon Prime y que todas vamos a luchar por tener un puesto en el mercado y eso es lo bueno que tiene esto. Una libre y saludable competencia.

Al final los grandes detractores de estas plataformas son los directores. En el caso de Roma vimos cómo demostraron su desencanto.

El mundo del cine es arte, es espectáculo. Es algo que realmente tiene que gustar a todo el mundo, o a una parte mayoritaria de ciudadanos. Hay series y películas que gustan mucho y otras que no gustan nada.  De eso nadie tiene la culpa. De buenas a primeras el gusto por algo cambia de forma radical y lo que hace un año funcionaba, ya no te lo compra nadie. La solución la tenemos que buscar los productores.

Habla de producir cine que le guste a la gente. ¿A todo tipo de gente?

Pues no lo sé, porque como ahora el mundo está tan cambiado y globalizado ya no distingo entre políticamente correcto y lo que no.

Infierno de Cobardes dudo que se produjera hoy en día.

Me consta que es de Clint Eastwood, pero no recuerdo la película. Pero vamos si es de Eastwood es buena seguro (risas).

Hay películas de antes que hoy en día no gustarían me refiero.

El cine es crítica pura. Es critica social, crítica política, crítica económica. Todo movido dentro de una legalidad, claro.

¿Con censura?

Yo creo que no. La censura desde hace muchísimos años para el cine ha desaparecido. ¡Yo creo, eh! Por lo menos yo nunca he tenido ningún problema de esos.

Fotografía || Samuel Delgado

Hablemos de usted. En por partidos de fútbol se le ve. ¿En los rodajes?

Yo suelo ir a los rodajes de mis películas un día o dos a la semana. Llegar más o menos a la hora de la comida y marcharme a primera hora de la tarde. Hablar con el director, con los actores; darles mi apoyo y si cada uno tiene un problema, que busquen su solución.

¿Le gusta comentar por dónde le gustaría que fuese la película?

La película depende de los primeros días, cuando se empieza a rodar y que el productor y el director se ponen de acuerdo. Se busca un sistema, quién va a hacer qué en cada momento o cómo lo van a hacer. Si eso se hace así, no hay nunca ningún problema. A todo el mundo se le da un contrato, esos papeles se firman y todos estamos de acuerdo. Mientras se cumpla ese contrato, todo suele ir bien.

¿Ha tenido problemas a la hora del rodaje?

No. Creo que la productora ha colaborado muy bien siempre con todos. Mucho buen rollo. Nunca he tenido ningún problema y si lo he tenido he puesto las cartas mías sobre la mesa, ellos han puesto las suyas y lo que se ha podido hacer sea hecho.

He visto que ha producido varias películas con Garci. Él siempre ha querido hacer un western y a usted tengo entendido que le encantan.

Yo he hecho tres o cuatro westerns. Un dólar por los muertos por ejemplo… y con Garci hemos colaborado en tres películas: You’re the one, Historia de un beso y Tiovivo c. 1950. A mí me gusta producir el cine que me gusta ver. Comedias, del oeste, drama… Si me ofrecen algo siempre intento acoplarlo para poder hacerlo.

Abramos un momento el melón de la RKO. ¿Cómo compra Ciudadano Kane?

Pues igual que King Kong o Retorno al Pasado… Un día aparece un señor, dice que tiene un catálogo de la RKO, le preguntamos qué pide por el, nos dice que tanto, estamos de acuerdo los dos y firmamos el contrato.

¿Así de simple?

No tiene más.

Fotografía || Samuel Delgado

¿Algún título más de la RKO?

Retorno al pasado como ya te dije, Sombrero de copa, de Fred Aster y Ginger Roger… Es que son un montón. De todas formas, cualquier película de estas que pongas en color o en blanco y negro son una exposición magnífica y antológica de lo que era España, de lo que es España y de lo que puede ser en un futuro Europa.

¿Cómo se le presenta la ocasión?

Pues porque hay un señor, que representa a otros señores de una empresa y te dice que tiene el catálogo de esta empresa. Y es así, sin más. Hay unos mercados, se dan una serie de circunstancias en los mercados de marras, y además hay unas personas que trabajan un tipo de producto con la que te pones en contacto, o viceversa, te pregunta si te interesa el paquete de películas, os ponéis de acuerdo en un precio y sanseacabó.

¿Y al revés? ¿Le han ofrecido un precio?

No.

¿Y dispuesto a venderlas?

En un principio no. Por razones obvias. Además, que nosotros tenemos una plataforma magnifica que se llama FlixOlé donde están metidas muchísimas películas. Para qué la voy a poner en otra plataforma diferente si la gente la puede ver aquí. El que quiera verla, que la vea aquí.

Hablando de FlixOlé y de su catálogo, tengo entendido que tiene el setenta y tantos por ciento de la industria española de cine.

Pues eso puede ser correcto y lo más posible es que sea correcto. No sé si es el setenta, el setenta y uno o el ochenta y cuatro por ciento. No lo sé. Lo que sí te puedo decir es que aquí todo lo que viene en español se acoge bien, se intenta comprarlo y sobre todo se intenta hacer un trabajo, tanto social como económico. Lo que mejor podemos hacer es reproducir en otras circunstancias y con otras características todo ello para que nunca se pierda y siempre tenga una vigencia como mínimo igual a la que estaba. Hay muchas películas españolas que están en muy mal estado.

Al final Mercury Films ha servido como un bote salvavidas cinematográfico.

Yo estoy encantado de hacer este trabajo. No pedimos ayuda a nadie, estamos trabajando en solitario. Estamos avanzando en cualquier compra en solitario y si hasta ahora hemos tenido buena suerte… ¿Por qué la íbamos a perder?

Le preguntaba más por la recuperación de películas en un estado mediocre de conservación.

El estado tiene muchos requisitos que cumplir. Si alguien no la conserva es porque no le interesa o porque no puede. Nosotros siempre hemos comprado una nueva película la intentamos recuperar, convertir en una buena película, le quitamos todas las rayas que podamos… La transformamos para que se pueda ver en una pantalla grande con la mejor calidad posible y esto al final, hace de nosotros una marca fiable.

¿Al remasterizar películas como El último cuplé ha sacado fallos que no se veían con una peor calidad?

Bueno, El último cuplé fue una película de muy bajo presupuesto. Creo que me dijo Juan Orduña que costó 2 millones de pesetas, pero luego la verdad es que salió un éxito rotundo recaudando cerca de los 50 millones de pesetas. Algo impresionante como puedes ver. Las canciones son bonitas, son emotivas, el color y la fotografía son fantásticos, tiene foco toda la película. El productor está encantado y creo que nadie puede criticarla.

Los recortes y pintados que ponía la censura en los escotes y faldas, ¿los ha dejado o lo ha eliminado dejándola totalmente original?

No. La hemos dejado como estaba. Como se proyectó el primer día. Hemos intentado reintroducir los recortes, pero ni hemos encontrado el material ni hemos tenido tiempo. Las voces igual. Hemos mantenido las originales. Hay veces que se remasterizan películas y se cambia alguna voz, pero nosotros no.

¿Cuándo nace FlixOlé?

Pues nació hace algo más de dos años. Con un producto totalmente nuestro.

Fotografía || Samuel Delgado

¿No nace un poco tarde con respecto a otras?

Personalmente creo que no. Todo tiene su momento y me gusta marcar mis tiempos en mi trabajo. La saqué al mercado cuando consideré que era el momento ideal. Maduras una idea y cuando realmente ves que puede salir al mercado y funcionar, la lanzas.

Nosotros tenemos una Flixolé por tres razones. La primera para exhibir nuestro producto. Segundo porque es una buena plataforma que llega a muchísima gente y tercero porque tiene una calidad de visión increíble. Hay veces que nos encontramos con copias malas y que el negativo es peor, como hemos hablado antes, pero siempre ese negativo sale por encima de todo. Se busca, se encuentra y es lo bonito que tiene esto. Es que tienes una fuente generosa y de riqueza pudiéndola poner en cualquier momento y en cualquier sitio: móvil, tableta, televisión…

Me sorprendió que tuvieran la película Frente de Madrid de Edgar Neville.

Neville fue un personaje muy importante del y para el cine español. Un director que tuvo hijos con los cuales yo llegué a un acuerdo de adquirir todas las películas que ellos habían hecho y producido y a partir de ese momento la verdad he tenido muy poca relación con ellos, pero la verdad es que siempre que me han preguntado he dicho lo mismo. Grandes.

A parte de Viridiana, ¿tiene alguna otra película más de Buñuel?

Tenemos las películas que hizo con la productora mexicana. El Ángel exterminador, Simón del Desierto y esta, Viridiana.

¿Suele ir al cine?

Sí, bastante. Siempre que puedo voy.

No me imagino a Cerezo yendo a los Cines Callao.

Pues sí, sí voy (risas) ¿Qué voy a hacer? ¿Quedarme en casa?

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