¿Habrá salas de cine a los que volver en 2021?

La escena final de Cinema Paradiso (Giuseppe Tornatore, 1988) es una de las más recordadas y queridas de la historia del Séptimo Arte. Probablemente, porque la emoción que siente el Salvatore adulto al observar los fotogramas recortados por la censura de las películas que veía cuando era pequeño sea la mejor forma de representar el amor y la pasión que sienten los cinéfilos en una sala de cine. La música de Ennio Morricone nos acompaña durante los minutos en los que el protagonista no puede contener las lágrimas, y los espectadores tampoco pueden.

Para cada persona el cine simboliza algo diferente: entretenimiento, arte, hobbie, trabajo, etc. Pero sí es cierto que esta industria es una parte muy importante de la cultura. Es uno de los medios visuales de masas que sirve para representar una realidad y tiene un papel muy importante en el imaginario colectivo. En contextos normales, arrastra a millones de personas a contemplar delante de una pantalla lo que un equipo tiene que decir sobre algo. Puede ser sobre la II Guerra Mundial, sobre un divorcio o sobre la unión de personas con poderes extraordinarios para salvar el mundo.

«La vida no es como en las películas. La vida es más difícil.»

Cinema Paradiso

Sin embargo, actualmente no vivimos en un contexto normal. La llegada de una pandemia ha sacudido nuestra vida, como sacudió la vida de los protagonistas de Contagio (Steven Soderbergh, 2011), y eso ha afectado a multitud de aspectos. Entre ellos, al cine. La necesidad de limitar el movimiento, asegurar la distancia social, sumado al miedo generalizado ha tenido su efecto en las salas y a la falta de grandes estrenos, ha provocado que el cine -especialmente, los exhibidores- no viva su mejor momento.

2021 iba a ser el año de Dune, el último largometraje de Denis Villeneuve, remake de la cinta de David Lynch de 1984; iba a ser el año de la versión de West Side Story, de Steven Spielberg; iba a ser el año de la última película de James Bond protagonizada por Daniel Craig; iba a ser el año de grandes superproducciones como Black Widow o The Eternals; iba a ser, pero nunca será.

«La vida es muy difícil y dolorosa, pero entras en una de esas salas de cine, y de pronto enfrente de ti ves a Fred Astaire o a Robert Redford, o a quien sea, y te parecen tan divertidos y tan valientes, tan conmovedores. Luego, cuando acaba la película, vuelves al mundo real y no encuentras taxi y está lloviendo.»

Woody Allen

Los estudios han decidido retrasar las películas que se prometían más taquilleras a 2021 e, incluso, a 2022 debido a la poca afluencia que se está dando a la hora de visitar las salas de cine y a que muchos de los cines de EE. UU. permanecen cerrados en estados, como California o Nueva York. De hecho, una de las pruebas de fuego para las majors -grandes productoras de cine, como Paramount- fue el estreno de Tenet (Christopher Nolan, 2020) en agosto. Muchos estudios consideraron que no recaudó lo suficiente y prefirieron mover ficha retrasando sus películas a épocas en las que esperan tener mejores resultados. Pero ¿habrá salas de cine en las que estrenar películas en 2021?

El cine, tal y como lo conocemos, en peligro

La directora de Wonder Woman, Patty Jenkins, alertaba en una entrevista de la paradoja a la que se enfrentaba el mundo del cine. Comentaba que, si las grandes industrias cancelaban sus estrenos para 2020, muchas salas tendrían que cerrar y se perdería la experiencia de ver las cintas en una pantalla grande, quedando relegadas al streaming. El estreno de su cinta Wonder Woman 1984 ha sufrido varios retrasos y tiene como fecha de salida el 25 de diciembre. La directora confía en que este plazo se mantenga y sea el comienzo de la vuelta del público a los cines.

«Las películas tocan nuestros corazones, despiertan nuestra visión, y cambian nuestra forma de ver las cosas. Nos llevan a otros lugares. Nos abren las puertas y las mentes. Las películas son los recuerdos de nuestra vida. Tenemos que seguir con vida.»

Martin Scorsese

En España, se estima que para finales de 2020 el 96% de las empresas del sector puedan entrar en quiebra, según los datos que ofrece la Federación de Cines de España (FECE). Algo que se refleja en el cierre temporal de uno de los cines más antiguos de Madrid, el cine Paz, que ha decidido paralizar su actividad a la espera de que el público quiera volver a las salas.

La espantada de las grandes superproducciones que atraen a miles de espectadores a los cines está poniendo en serio peligro la supervivencia de un negocio que ha tenido que lidiar contra la piratería o la llegada de las plataformas. De hecho, el estreno del remake de Mulan se realizó directamente por streaming y pasará lo mismo con Soul.

«La fotografía es verdad. Y el cine es una verdad 24 veces por segundo.»

Jean-Luc Godard

Sin embargo, hay que tener en cuenta que hay películas que sí se están estrenando. No son estrenos de masas, sino cine independiente o de autor como Verano del 85, de François Ozon; Akelarre, de Pablo Agüero; Fallin, la ópera prima de Viggo Mortensen, o Rifkin’s Festival, el último largometraje de Woody Allen. Cintas que también necesitan el apoyo del público, ya que la mayoría de los ingresos de las películas vienen de lo recaudado en las salas.

Si las grandes majors como Warner, Disney, Paramount, no estrenan sus películas esperando que se pasen las vacas flacas, no habrá salas de cine llenas y esta trágica situación nunca pasará. Si no hay salas de cine para ver James Bond, películas del universo Marvel o DC,  entre otras superproducciones, no habrá salas de cines para ver películas como Parásitos, El Faro o The Farewell.

Son las grandes industrias cinematográficas quienes pueden salvar a los exhibidores, la pregunta es ¿están dispuestas a hacerlo?

«Un buen vino es como una buena película: dura un instante y te deja en la boca un sabor a gloria; es nuevo en cada sorbo y, como ocurre con las películas, nace y renace en cada degustador.»

Federico Fellini.

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