¿Solo los maricones y los marineros se llaman Lawrence?

Quizás a la afirmación que hace el sargento de artillería Hartman,(instructor jefe de una sección de marines que luchará en la guerra de Vietman), algo tendría que decir Thomas Edward Lawrence, más conocido en el mundo como Lawrence de Arabia, un teniente coronel que luchó a las ordenes del Reino Unido durante la Primera Guerra Mundial.

Al margen de si este caballero y el resto de sus tocayos deben ser o maricones o marineros, centrémonos en la forma de mirar, moverse y hablar del sargento americano ¿Nos recuerda a alguien? Mismo oficio, casi paralelos en el tiempo los tres (al menos de forma temática) y una misma forma de ver la vida y hacérsela ver a sus alumnos. No, lamentablemente no estoy hablando de Robin Williams, actuando como el profesor John Keating. Hablo de una terna de genuinos tipos duros que sí han marcado escuela con sus papeles.

Ya hemos nombrado al primero de los Suprahombres. El siguiente gran poeta de la bilis es también sargento de artillería de marines. En su carta de presentación nos dice textualmente: “Soy el sargento de artillería Highway. He bebido más cerveza, he meado más sangre, he echado más polvos y he chafado más huevos que todos vosotros juntos, capullos”.

¿Nada mal verdad? Y efectivamente no, tampoco es marinero. Lo que sí es, y porque puede serlo, es chulo. Pero de con ese tipo de aura de la que goza que infunde respeto y a la vez admiración con su actitud tan altiva. Es un cabrón pero nos cae bien. Ahí radica el misterio. Son hijos de puta respetados.

Por último y no por ello menos importante, aunque sí pertenece a otro cuerpo del ejercito y posee otra graduación, tenemos al teniente-coronel Kilgore, un Robert Duvall que quita el hipo. Quizá no recuerdes ahora cómo era este oficial de caballería aérea, pero sí una de sus más famosas frases: “(…) Amo el olor del napalm por la mañana (…) Qué pestazo el de la gasolina quemada. Aquella colina olía a… victoria”. Se repite el patrón anterior. Traga quina y le gusta.

¿Importa algo que ninguno se llame Lawrence? La verdad, no. Lo que les caracteriza a ellos tres es que aman a su valiente enemigo y desprecian la cobardía en sus filas, consiguen respeto sin exigirlo directamente e inspiran total motivación. Auténticos machos alfa.

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