Love fue una banda romántica, un destello de genialidad de la ciudad de Los Ángeles, una de las primeras bandas multiétnicas del Rock, es decir unos pioneros en casi todos los aspectos en los que puede ser un grupo de música.
Comparar a Love con otras bandas de su época sería casi imposible, si bien es cierto que había grupos como «Jefferson Airplane» o los «Grateful Dead» que fueron emblemáticos del movimiento hippie y que bebieron sobretodo del pop de los 60, en el caso de Love nos encontramos con un grupo que mezcla influencias del pop, del rock, del folk, del folklore de Méjico y del folklore Hispánico. Una mezcla explosiva que se define claramente en temas como «Alone again or«. En cuanto a las letras, nos encontramos ante uno de los álbumes más bellos y oscuros de los años 70. El líder y compositor Arthur Lee fue un genio creativo que elevó el concepto de álbum a un medio para transmitir los sentimientos sin necesidad de falsearlos. No hay nada de comercial en «Forever Changes», es un disco sincero, visceral, que trata temas como la guerra, la soledad, la muerte, el amor…

Quizás es uno de los motivos por los que el álbum no cosechó unos grandes resultados económicos en el mercado, o puede que el hecho de ser un grupo étnico les cerrara muchas puertas a la fama, tampoco era tan extraño que un grupo tocara temas políticos o de denuncia social. Puede encontrarse un ejemplo en los mismos «The Doors» que lanzaron el single «The Unknown Soldier» a finales de los años 60 y que condenaba de una forma directa y sin metáforas la guerra que estaba viviendo entonces el continente Americano. Fuera como fuese lo cierto es que Love pasó por su tiempo sin pena ni gloria, aunque dejó una huella, una joya que el tiempo ha ido poniendo en su sitio. Un álbum que nació del underground y que ha terminado por ser una «delicatessen» para auténticos sibaritas musicales.
El hecho más destacable quizás (a parte de las letras y las melodías) es que es un álbum perfecto a nivel de producción. Todos los instrumentos están muy cuidados, todas las notas están pensadas y sin embargo el disco fluye, te atrapa de una forma totalmente natural. Podríamos decir que este disco es un logro para la historia de la música pop. Un disco que enamoró a los afortunados que lo descubrieron en su generación y que se ha engrandecido con el paso del tiempo, dejando a la banda de Los Ángeles como un verdadero mito en su género.

