Carmen Sandiego, vuelve por favor

Como la mismísima Carmen Sandiego la historiografía se encargó de borrar las grandes obras, incluso los nombres, de grandes artistas del pasado: todas mujeres. Seguro que la sin par Carmen no hubiera trabajado en pos del patriarcado, o sí, quién sabe pues el dinero la cegaba; pero parece complicado. Desde luego los historiadores del arte no necesitaron ni futuristas helicópteros ni armas de destrucción masiva para borrar de la Historia el hacer de tantísimas artistas. ¿Cómo?, ellos tenían algo mucho más poderoso, imperecedero e imperceptible por vivir agarrado a las letras y al ADN de muchos: el patriarcado.

Hasta el Renacimiento existía la autoría como se entiende hoy, la firma no formaba parte de la vida de los artistas por lo que robar la memoria de una obra era tan “fácil” como decir “válgame Dios, una mujer sería incapaz de realizar tal obra”…

maxresdefault (1).jpg
Ilustración de la serie Carmen Sandiego.

La mayoría de mujeres que pudieron salirse del corsé creativo que no iba más allá de coser o de la almohadilla para apoyar el bastidor, aprendieron a pintar o esculpir en los talleres de sus padres. Unos padres que salían de la norma enseñando a sus hijas “cosas de hombres” pero no siempre era por romper con la sociedad, simplemente enseñaban a todos sus hijos, varones o no, el oficio. Es más, normalmente para las hijas reservaban labores menos creativas pero en algunas ocasiones el genio de estas genias salía a la luz.

“Alguien hablará de nosotras cuando ya no estemos” Safo. Aunque la poeta griega pronunciara estas palabras unos 2000 años antes del Renacimiento sirve de prólogo para muchas de las artistas que sobrevivieron en la y a la Edad Media.

Self-portrait_at_the_Easel_Painting_a_Devotional_Panel_by_Sofonisba_Anguissola.jpg
Sofonisba Anguissola, Autorretrato, 1556, Museo Lancut, Polonia

 

Pero no ha sido un borrado de siglos que con los sedimentos arrastrados por el río del tiempo ha sepultado méritos; ya en el propio siglo XVI se obvian las genialidades de Sofonisba Anguissola, una de las más grandes artistas de todos los tiempos, en la obra “Vidas” de Vasari. El nombre completo de la obra es “Las vidas de los más excelentes pintores, escultores y arquitectos”, tantas oes (ies en la versión original italiana) no se debe a la costumbre del plural masculino que sin razón alguna engloba todo. Sí que es cierto que aparece mentada y alabada, pero como todavía sucede en la actualidad con los sueldos y los reconocimientos no se le da tanta importancia como si hubiera sido un hombre.

La historigrafía del arte sufre un hetero-patriarcado que hace que tras 4 años de licenciatura, ahora 3 con los grados, las mujeres artistas no ocupen ni un crédito del programa perdiendo así todo el crédito que merecen.

Sería interesante que Carmen Sandiego vuelva del lado oscuro del hurto monumental al más puro estilo de David Copperfield y se dedique a viajar al pasado para devolver a la Historia todas esas artistas robadas.

Send this to a friend