Carmen Sandiego, vuelve por favor

escrito por

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Share on telegram

Como la mismísima Carmen Sandiego la historiografía se encargó de borrar las grandes obras, incluso los nombres, de grandes artistas del pasado: todas mujeres. Seguro que la sin par Carmen no hubiera trabajado en pos del patriarcado, o sí, quién sabe pues el dinero la cegaba; pero parece complicado. Desde luego los historiadores del arte no necesitaron ni futuristas helicópteros ni armas de destrucción masiva para borrar de la Historia el hacer de tantísimas artistas. ¿Cómo?, ellos tenían algo mucho más poderoso, imperecedero e imperceptible por vivir agarrado a las letras y al ADN de muchos: el patriarcado.

Hasta el Renacimiento existía la autoría como se entiende hoy, la firma no formaba parte de la vida de los artistas por lo que robar la memoria de una obra era tan “fácil” como decir “válgame Dios, una mujer sería incapaz de realizar tal obra”…

maxresdefault (1).jpg

Ilustración de la serie Carmen Sandiego.

La mayoría de mujeres que pudieron salirse del corsé creativo que no iba más allá de coser o de la almohadilla para apoyar el bastidor, aprendieron a pintar o esculpir en los talleres de sus padres. Unos padres que salían de la norma enseñando a sus hijas “cosas de hombres” pero no siempre era por romper con la sociedad, simplemente enseñaban a todos sus hijos, varones o no, el oficio. Es más, normalmente para las hijas reservaban labores menos creativas pero en algunas ocasiones el genio de estas genias salía a la luz.

“Alguien hablará de nosotras cuando ya no estemos” Safo. Aunque la poeta griega pronunciara estas palabras unos 2000 años antes del Renacimiento sirve de prólogo para muchas de las artistas que sobrevivieron en la y a la Edad Media.

Self-portrait_at_the_Easel_Painting_a_Devotional_Panel_by_Sofonisba_Anguissola.jpg

Sofonisba Anguissola, Autorretrato, 1556, Museo Lancut, Polonia

 

Pero no ha sido un borrado de siglos que con los sedimentos arrastrados por el río del tiempo ha sepultado méritos; ya en el propio siglo XVI se obvian las genialidades de Sofonisba Anguissola, una de las más grandes artistas de todos los tiempos, en la obra “Vidas” de Vasari. El nombre completo de la obra es “Las vidas de los más excelentes pintores, escultores y arquitectos”, tantas oes (ies en la versión original italiana) no se debe a la costumbre del plural masculino que sin razón alguna engloba todo. Sí que es cierto que aparece mentada y alabada, pero como todavía sucede en la actualidad con los sueldos y los reconocimientos no se le da tanta importancia como si hubiera sido un hombre.

La historigrafía del arte sufre un hetero-patriarcado que hace que tras 4 años de licenciatura, ahora 3 con los grados, las mujeres artistas no ocupen ni un crédito del programa perdiendo así todo el crédito que merecen.

Sería interesante que Carmen Sandiego vuelva del lado oscuro del hurto monumental al más puro estilo de David Copperfield y se dedique a viajar al pasado para devolver a la Historia todas esas artistas robadas.

Suscríbete a nuestra newsletter

¿QUIERES APOYAR A LE MIAU NOIR?

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on email
Email
Share on telegram
Telegram

CONTINÚA LA LECTURA...

Borges y la filantropía miserable
En aquellos años el curso comenzaba avanzado el mes de octubre. Dos compañeros argentinos se pasaron...
El tabú de ‘querer morirse’: una historia real
‘Querer morirse’, un mito romántico que ha llevado a muchos a relacionar el suicidio con la pasión de...
“El idioma se está perdiendo”, un concepto totalmente erróneo
Se ha vuelto una noble faena el tratar de preservar el uso de la lengua madre a cualquier costo que la...

EL AUTOR DEL TEXTO

Dejar un comentario

Al utilizar este formulario, acepta que este sitio web almacene y maneje sus datos.

El mundo no es fácil y aunque estamos en contra de ponerle puertas al campo nos vienen obligando a avisarte de que utilizamos cookies (no de las de comer, aunque nos pese) de las propias y de las de terceros con el objetivo de recopilar datos para después poder mostrar publicidad. Si quieres, puedes leer el resto de texto, aunque te recomendamos que mejor leas un artículo. Acepto Leer más

Política de cookies