Podemos vs Ciudadanos

No hace mucho tiempo, hablar de política en España era hablar de Partido Popular, Partido Socialista y alguna opción nacionalista con más peso en su territorio. Lo demás, sobre todo en las elecciones generales, se podía meter en un gran cajón de sastre de ‘otros’.  Sin embargo, dos jóvenes formaciones han irrumpido con fuerza en el espectro político español con la intención de ser importantes: Podemos y Ciudadanos. Con sus similitudes y diferencias, las dos han sido ya consideradas ‘presidenciables’ en los últimos meses.vs1

Empezando por sus similitudes, lo primero es hablar de sus nombres. Podemos y Ciudadanos son dos palabras en plural, casi chocantes para partidos políticos, que buscan evocar una acción del conjunto de una sociedad frente a una élite política clásica. “Muchos iguales frente a unos pocos privilegiados”, podría decirse.

Sin embargo, tanto en Podemos como en Ciudadanos hay una cabeza visible más que clara que ejerce un liderazgo incontestable. No en vano, tanto Pablo Iglesias como Albert Rivera son los ideólogos y fundadores de sus partidos, considerados en muchas ocasiones por sus compañeros casi como ‘pop stars’. Y parecen sentirse cómodos con ese rol.

Buenos ejemplos son las papeletas de Podemos para las elecciones europeas, en las que aparecía la cara de Iglesias, o la cartelería de Ciudadanos en las locales y autonómicas, protagonizada por Rivera pese a que no fuera en ninguna lista.

vs2Otro punto en común entre estos dos partidos políticos es la importancia que se le da al marketing. Dan la sensación de haber cuidado su imagen de marca con mucho esmero, con estrategias en redes sociales muy claras, aprovechando los errores del rival –el recordado #yosoynaranjito– y con una escenografía muy teatral en sus actos electorales. Una escenografía en ocasiones ya copiada por PP o PSOE, debido a su éxito.

Todo ello, claro, acompañado de todas las apariciones televisivas de sus líderes que sean posibles, en las que se observa que tanto Rivera como Iglesias van siempre muy preparados, dando imagen de inteligentes y comprometidos.

Por supuesto, las ideas de trasparencia y regeneración política están muy marcadas en ambos mensajes, como una nueva forma de relacionarse con la ciudadanía. También otros conceptos con los que personas de cualquier ideología se sentirían identificadas, como unas mejores educación y sanidad o la reducción de los índices de pobreza.

También es similar la vertiginosa expansión organizativa que han tenido en pocos meses

Pero hay algo más. También es similar la vertiginosa expansión organizativa que han tenido en pocos meses en cada uno de los territorios de nuestro país. No han faltado personas –algunas llegadas de otros partidos– que han querido sumarse a estos dos proyectos políticos, creando agrupaciones locales, provinciales o regionales y haciéndoles crecer exponencialmente, algo imprescindible de cara a una intensa campaña electoral.

Más fácil resulta hablar de sus diferencias. La primera, ideológica, desde el origen de cada formación. Ciudadanos (Ciutadans) nació en Cataluña, con una ideología principalmente liberal, como una alternativa españolista a un Partido Popular en declive en esta comunidad autónoma. Tras varias legislaturas con una presencia casi testimonial en su parlamento autonómico, explotó en las pasadas elecciones locales y autonómicas en el resto del país.

GRA196. BARCELONA, 20/09/2015.- La candidata de Ciudadanos a la Generalitat, Inés Arrimadas (2d) , junto con el presidente del partido, Albert Rivera, (d), al inicio del acto central de campaña de Barcelona. EFE/ Toni Albir

Por su parte, el origen de Podemos recuerda a la historia del huevo y la gallina respecto al movimiento del 15M. Nació en la facultad de Ciencias Políticas de la UCM de la mano del propio Iglesias, acompañado de otros como Íñigo Errejón y Juan Carlos Monedero. Desde las tertulias de La Tuerka dentro de una nueva élite intelectual de la izquierda más a la izquierda, hasta las apariciones de Iglesias en la televisión nacional. Han ido moderando su discurso para poder llegar al electorado indeciso, pero siguen bebiendo de las asambleas que tenían lugar en sus “Aulas Sociales Autogestionadas”, como les gustaba llamarlas.

Así, Ciudadanos y Podemos chocan a la hora de hablar de los servicios sociales y su mantenimiento, cuando hablar de independencia y consultas, se echan en cara los diferentes apoyos con los que cuentan –el capital frente a Venezuela, por ejemplo–, difieren en cuanto a salarios, edad de jubilación, nacionalizaciones de empresas… En casi todo lo que puede distinguirse una ideología liberal frente a otra socialista o comunista, incluso anticapitalista, como a los propios miembros de Podemos les gusta definirse.

Pero una de las diferencias más interesantes se encuentra en con quién pactaría cada uno en un más que probable Gobierno en minoría de alguno de los dos partidos clásicos. Ahí Ciudadanos lo tiene más fácil, pudiendo pactar con PP y PSOE –como lo ha hecho ya a nivel local y autonómico–, justificándolo con un acuerdo de investidura que vigilaría bajo pena de moción de censura.

Una de las diferencias más interesantes se encuentra en con quién pactaría cada uno

Podemos, mientras, por ideología sólo puede pactar con partidos de izquierdas, desde el PSOE hacia la siniestra. También usarían su propio acuerdo de investidura como garantía de no claudicación a la “casta”.

Esto le hace que la formación naranja parta con más ventaja que la morada de cara a las elecciones nacionales para ser realmente importantes. Esto, más la intención de voto que se lee últimamente. Teóricamente, claro, que una cosa es lo que digan las encuestas y otra lo que cada español meta en la urna.

Y esto es lo que dijeron ellos, Iglesias y Rivera, en el cara a cara de uno de los mejores Salvados de Jordi Évole.

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Borja Torre

Politólogo y periodista que se gana la vida en prensa local. El talento que me pueda faltar lo suplo con trabajo. De Yebra (Guadalajara).