Nicole Kidman como Virginia Woolf en Las horas
Nicole Kidman como Virginia Woolf en Las horas (2002) | dvdpascher.net

‘Orlando’ o la creación en la biografía

Virginia Woolf era hija de un prestigioso biógrafo, Leslie Stephen. Fue también una lectora voraz y, sobre todo, una lectora muy crítica. Se puede suponer que debía de estar hasta el moño del tono solemne y autocomplaciente de las biografías, esos productos pomposos que pretendían relatar la vida de una persona. Unos productos elaborados con un estilo supuestamente objetivo y de los que se podía presumir en los círculos intelectuales. Círculos masculinos, hubiera subrayado quizá ella, un auténtico festival del ego.

Tilda Swinton como Orlando
Tilda Swinton como Orlando en Orlando (1992) || tejiendoideas-cosiendopalabras.blogspot.com.es

Y decidió escribir una biografía. Una fuera de lo común, donde se mezclan la burla hacia ese género y un estilo novelesco y accesible. La obra no es extensa y, de hecho, resulta dinámica, cambiante. Sigue una línea del tiempo, sí, pero a la vez se sale de lo que se concibe normalmente como línea del tiempo. A Virginia Woolf le gustaba experimentar, crear algo que fuera distinto, y no desaprovechaba los momentos para hacer una crítica o una burla a su manera. Unas veces de forma más sutil que otras.

La bautizó Orlando, y no dejó pasar la ocasión para añadirle seguidamente las palabras «una biografía». Lo era, lo es. Así la concibió, aunque la hiciera salirse de lo establecido en ese género. Tomó a una de las personas de su círculo más íntimo, Vita Sackville-West, y creó una historia a partir no solo de ella, sino de mil y una inspiraciones más. Orlando es una especie de puzle, un conglomerado de críticas y de referencias, de guiños y de giros.

Orlando y Virginia Woolf: identidad, historia y escritura

Orlando se publicó en octubre de 1928. La publicó la propia Hogarth Press, la editorial del matrimonio Woolf. Pero no se trata únicamente de la parodia de una biografía. Orlando es también una obra que se atrevió a tratar temas como el género, la identidad e, incluso, la escritura. Los cambios de género y el mundo profesional y artístico para las mujeres no eran algo común en los materiales de la época, y es que conviene no olvidar en qué año se creó esta obra. Resulta sencillo imaginar lo novedoso de toda ella, tanto a nivel técnico como temático.

Nicole Kidman como Virginia Woolf, autora de Orlando, en Las horas

Nicole Kidman como Virginia Woolf en Las horas (2002) || Fuente: dvdpascher.net

La novela, que también lo es, se remonta inicialmente a la época isabelina y juega con escenarios de distintos períodos históricos. Woolf trata, así, de recrear el espíritu de tiempos distintos a los suyos y que le son conocidos a través de la mucha literatura sobre el tema que ha consumido. Construye ambientes desde su perspectiva de mujer que desea y busca la emancipación, que lucha por ella misma, que incluso cambia de género.

Y, como escritora que era, no pudo evitar hablar de la escritura. Las referencias comienzan ya desde el principio de la obra. Orlando, el personaje principal, hace una breve observación sobre un misterioso poeta que trabaja de forma intensiva. Alguien que mira sin ver, alguien completamente enfrascado en su trabajo. Un guiño al propio arte de escribir, de crear, que será solo el primero de muchos.

Orlando es más que un experimento literario en una época de cambio, es más que una parodia de una biografía. Virginia Woolf consiguió impregnar su obra con las inquietudes, con el espíritu y con las críticas que poblaban su mente y los círculos que solía frecuentar. Orlando recoge, en buena parte, lo que un día escribió en Una habitación propia. Lo recoge cambiando de género, convirtiendo en ficción y fantasía lo que había sido un auténtico ensayo crítico.

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