La modificación de los esquemas habituales de pensamiento se producen tras periodos de convulsión social, económica o política. La creatividad aflora cuando empezamos a desligarnos de los caminos preestablecidos ofreciendo una visión distinta a los problemas cotidianos.

Tras el cambio de paradigma que provoca los últimos coletazos de la Segunda Guerra Mundial, la sociedad demanda viviendas de bajo coste. La arquitectura académica seguía los preceptos del racionalismo y optaban por la renovación estética desligados de la realidad social. Opuestamente, un grupo de arquitectos empiezan a preocuparse por la necesidad de un nuevo enfoque desde el diseño y autoconstrucción que aborde los problemas de habitabilidad de la población.

Una segunda vida reconstruida desde los escombros || meditate-this.org

Una segunda vida reconstruida desde los escombros || meditate-this.org

La mayoría de iniciativas de autoconstrucción han quedado como experimentos o simples manuales teóricos dado que la escala de trabajo depende del éxito del sistema. Realmente construir una vivienda en una parcela aislada suele ser realmente sencillo, el problema radica cuando se traslada a una comunidad. El fracaso del sistema viene por la imposibilidad de generar un barrio basado en los principios de la autoconstrucción ya que debe existir un orden en la ciudad y una unidad compositiva.

En Estados Unidos Jane Jacobs aboga por nuevas alternativas ante la destrucción de comunidades residenciales.  Barrios completos de viviendas eran demolidos como consecuencia de un programa ineficaz para el saneamiento de las áreas insalubres.

El argumento público para evitar la participación en proyectos colectivos se basa en la imposibilidad de identificar y organizar las necesidades ciudadanas. A finales de los 60 en Byker, una localidad de Newcastle, se daba alojamiento a dieciocho mil obreros en 1968 tras el deterioro del tejido productivo. El desenlace inmediato presentaba un realojo de la población sin valorar que hasta la fecha aparecieron cien pequeños comercios entre las viviendas y una regeneración del barrio era posible.

Percepciones de Erskine

Percepciones de Erskine

El proyecto de vivienda social Byker Wall era una realidad promovida por Ralph Erskine. El trabajo consiste en reactivar el barrio atendiendo la vivienda existente para que no fuera demolida y preservar la identidad del lugar. La revitalización tiene como objetivos retener la comunidad inicial apostando por la diversidad además de aumentar la población por hectárea para generar actividad económica.

El cambio se produce al involucrar a los habitantes en el desarrollo de su vivienda, permitiendo caracterizar el edificio y proporcionar que el habitante se identifique con su hogar. La imagen proyectada es un bloque con una fachada no uniforme y autónoma.

Un muro urbano con carácter autónomo || laciudadviva.org

Un muro urbano con carácter autónomo || laciudadviva.org

Cambios de escala

La autoconstrucción debe integrarse de forma urbana y posteriormente doméstica. El reciente premio Pritzker Alejandro Aravena entre otros arquitectos pretenden unificar las dos escalas en su proyecto Quinta Monroy en Iquique, al norte de Chile

La calle es el soporte de fachada para que los vecinos colonicen y construyan sus propias viviendas. La realidad social que encontraron era dura, casi cien familias ocupando ilegalmente un terreno de media hectárea en el centro de Iquique. El trabajo consistía en encontrar un sistema o forma de construir para reubicar las mismas familias dentro del mismo terreno.

Al contar con un bajo presupuesto la vivienda se ejecutaba al 50%, entregándose al cliente sólo las partes básicas. Muros, escaleras, baños y cocinas componen las viviendas con la finalidad que posteriormente pudieran ampliarse según las necesidades familiares. Las torres son el soporte para los posibles añadidos posteriores.

Colonizar el vacío doméstico || lc-architects

Colonizar el vacío doméstico || lc-architects

Históricamente, la arquitectura tradicional de bajo coste tipológicamente trabaja desde el vacío. El patio trasero permite absorber crecimientos posteriores de la propia vivienda dejando el frente urbano original para homogeneizar la imagen del barrio.

A mitad del siglo pasado Walter Segal reinventó la vivienda de autoconstrucción al intentar ofrecer nuevas opciones tras la crisis del suelo que tenía Gran Bretaña. El arquitecto se opuso fehacientemente a la burocracia y a los constructores que se aprovechaban de la situación de crisis. Segal creó un sistema individualizado llamado Método Segal que pretendía que el ciudadano se construyera su propia vivienda de una forma barata y rápida en un solar aislado.

El sistema constructivo estaba basado en la modulación y estandarización para optimizar al máximo el material. La estructura de la vivienda estaba basada en el Ballon Frame, un sistema de vigas y postes de madera adaptable, flexible y de bajo coste. El sistema contaba con una documentación técnica y un manual de instrucciones tipo IKEA para montar tu propia vivienda, el cual debía ser sencillo y fácil de interpretar por profesionales no cualificados. Los constructores sin experiencia previa debían realizar un pequeño curso de doce tardes, en el cual se explicaban conocimientos básicos para la ejecución.

Las reglas del juego están cambiando, la buena arquitectura debe inducir a la síntesis, aportando una solución sencilla a un problema complejo. Las nuevas experiencias en materia social pretenden buscar nuevas formas de habitar lo inapropiado.

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