Exilio quema nazi

Cuando el exilio también es la muerte

La historia de la humanidad está llena de pasajes oscuros y tristes. El poder y el dominio de las masas ha dado lugar durante la existencia del hombre a grandes masacres. Para ejercer ese control es esencial privar al pueblo de la cultura crítica. Los libros y el arte se convierten en enemigos para déspotas y dictadores.

Las listas negras

Una de las persecuciones más cercanas y brutales en Europa fue la cometida por los partidarios afines al Partido Nacionalsocialista Alemán. Numerosos nombres y títulos de grandes obras componían las famosas “Listas Negras”. La tarde del 10 de mayo de 1933, enfrente de la Humboldt Universität, escritores y pensadores fueron silenciados en las llamas.

exilio quema de libros
Tarde del 10 de mayo de 1933, la quema de libros en la Opernplatz en Berlín || www.dw.com

Grandes escritores, en su mayoría de origen judío con nacionalidad alemana, fueron perseguidos, encarcelados e incluso enviados a campos de trabajo por aparecer en dichas listas. Comienza así un éxodo, un exilio, sin precedentes para los supervivientes intelectuales. El pavor causado por el holocausto intelectual despertó todas las señales de alerta: huir o morir.

Exilio, un camino al suicidio

Se calcula que cerca de 1500 escritores e intelectuales sufrieron un exilio de supervivencia. Una lista larga que no deja indiferente a quien la estudie. Sin embargo, algunos nombres olvidados, no hallaron en su éxodo la suficiente razón para seguir viviendo. Una vida de terror y pánico que les condujo al suicidio.

Ernst Toller fue uno de esos nombres. Dramaturgo, poeta y sobre todo revolucionario alemán, característica que le llevó diversas veces a la cárcel. En 1933 fue apresado por los Nazis y llevado a  . Allí le torturaron haciendo que se comiera una de sus obras. El destino le concedió una libertad que no desaprovechó.

Retrato de Ernst Toller
Retrato de Ernst Toller || erster-weltkrieg.dnb.de

Emigró en primera instancia a Londres pero finalmente encontró su residencia en Nueva York. Toller estuvo muy involucrado en la Guerra Civil Española, ayudando económicamente a los refugiados republicanos. Además, sentenció que la guerra española era sólo una prueba armamentística, un campo de batalla para el ensayo del ejército alemán que se preparaba para la II Guerra Mundial. Una gran depresión le llevó al suicidio en 1939 en el hotel Mayflower.

Otro nombre destacado de esa lista de olvidados fue el de Alice Rühle-Gerstel. Fue una feminista, psicóloga y escritora alemana de origen judío. Simpatizante del socialismo, nunca aceptó las bases del nazismo. Por ello, se vio obligada a abandonar su ciudad natal para ir al exilio en México. Allí conocería a Frida Kahlo y a Diego Rivera. Sin embargo, nunca estuvo totalmente cómoda en México por lo que decidió suicidarse el mismo día que murió su marido en 1943.

Muchos de esos exiliados eligieron España como destino. Uno de los casos más conocidos es el de Walter Benjamin. El filósofo alemán se encontraba en Portbou, en un hotel cerca de la frontera de los Pirineos. Formaba parte de un grupo de refugiados judíos que querían pasar por España hasta Portugal para poder, finalmente, exiliarse en los Estados Unidos. Sin embargo el grupo fue interceptado por la policía franquista.

Walter Benjamin exilio
Memorial a Walter Benjamin en Portbou || www.walterbenjaminportbou.cat

El miedo ante la posibilidad de ser deportado a Francia de nuevo, y ser apresado y torturado por la Gestapo, fue el motivo suficiente para que Benjamin acabará con su vida en 1940 con una sobredosis de morfina. Aún hoy se le recuerda en Portbou.

Miles de nombres y de vidas que se quedaron por el camino, asesinadas por el miedo y la nostalgia que nunca llegaron a encontrar el verdadero destino de sus huidas. Ya lo sentenciaba Heinrich Heine: “Allí donde se queman libros, se acaba por quemar hombres”.

Lara Peiró

La deriva me hizo nacer dos veces. Traductora y escritora.