Cine Indie: Turbo nostalgia ochentera

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Las modas vienen y van casi sin detenerse. Algunas tendencias pueden surgir de la nada, de la cosa más nimia y minúscula, de forma impensable. Otras sin embargo nunca se han ido, o al menos estaban de parranda. Esta década es un ejemplo de esto último, el retorno de una moda que parecía haber muerto: los 80. Será el cine indie quién la traiga de vuelta.

Vuelven los neones, la música disco, los coches deportivos, los héroes de acción, las videoconsolas antiguas y las ganas de juerga. Los 80 están más vivos que nunca gracias al regreso de la música disco por parte de músicos como Kavinsky o Perturbator, los videojuegos como Hotline Miami y, por supuesto, el cine, en este caso, el cine indie.

Y es que en un mercado tan amplio como el cine es de agradecer el mero hecho de traer de vuelta una década tan movidita e idolatrada como esta. Los más nostálgicos estuvieron de enhorabuena en 2015 cuando pudieron disfrutar de dos entregas de cine indie (independiente para algunos) al más puro estilo retro. Son por supuesto la archiconocida Kung Fury y la interesantísima Turbo Kid.

Dos propuestas de cine indie

Kung Fury, dirigida, escrita y protagonizada por el sueco David Sandberg comenzó su periplo en 2013 en la plataforma Kickstarter. Su propuesta era tan atractiva que más de 17.000 personas pusieron su granito de arena para que este homenaje a los 80 saliese a la luz. Fueron recaudados más de 630.000 dólares, dinero con el cual rodaron en una oficina sueca uno de los mediometrajes más reconocidos de la última década.

En media hora de metraje Sandberg concentra todo el sabor de los 80 sin perder frescura. Treinta minutos de frenetismo, gags, dinosaurios, vikingos, nazis y mucho frikismo. Incluso el mítico David Hasselhoff participó en este loco homenaje ochentero con la canción True Survivor, que aglutina perfectamente el espíritu nostálgico del filme, que puede ser disfrutado en su totalidad de manera gratuita en internet.

cine indie

Fotograma de la película Kung Fury

Por otro lado ese mismo año se presentó Turbo Kid, obra de los canadienses Anouk Whissell, François Simard y Yoann-Karl Whissell. Basada en T Is for Turbo, un corto de 5 minutos que los tres creadores lanzaron en 2011, Turbo Kid es otro claro ejemplo de que el cine indie sabe perfectamente cómo homenajear décadas grandiosas. Pese a que pasó bastante desapercibida, eclipsada por las brillantes luces de neón de Kung Fury, esta cinta hará las delicias de cualquiera que disfrute con películas como Mad Max, Indiana Jones o Terminator.

Esta coproducción entre Canadá y Nueva Zelanda cuenta con ese claro mensaje anteriormente mencionado: el homenaje. Es una oda a la década de los 80, a los videojuegos, a los cómics y al cine de acción. La película nos traslada a un mundo post-apocalíptico donde el agua es el bien más preciado. Con una estética muy similar a Mad Max  y una curiosa combinación de géneros la cinta destila frescura y buen gusto a partes iguales. Pese a que no deja de ser otro producto más de este revival ochentero, los directores han sabido tratarla con mimo y crear así una simpática propuesta increíblemente disfrutable de cine indie.

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Fotograma de la película Turbo Kid

Cuenta con un carismático y más que correcto reparto, formado por Munro Chambers en el papel protagonista como The Kid, Laurence Lebouf como Apple, Aaron Jeffery y el popular rostro de Michael Ironside en el papel de Zeus, el villano principal.  Junto con una preciosa fotografía lo más destacable es sin duda la banda sonora de Jean-Philippe Bernier, Jean-Nicolas Leupi y Le Matos, que acompaña el desarrollo de la trama con sus bellos sintetizadores y sus ritmos retro. En conjunto Turbo Kid funciona a la perfección dando buen uso a todas sus bazas para confeccionar así un film divertido y emotivo.

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Fotograma de la película Turbo Kid

Ambas propuestas cuentan con los elementos esenciales para que cualquier espectador que desee pasar un buen rato. A fin de cuentas son solo eso, divertimentos fáciles de digerir y aptos para todo nostálgico de una década que parece no tener fin. Las luces de neón siguen iluminando con fuerza los corazones de mucha gente que hace ya un tiempo vivieron su adolescencia en la sempiterna década de los 80 y que gracias al cine indie pueden volver a revivirlo.

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2 comentarios

David Chacón Feb 17, 2016 - 11:44 pm

Si les gustó Kung Fury, debo recomendar fervientemente la serie australiana Danger 5, una auténtica maravilla

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