Anoche deambulé por el desierto de tu recuerdo. En la arena de tu beso erosionado vi tus labios de polvo ya caduco cayendo sobre un mar negro, y tus palabras se ahogaban en el silencio. Vi tu piel de astromelia...
Soñé que estaba en un hospital y me hacía el dormido para no saludar a las visitas. Las paredes de mi habitación se encogían hasta que me pareció que estaba en un nicho. Me rodeaban paredes encaladas con elegantes telarañas...