Rodelinda - dibujos
Los dibujos en la obra son clave para entender los sentimientos de flavio - Fuente: teatro-real.com

«Rodelinda»: las múltiples formas del amor

Estrenada oficialmente el 13 de febrero de 1725, Rodelinda de Georg Friedrich Händel no ha sido una de las obras más representadas del compositor alemán. Tal vez por su complejidad —haciendo especial hincapié en los personajes— o por motivos varios, la representación lírica de Rodelinda no ha sido una destacada en los escenarios de todo el mundo.

A pesar de todo, Händel ejecutó en esta obra una excepcional historia donde la persona que atiende a su ejecución, quedará prendida tanto por sus personajes como por el trasfondo que guarda tras de sí esta obra estrenada en King’s Theatre de Londres.

Rodelinda - Teatro Real
Rodelinda en el Teatro Real – Fuente: teatro-real.com

En esta ocasión, y gracias al Teatro Real, Rodelinda llega por primera vez a España en una representación escénica de Claus Guth y una dirección musical llevada a cabo por Ivor Bolton, uno de los mayores especialistas en la interpretación de este repertorio.

Rodelinda: el amor como motor de la historia

Poniendo a Milán como ciudad donde se desarrolla la trama, la historia se sitúa más concretamente en el palacio de los reyes de Lombardía. Grimoaldo —interpretado por Jeremy Ovenden— ha usurpado en batalla a Bertarido, quien se piensa muerto desde su exilio. Con la convicción de esto, Grimoaldo se enamora de la reina Rodelinda —interpretada por Lucy Crowe— a pesar de estar comprometido con Eduige, hermana de Bertarido, y empieza una historia que desencadenará en una fidelidad constante de Rodelinda hacia Bertarido, quien, aunque ella no lo sepa, sigue vivo vagando en las cercanías del palacio.

Observando con detenimiento la historia de Rodelinda, el espectador o el oyente, ya puede comprobar que el amor va a ser el motor que va a mover la historia en los tres actos de los que se dispone la ópera. No es sólo un amor positivo que se cierre a tan sólo la fidelidad de Rodelinda a su esposo Bertarido, sino también un desamor como el que empieza a sentir Eduige —interpretada por Sonia Prina— por Grimoaldo, que la quiere abandonar por un puesto en la realeza.

Rodelinda - dibujos
Los dibujos en la obra son clave para entender los sentimientos de Flavio – Fuente: teatro-real.com

El amor en dos de sus formas está constantemente al día según van pasando los acontecimientos en la obra. Por lo contado, se duda de la capacidad de poder amar a alguien, de la oportunidad de reconquista de su antigua vida por parte de Bertarido, o del amor puro, eterno, abrazado perfectamente por Rodelinda a través del recuerdo de su amado. Esta fidelidad también parte desde el convencimiento que le supone al personaje de Rodelinda saber que su amado no falleció en el exilio como la han contado.

En otro plano, y bordando uno de los mejores personajes de la trama, se encuentra el pequeño Flavio, hijo de Rodelinda y Bertarido. Aunque su personaje no cante en ningún momento de la obra, se encuentra en su figura el miedo, la incertidumbre que supone el futuro no planeado. A través de sus interpretaciones en la obra, podemos saber perfectamente todo lo que está sintiendo, y, acompañado de unos dibujos y pesadillas, se vislumbra en su personaje el temor a la muerte o a las situaciones de extrema gravedad.

Rodelinda - Lucy Crowe
Lucy Crowe representando la obra – Fuente: teatro-real.com

 Rodelinda conforma un ejercicio excelente en la puesta en escena gobernada por Claus Guth, donde una imponente casa situada en mitad del escenario da lugar a una obra donde se encuentran sentimientos tan dispares que cabalgan entre el amor y el odio, la verdad y la mentira, el sueño y la pesadilla. Ejecutando a la perfección esto y contando con un grandísimo Ivor Bolton dirigiendo a la orquesta titular del Teatro Real, se consigue una obra que emociona y donde se palpan un popurrí grandioso de situaciones y sentimientos.

Rodelinda en el Teatro Real

Acudir al Teatro Real a una representación de Rodelinda, supone la oportunidad de experimentar una obra compuesta por los firmes valores del amor verdadero, fidedigno a través de la relación de Rodelinda y Bertarido. Si bien es cierto que no sólo el amor es el que mueve la obra, sí es el que hace de motor constante y a través de donde se derivan diferentes conjeturas como el valor de la lealtad, el tormento de un niño a través de una riña familiar y las preguntas que éste se hace a través de sus dibujos, o el deseo de poder.

Así pues, todo aquel que quiera experimentar los valores que transmite la obra, tiene hasta el 5 de abril de 2017 para disfrutar de esta obra de Händel que, sin lugar a dudas, no dejará indiferente a nadie.

Juanma García

Nacido en tierras madrileñas allá por 1992. Estudiante de marketing, amante del periodismo y apasionado de la música en muchos de sus géneros.