Si hay una categoría que brilla con luz propia en esta edición de los Premios Oscar, es la de actor de reparto. Cinco estrellas de toda la vida se disputan un galardón que, según parece, va a ser concedido al único de los nominados que todavía no lo tiene en su palmarés. Sin embargo, todavía hay lugar para las sorpresas. Competencia hay.

Tom Hanks

Tom Hanks

Tom Hanks en “Un amigo extraordinario” | Fuente: Youtube

Tom Hanks vuelve a los Premios 19 años después de su última nominación por Náufrago (2000). Sus interpretaciones en Camino a la perdición (2002), Capitán Phillips (2013) o El puente de los espías (2015) no fueron suficientes para una Academia que le había concedido años atrás dos Oscar consecutivos por Philadelphia (1994) y Forrest Gump (1995).

En esta edición vuelve a la gala gracias a su interpretación en Un amigo extraordinario, convirtiéndose en la única candidatura de esta película, dirigida por la interesante cineasta Marielle Heller, que no llegará a España hasta después de la gala.

La crítica alaga la sutileza y la embriagadora interpretación de Hanks, que tiene validado el título de estrella, gran intérprete y, además, buena persona. Algo que no será suficiente para ganar la estatuilla por tercera vez  y entrar en la acotada lista de actores con tres Oscar. No obstante, su presencia en esta categoría limpia, fija y da esplendor.

Anthony Hopkins

Anthony Hopkins

Anthony Hopkins en “Los dos papas” | Fuente: Youtube

Desde que en 1991 consiguiera su primera nominación y estatuilla por El silencio de los corderos, Hopkins ha estado nominado al Oscar en 5 ocasiones. Contando, por supuesto, la conseguida este año por interpretar a Joseph Ratzinger – AKA Benedicto XVI- en Los dos papas, dirigida por Fernando Meirelles (Ciudad de Dios, El jardinero fiel).

Un actor incansable con una filmografía amplísima. Tiene de todo, desde obras maestras como El hombre elefante (1980) hasta un papel recurrente en las películas de ThorTodos estos años de trabajo, con sus altos y bastantes bajos, no han mermado su imagen de gran actor y leyenda viva. 

En la última cinta de Meirelles, Hopkins está a la altura de lo esperado, sin demasiado brillo. Por eso, tiene muy complicado ganar el Oscar este año y, por el rumbo que ha tomado su carrera, necesitará una cinta más potente y una interpretación que sea algo más que correcta para volver a levantar una estatuilla.

Al Pacino

Al Pacino

Al Pacino en “El irlandés” | Fuente: Youtube

Tras años sin rodar una película decente, Al Pacino ha llegado este 2019 más fuerte que nunca. A mediados de año le vimos en un pequeño cameo en Érase una vez… en Hollywood y, después, luciéndose como años atrás en El irlandés.

Martin Scorsese ha vuelto a traer a la palestra a este actor que deslumbró en su papel de Michael Corleone en la trilogía de El Padrino, pero también en películas como El precio del poder (1983) o Serpico (1973), pero que una vez terminados los 90 no fue capaz de –o quizá no quiso- encontrar un proyecto que nos recordarse lo buen actor que es.

Pese a haber dado vida a un histriónico, pero carismático, Jimmy Hofa y sobrevivir a compartir pantalla junto a Joe Pesci y Robert De Niro –el peor parado del trío en cuestión de candidaturas a premios-, es poco probable que Pacino vuelva a alzarse con la estatuilla dorada por segunda vez en su carrera. Sin embargo, para los nostálgicos del cine de Scorsese, Coppola y Brian De Palma es un honor ver de nuevo a este actor entre las estrellas de Hollywood.

Joe Pesci

Joe Pesci

Joe Pesci en “El irlandés” | Fuente: Youtube

Desde finales de los 90, hemos visto en contadas ocasiones a Joe Pesci en la pantalla grande. El propio actor decidió dejar de lado la interpretación para centrarse en otras de sus pasiones: la música. Pero gracias a “El irlandés”, Pesci ha sido capaz de resucitar en la memoria del público la leyenda que fue: uno de los mejores secundarios del cine de mafia.

Su papel de Russell Bufalino le ha dado el reconocimiento de público y crítica, que se ha materializado en el galardón concedido por el Círculo de Críticos de Nueva York. Probablemente sea el que más se merezca este Oscar y el único que sea capaz de dar la sorpresa y arrebatar el premio al hombre hacia el que apunta el relato de la victoria: Brad Pitt.

Brad Pitt

Brad Pitt

Brad Pitt en “Érase una vez… en Hollywood” | Fuente: Youtube

Brad Pitt se enfrenta a los ganadores del Oscar de  1991 (Joe Pesci, como secundario), 1992 (Anthony Hopkins), 1993 (Al Pacino), 1994 (Tom Hanks) y 1995 (Tom Hanks). Una bonita curiosidad, porque parece que este es, por fin, su año gracias a Érase una vez en… Hollywood.

Pitt ha tenido que luchar, al igual que le pasó a DiCaprio, contra su propia imagen de chico guapo de la industria. Sin embargo, hoy día casi nadie es capaz de negar su gran trayectoria cinematográfica y su labor por el buen cine como productor de películas como Infiltrados (2006) o 12 años de esclavitud (2013), premiadas con el Oscar a Mejor Película. 

Sus papeles tampoco se quedan atrás, ha trabajado en cintas míticas e importantísimas para el cine como Seven (1995), El club de la lucha (1999), Babel (2006) o Malditos bastardos (2009). Y nunca está mal en sus roles

Este año parece que le ha llegado la suerte que le faltaba y, gracias a su papel en la última película de Quentin Tarantino, parece ser que por fin conseguirá el Premio de la Academia. No solo gracias a su carisma interpretando a Cliff Booth –capaz de aguantar el tipo y no dejarse apagar por la luz de un gran DiCaprio– sino también la conversación que se ha formado y que sentencia que ya es hora de reconocerle tantos años de tan buen trabajo. 

No hay que darlo todo por cerrado, pues no hay que olvidar que el año pasado el relato favorecía a Glenn Close que se quedó sin Oscar en favor de Olivia Colman.

Puede que no sea el que más se lo merezca, pero casi nadie va a quejarse de ver a una estrella como Brad Pitt recoger el Oscar.

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