Imagen del primer premio Nobel
Imagen del primer premio Nobel. || wdr.de

En estos últimos días el mundo literario ha convulsionado como no lo había hecho en mucho tiempo. Una noticia que no ha dejado a nadie indiferente. No es para menos. El pasado trece de octubre Estocolmo anunció al ganador del Premio Nobel de Literatura de 2016. Dicho afortunado es el cantante Bob Dylan. Cualquier lector avispado pudo apostar por su victoria gracias al vaticinio que desde esta revista se predijo de forma acertada. No obstante, es unánime la disparidad de opiniones con respecto al destino del galardón. Había otros.

Las quinielas, una vez más, han sabido administrar los tiempos de manera prodigiosa para amasar fortuna con las predicciones de este año. Atrás han quedado escritores de mayor o menor arraigo. Para unos y otros gustos. A ellos se dedica este artículo. A esos “otros”. A esos artistas que, o bien han recibido el varapalo con estoica actitud, o bien se estarán dando cabezazos contra sus respectivas paredes.

Bob Dylan
Bob Dylan. || radio.uchile.cl

Unos otros

La casa de apuestas Ladbrokes fue una de las que se apuntó a la aventura esgrimiendo una posible lista de candidatos en orden jerárquico de mayor a menor posibilidad. El favorito era Haruki Murakami, vilipendiado tanto como Dylan aun sin haber ganado el Premio Nobel de Literatura. Nacido en Kioto en 1949, es un escritor japonés con especial arraigo por el relato y la novela. Ha sido, en estos últimos años, el puente más relevante entre la literatura japonesa y la occidental. Fatalista y surrealista a partes iguales, su obra ha generado siempre críticas tanto positivas como negativas. Un eterno candidato, un DiCaprio literario.

Detrás de Murakami se encontraba en las quinielas el keniata  Ngugi Wa Thiong’o. Nacido en 1938, ha cultivado multitud de géneros, con predilección por la novela y ensayo. Asimismo, es asiduo colaborador en la Universidad de California. Es una de los escritores más reputados del continente africano. Ello es debido a su discurso a favor del cultivo de las artes, idioma y demás oficios en kikuyu, la lengua oriunda de Kenia. Entre sus obras más interesantes se encuentran Descolonizar la mente y Matigari.

Philip Roth otros
Philip Roth. || tabletmag.com

En el tercer puesto, amén de otro clásico en las apuestas, se sitúa la opción principal entre los detractores de Dylan. El autor de Nueva Jersey Philip Roth ha vuelto a quedarse a las puertas de la Academia Sueca. Comparte con el señor Zimmerman, y con otros como Woody Allen, el ácido cinismo propio de los artistas judíos. Es autor de una de las novelas más irreverentes de los años sesenta, El lamento de Portnoy. La exploración del deseo sexual sin tapujos ha sido una de sus señas de identidad a lo largo de toda su obra. En su palmarés destacan un Pullitzer y el Príncipe de Asturias de las Letras.

Otros unos

Tras esta terna con mayor número de probabilidades, se sucede una serie de nombres con igual relevancia en el mundo literario. Es el caso de Joyce Carol Oates. Nacida en Nueva York en 1938, es profesora en la Universidad de Princeton de día y creadora de novelas y cuentos de noche. Su obra está fuertemente influenciada por el aura gótica de nombres como Allan Poe o Lovecraft. Sus análisis y observación social son apreciables en títulos como Un jardín de placeres terrenales o Ellos. Goza de especial reputación en su país. De igual modo, ejerce labores de editora y crítica en los medios.

Imagen del primer premio Nobel
Imagen del primer premio Nobel. || wdr.de

El albanés Ismail Kadare es el siguiente. Se trata de otro enamorado de Kafka como el ya mencionado Murakami. Ganador del Príncipe de Asturias en 2009, es uno de los representantes literarios más importantes de su país. Su biografía es realmente apasionante, al encontrarse envuelta en un contexto bélico y persecutorio contra los regímenes socialistas del siglo pasado. Entre sus mejores obras se encuentran La pirámide y El palacio de los sueños. Se considera otro clásico de las quinielas. En una ocasión llegó a declarar que “hace tiempo que podía haber pasado y ya hace tiempo que ya no puede pasar; me he acostumbrado a ser candidato y a no ganarlo”.

A partir de aquí los nombres ya son azarosos. Varían con pasmosa rapidez, pues poco se espera de ellos. O tal vez no, como ha pasado con el ganador de este año. Un creador de grandes obras de la Literatura del siglo XX como Ugliest Girl in the World o Wiggle Wiggle. Entre esos menos afortunados están nombres como Don Delillo o Milan Kundera. De momento no se sabe si el premiado contestará a la llamada de Estocolmo. El misticismo ganado a pulso de hacer lo que le viene a Dylan le precede. Si lo acepta, sus seguidores darán palmas. Si no, también.

Juan Ramón Rodríguez

Músico a tiempo parcial. Escritor en los días de fiesta. Sé leer y escribir, mal que pese.