Ochenta años sin Lorca

“Pero yo ya no soy yo, ni mi casa es ya mi casa (…)”. Con estos versos extraídos de su Romance Sonámbulo, García Lorca parecía presagiar su muerte ya por 1924. Sin embargo, en ocasiones el tiempo no existe. O al menos es poco importante.

Hay veces que el legado que deja uno traspasa barreras temporales. Federico García Lorca es una de esas personas que es inmortal. La magnitud de su obra hace que cada año, para el aniversario de su fallecimiento, se recuerde al poeta y dramaturgo con gran vehemencia y admiración. Su herencia es de tal importancia que ni su muerte hace olvidar que ha sido, y será, uno de los más grandes poetas españoles. Ni el paso del tiempo ni el bozal que le impuso el régimen franquista acallarán jamás sus versos, sus textos. Su eternidad.

Federico García Lorca

Lorca en julio de 1936, un mes antes de su ejecución. || David Seymour. Magnum Photos

Lorca, nacido entre desgracias nacionales en 1898, recibió una educación acorde con el nivel económico de una familia en la que el padre era un conocido terrateniente y la madre una maestra que consiguió inculcar a Lorca su amor por la literatura y el teatro. A ella, a Vicenta Lorca, habría que agradecer las que quizá sean las obras más importantes y excelsas del teatro español, de la literatura mundial del siglo XX.

El repaso más típico y tópico de la vida de Lorca lleva a su vida en la Residencia de Estudiantes, donde coincidió con lo más granado de la cultura española. La Residencia de Estudiantes era el olimpo de los intelectuales. Gente como Buñuel o Dalí paseaban y daban rienda suelta a sus locuras. Locuras que durante años posteriores colmarían a la cultura española.

García Lorca pintor

La obra literaria de Lorca es conocida, y reconocida, por medio mundo. Aún en vida, el dramaturgo español era uno de los grandes escritores de la época y sus textos traspasaron fronteras gracias, en parte, a sus viajes por Nueva York o La Habana.

Sin embargo, una de las facetas más desconocidas de Lorca fue la que desarrolló como pintor. Gracias a su amistad con Salvador Dalí, Lorca hizo sus pinitos en el mundo de la pintura. En sus dibujos, se observa una gran influencia daliana. Estos dibujos esconden a un Lorca apasionado e íntimo. Son garabatos que le acompañan a lo largo de su vida. Dibujos desenfadados que complementan la obra de Federico García Lorca, sus cartas, y que incluso son parte del decorado de muchas de sus obras.

Cuadro pintado por García Lorca

Autorretrato en Nueva York, de Lorca. || Centro Virtual Cervantes

No obstante, la parte más artística de Lorca cobra un tinte más profesional cuando, animado por su amigo Dalí, inaugura una exposición sobre sus obras en las Galerías Dalmau, en Barcelona. Su pintura, como su poesía está disfrazada de numerosas metáforas que hacen una alegoría a la muerte, el amor e incluso al sexo.

La relación entre Dalí y Lorca fue más allá que amistosa. Entre los dos artistas hubo una gran solidaridad profesional. Como se ha dicho antes, gracias a Dalí, el propio Lorca comenzaría a dibujar. Y fue gracias a Lorca que hoy también se conoce al Dalí escritor.

¿Dónde está Lorca?

Hay muertes que son más trascendentes que la propia vida. En los últimos años, el fallecimiento de Lorca ha sido objeto de numerosas noticias e investigaciones. En 2009, dos  años después de que el gobierno de Zapatero aprobó la Ley de Memoria Histórica, el debate sobre la muerte y lugar de enterramiento de Lorca llegó hasta la Audiencia Nacional .

Todavía hoy, cuando se cumplen ochenta años desde el fusilamiento del poeta, se desconoce su lugar de descanso e incluso las causas y circunstancias de su muerte. Parece claro que murió cerca de Granada, en el camino que une las poblaciones de Vínar y Alcafar. Aunque no hay certeza total, todo indica que en la madrugada que va del 18 al 19 de agosto, bajo un olivo, Lorca fue fusilado.

Búsqueda de la tumba de García Lorca

Arqueólogos en busca del cuerpo de Lorca en una de las últimas excavaciones.|| EFE

Sin embargo, su cuerpo no ha logrado ser recuperado. Un par de excavaciones en el entorno del que parece ser el lugar de su ejecución no han encontrado restos humanos. Hay otras teorías que defienden que el cuerpo de Lorca está en el Valle de los Caídos. Sea donde fuere, lo único cierto es que aún no se ha encontrado el cuerpo del autor de Yerma.

Sobre las causas que motivaron la ejecución hay tantos debates como sobre su lugar de enterramiento. La más coherente indica que fue un crimen político. Un informe de 1965 realizado por la Jefatura Superior de Policía de Granada así parece corroborarlo. En el citado informe, difundido por la cadena SER en 2015, el régimen franquista tildaba a Lorca como masón, rojo y homosexual. Tras confesar, no se sabe muy bien qué, Lorca fue dirigido a Víznar, donde pasaría su última noche en una cárcel improvisada.

Ni su fusilamiento, ni la decisión de Franco de ocultar todo lo referente al desaparecimiento callarán al propio Lorca. Su prosa, su teatro, sus dibujos y sus versos son eternos. Las generaciones venideras seguirán estudiando al de Fuente Vaqueros. Su obra, al contrario que su vida, nunca será efímera. Ochenta años después de su muerte de Federico García Lorca sigue siendo considerado como uno de los más grandes de la literatura mundial.