Se puede definir la arquitectura, desde su más sincera intención, como una disciplina que busca generar espacios que son leídos a través de la experiencia. El arquitecto pone al servicio de los usuarios todas sus herramientas para desplegar los sentidos de éstos y llevar a cabo el uso que defina a la obra. Arquitectura y espacio son uno.

La música, al igual que la iluminación, desempeña su propio papel. Comparte con la arquitectura el arte de producir obras ligadas a los límites sensoriales de sus protagonistas. No se trata de construir edificios en base a ritmos musicales o exigencias acústicas, sino en trasladar al espectador a otra dimensión con independencia del entorno físico. Es aquí donde la música adquiere la capacidad de transmitir ambientes o escenarios que de otro modo no sería posible. Espacios inertes a la espera de ser personalizados.

Paul Kalkbrenner - Sky and Sand. Imagen que evoca por sí misma.

Paul Kalkbrenner – Sky and Sand. Imagen que evoca por sí misma.

El sonido está al servicio de la arquitectura al poder ser modificado por las características físicas. Pero a su vez envuelve y trasciende la atmósfera donde se lleva a cabo, dando lugar a un contexto para el oyente.

De esta forma, acompañar el momento de tomar un café en la caída del sol con música de fondo produce una vivencia que aparece como un rótulo de neón que espera ser iluminado para posteriormente volver a su estado original, esperando a repetir la secuencia para adoptar su definición.

El papel de la música electrónica

Con Brian Eno, reconocido compositor musical inglés, comenzó el concepto de música ambient. Esta denominación se desarrolló en Reino Unido en los años 70 a partir de la experimentación de los nuevos dispositivos de producción de sonido, como el sintetizador. Eno afirmaba que había producido su primer disco de música ambiental para hacer frente a la música que se escuchaba en espacios públicos y que no había sido creada específicamente para ello.

Este movimiento, que buscaba la personalización de ambientes, estaba ligado a la música electrónica. Este concepto quedó patente a partir de los años 90 cuando un grupo variado de artistas como Vangelis o Jean-Michel Jarre comenzaron a introducirlo en sus trabajos.

Dentro de la música electrónica hubo una diversidad de factores que aportaron en su desarrollo, como es en el caso del Techno y su auge a finales de los 80 y principios de los 90. Apareció como un fenómeno de masas acompañado de la polémica en torno a la corrupción, conflictos entre bandas y consumo de drogas. Las exigencias legales a las que se vieron sometidas derivaron en una persecución constante que condujo a la organización de fiestas en viejas fábricas y naves abandonadas. Surgió de esta forma el movimiento rave.

Estos escenarios de índole industrial inspiraron a los DJs influyendo en sus sesiones y producciones. Su intención era acercar a los oyentes al medio que los acogía, algo que ha perdurado en el tiempo.

Fábrica abandonada en Detroit

Ejemplo del escenario típico industrial de las ‘raves’ de Detroit.

Más reciente es el ejemplo de JorisVoorn, dj y productor que además es licenciado en Arquitectura. En su último disco, de tintes IDM y ambient, busca “una experiencia artística destinada a la mente y no a la pista de baile, para escuchar en el salón de casa.”

Otro caso es el de Richie Hawtin, quien escogió el Museo Guggenheim de Nueva York como escenario que acogiera su última obra. Esta consistía en colocar en el atrio del edificio un gran prisma iluminado acorde a la música de su actuación. Un método que dotó de una nueva experiencia arquitectónica a un proyecto ya de por sí significativo en la historia de la arquitectura.

Los productores musicales llevan años haciéndose eco del servicio que puede prestar la arquitectura a su trabajo y aprovechantambién las prestaciones que otorgan las estructuras o escenarios efímeros personalizando sus espectáculos. Todo coronado con la aparición de la música en escena.

Se hacen artífices del diseño de experiencias señalando además el entorno en el cual deben llevarse a cabo. Comparten protagonismo con los propios usuarios trasladándolos a la interpretación de su obra. Indican el lugar o el momento del día donde escucharla, de forma que los oyentes adoptan el rol de arquitecto y definen su propia envolvente.

Richie Hawtin en Guggenheim NY

Prisma iluminado de la obra de Richie Hawtin.

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