«La interrogación y sus ojeras» de Lucía Rubio

Critica la poesía,

dice que está obsoleta y

solo confía en los clásicos.

Vota a Izquierda Unida,

está harta de retrógrados

y escucha a Joaquín Sabina.

Me muerde con sus pupilas,

es hermosa y combativa,

y no se atreve a quererme.

A veces me abraza el alma y

me lee, caprichosa, las utopías.

Y se ríe;

vuelve a ser adolescente.

A veces se formula condicionales,

y le entra la curiosidad.

Pero ella no cree en la poesía y

no hace caso de mis tácticas;

ella es más de amor estático,

más de acción que de retórica y

de otros tópicos

menos típicos.

Y prefiere los devaneos a los vocativos,

y el verso corto al

eterno tango de metáforas que escribo.

Es más de Lorca, de los rojos

y de cariños seguros.

No se atreve a quererme.

A pesar de todo,

ella quiere que esta voz

se apague con su nombre

y que entonces, me descubra,

tan a sus pies,

rebosante de devoción y locura,

que hagamos historia

desde la más absoluta

e intencionada

ignorancia.

 

 

Lucia Rubio Mateos

Soy estudiante de Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Rey Juan Carlos. El pasado 2016 publiqué mi primer libro de prosa poética, El descaro de quererte, bajo el sello de Chiado Editorial.