El partido está a punto de terminar. Un largo partido. Los padres que llevaron a sus chavales a verlo desde el principio hoy son abuelos. Sus hijos, que no pudieron vivir con plena consciencia la plenitud de Jordan, se perdieron a Karl Malone y a Stockton o el duelo del pájaro y el mago, hoy miran con condescendencia al niño que pregunta quién es el tipo de los Lakers con el 24, otrora 8, a la espalda. El partido ha durado 20 años. El tipo es Kobe Bryant.

1er cuarto: Kobe Bryant, directo del instituto

Kobe Bryant destacó desde el principio. Decidió que el high school era suficiente entrenamiento. Tras hacerse con el Naismith High School Player of the Year decidió que el partido debía comenzar. Jerry West, Vicepresidente ejecutivo y General Manager de facto de los Lakers en el 96, jugó bien sus cartas para hacerlo posible. Los Hornets eligieron al chaval de 17 años para traspasárselo a los Lakers unos días después, a cambio de Divac.

Kobe Bryant joven

Un joven Kobe Bryant || ytimg.com

Esto dijo West en Los Angeles Times, según NBA.com, sobre Kobe: “No es un niño de 17 años. Tiempo. Pensamos que este joven hombre es una de las promesas más emocionantes que hemos visto en tiempo.” Otro acierto de logo de la NBA, al igual que lo fue firmar a Shaq como agente libre. El partido no podía comenzar mejor.

La temporada 97 le supuso a Kobe Bryant un puesto en el segundo quinteto ideal de rookies, ser por poco tiempo el jugador más joven en jugar en la NBA y ganar el concurso de mates de aquel All Star. Pero ese ímpetu del rookie le llevó a uno de sus momentos más desastrosos. Jugaban el quinto de las semifinales de los Playoffs del Oeste contra Utah. 4 airballs en tiros decisivos, algo insólito.

Este primer cuarto acabó en la temporada 99/00. En el 98 fue All Star. En su tercera temporada ya era titular. Shaq era la bestia que siempre fue, pero todavía faltaba algo. Un maestro zen. Faltaba Phil Jackson.

2o cuarto: Three-peat y divorcio

El segundo cuarto de la carrera de Kobe comienza con la llegada de Jackson. Su triángulo ofensivo revolucionó a los Lakers y con ello a Kobe. La relación entre los dos llegó a ser tortuosa. Pero Kobe Bryant siempre ha jugado para ganar. Y Phil le enseño a hacerlo. Kobe declaró en 2005 a Associated Press que: “Creo que es bueno tener una relación de tira y afloja. […] Phil me ha mostrado un nivel diferente del juego, y he empezado a diseccionarlo, a entender los cambios de impulso y los pequeños matices.”

Los años 2000, 2001 y 2002 supusieron tres títulos seguidos. Sus apariciones en el All Star fueron continuas desde entonces hasta hoy día. Kobe se había entonado y comenzaba a enchufarlas.

Sus apariciones en las finales fueron dispares en estos tres años. La primera, contra los Pacers, estuvo marcada por una lesión, que le hizo perderse partido y medio. Con todo consiguió un game winner en el cuarto partido de las series, que ganaron 4-1. El año siguiente contra los 76s pudo brillar con toda su intensidad. Promedió más de 29 puntos en aquellos playoffs. El tercer anillo llegó contra los Nets de Byron Scott y le permitió mostrarse como un auténtico clutch player.

Pese al buen inicio, Kobe no llegaría bien al descanso. El divorcio con Shaq se consumó debido a una batalla de egos en la que se enfrentaban la enfermiza obsesión por ganar de la mamba negra y el estilo pasota de O’Neal. Vivió dos años de fracasos, incluido el anillo que los Pistons birlaron al fab-four integrado por Shaq, Malone, Payton y él mismo. Y lo peor, en 2003 fue acusado de asalto sexual.

3er cuarto: Pau, el ancla necesaria

Kobe Bryant inició el tercer cuarto tocado. Sin embargo los reconocimientos individuales continuaron. La salida de Shaq le permitió erigirse en el líder natural de aquellos Lakers. Fue máximo anotador en 2006 y 2007 gracias a gestas como sus 81 puntos en un partido. Los logró contra los Toronto Raptors un 22 de enero del 2006. Cosas como estas son las que harán ser eterno a Kobe Bryant.

En esta época las lesiones comenzaron a coquetear con Kobe, pero pudo asumirlas sin reducir su nivel.

La segunda mitad de este cuarto supone de nuevo la gloria para Kobe. Lo marca la llegada del mejor baloncestista de la historia de España, Pau Gasol, en 2008. Dicho año logró alcanzar las finales de nuevo, cayendo contra los Celtics. Sin embargo logró el oro en Pekín tras vencer a España por 11 puntos en una trepidante final.

Kobe bryant tiros libres

Kobe en los tiros libres || wikimedia.org

2009 y 2010 regalaron a Kobe dos anillos y MVPs de las finales. El reinicio de la dinastía Laker tuvo como protagonistas a Kobe, Pau y Phil Jackson. Con secundarios como Odom y Derek Fisher los Lakers pasaron por encima de los Magic de Howard y los Celtics de Allen, Pierce y Garnett.

Un tercer cuarto de maravilla para la carrera de Kobe que continúo con un último tramo para el olvido.

4o cuarto: los minutos de la basura

Los Lakers se deshicieron como un azucarillo. Los continuos rumores de traspaso, los desastres contra Mavs y Thunder en playoffs y las acusaciones internas no impidieron que en lo individual Kobe Bryant continuara aumentando sus estadísticas personales. Tras la 2011 Phil Jackson se retiró.

Kobe Bryant mate

Kobe Bryant machacando en su etapa final || staticflickr.com

Tras el oro de Londres, la 12/13 parecía una temporada destinada al éxito. A Kobe Bryant le acompañaban Nash, Pau y Howard. Sin embargo los resultados fueron lamentables. Consiguieron entrar in extremis en playoffs, y cayeron rápidamente.

La 13/14 y la 14/15 solo vieron jugar a Bryant en 41 ocasiones. Kobe siempre quiso ser Jordan, y finalmente en 2014 le superó en la lista histórica de anotación. En 2014 vio marchar a su compañero y amigo Pau Gasol a los Bulls. Su relación fraternal se ve reflejada en la carta que el español le ha dedicado a Kobe.

Su última temporada ha sido más consistente, con más de 60 partidos y algunas actuaciones que hacían recordar los viejos tiempos. Pero no hay que engañarse. Este último cuarto ha estado compuesto por minutos de la basura. Le han valido para batir records, pero el alma competitiva de Bryant no ha podido asumir seguir con la pantomima. Podrían narrarse su palmarés y sus logros, pero incrementaría notablemente el texto.

Así, la pasada noche la bocina sonó por última vez. En esa última posesión marcó 60 puntos para ganar el partido. La leyenda estaba escrita. Los chavales ya hechos hombres saldrán del Staples junto a sus padres, de la mano de sus hijos. Lo harán sonriendo. Podrán decir que ellos vieron jugar a Kobe Bryant.

PD para fans: “Quote history of Kobe” es una magnífica serie de artículos que repasan la historia de Kobe a través de declaraciones de él y su entorno.

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