Laura Montoya Huesca: “He conseguido ganarme la vida con la música”

Rubén Adán Sánchez ha colaborado en la realización de esta entrevista.

Laura Montoya Huesca ante todo es violonchelista. Nació en 1988 en Guadalajara pero ha vivido la mayor parte de su vida en el barrio madrileño de San Blas. Desarrolló sus estudios superiores en cello durante un año en el Musikene de San Sebastián y durante tres en Real Conservatorio Superior de música de Madrid, donde se licenció en 2011. Actualmente trabaja en la FSO, un proyecto en el que se ve muy involucrada. Laura es un buen ejemplo de lo que supone ser un joven músico.

Laura Montoya || Fotografía: Rafael Darwich

Laura Montoya || Fotografía: Rafael Darwich

¿De dónde te viene el interés por la música clásica?

¡Buff! De pequeña tenía un teclado y un peluche que tocaba la lambada y sin saber música saqué de oído la canción. Entonces una amiga de mi madre, que es pianista, dijo: “esta niña tiene que apuntarse a algo”. Con 6 o 7 años empecé a ir a clases de música y movimiento. Empecé en piano, me gustaba y me gusta, pero notaba que quería ser otra cosa. Con 8 años descubrí el cello y, aunque estudié piano, me especialicé en el chelo. Y hasta el final. He estudiado el superior de cello mientras trabajaba. Al final he conseguido ganarme la vida con la música, sin extras. Estoy muy contenta, se lo tengo que agradecer a mi madre y mi abuela, a los sacrificios que han hecho siempre.

La carrera musical es algo no muy conocido. ¿Cómo la llevaste en la infancia y la adolescencia?

Un poco mal la verdad. Pasaba lo típico de que un compañero tenía un cumpleaños y tú tenías que estudiar, ensayar o algo. Me pasaba en el conservatorio de lunes a sábado. Cuando tenías concierto igual te tirabas todo el fin de semana. Y eso hay que combinarlo con el instituto…

Y eso, ¿el resto lo comprendía?

No. Era como la que toca en su casa. Decían: “¿Pero para eso hay que estudiar? ¿Y qué más?” Lo que dice todo el mundo en España.

¿Y en qué momento decidiste que te ibas a dedicar a ello?

Siempre, de toda la vida, lo tuve siempre claro. Tengo selectividad, un máster en la autónoma… Por si acaso. Pero siempre lo tuve claro. He trabajado en otras cosas, pero para pagarme la carrera y el cello. Me llevó ocho años ahorrar para comprarlo, me privé de vacaciones y todo…

Respecto al instrumento, al principio los mecenas serían los padres, porque es algo caro, ¿no?

Claro. Mi madre hizo un sacrificio enorme. Trabajaba de lunes a domingo para pagarme el cello y el piano. Y luego he seguido yo. Quien algo quiere algo le cuesta.

A nivel profesional, ¿cómo está vivir de la música?

Muy difícil. Cada vez están mejor formados. La nueva generación está más concienciada, van a mejores profesores. Por otro lado no hay ayudas en este país. A veces es tener algo de suerte, además de trabajar muchísimo, porque no hay ayudas ni opciones. Enmarcarlo como una carrera universitaria no costaría tanto.

Laura Montoya || Fotografía: Rafael Darwich

Laura Montoya || Fotografía: Rafael Darwich

¿Cuánto puede costar una cuerda?

Las mías, un juego entero, son unos 300 euros.

¿Cómo se consigue entrar a un conservatorio superior de música? ¿Hay mucho mamoneo?

Bueno… Eso existe, pero también hay quien se gana su plaza a pulso. Hay de ambas cosas.

¿Esta situación puede darse por cómo se encuentra la carrera musical en España, al no estar formalizada como grado?

Puede ser. Cada vez la parte oscura es menor. Enchufes hay, ha habido y habrá. Las cosas en la música están cambiando de todas formas, poco a poco. Yo por ejemplo no he ido fuera nunca. No pude, pero amigos sí. Mis profesores también. Las cosas están cambiando.

Hablaste de mejor preparación, ¿puedes expandir la idea?

Sobre todo las clases particulares con profesores de renombre. También se ve que hay buenas bases, que evitan tener que reeducarte de mayor, algo que cuesta mucho.

Es típico ver en cursos de verano gente de conservatorios superiores, y profesores de estos mismos también. 

Sí, está claro. Y es un problema. Luego está el tema del número de plazas de conservatorios profesionales y superiores. En Madrid solo hay un conservatorio superior y muchos conservatorios profesionales. Está desproporcionado.

La relación alumno-profesor en la música es mucho más estrecha que en otros casos, ¿no?

Claro, en las clases teóricas es más normal. Pero las prácticas son como clases particulares. Tocando se conoce un montón a una persona. Yo he tenido mucha suerte con los profesores. He ido madurado con la música y el cello.

Orquesta FSO en un ensayo. Lugar de trabajo de Laura Montoya || Fotografía de Rafael Darwich

Orquesta FSO en un ensayo. Lugar de trabajo de Laura Montoya || Fotografía de Rafael Darwich

¿Qué relación hay entre los estudios convencionales y la carrera musical? ¿Deberían los chavales sacarse el Bachillerato?

Es muy difícil, son muchas horas, a cada cosa que aprendes se le puede sacar una utilidad. Yo hice un bachillerato musical. No soy quien para decir nada a nadie, pero… sí, deberían hacerlo. Lo que está claro es que hay que facilitar el estudio a distancia y el bachillerato musical.

Respecto al presente, ¿La FSO es lo principal?

Sí. Empecé en 2013, no desde el principio, en la segunda gira. Tienen un gran equipo. Guillermo, el jefe de producción, lo lleva todo, todo… Constantino, que es muy buena persona, tiene un curriculum buenísimo.

¿Te ves en el futuro con esto?

Sí, ojalá.

¿Aparte de interpretación, haces algo más?

Me gusta mucho la enseñanza. Me gusta porque quiero evitar que cometan mis errores. El “chimpún”, “guarrear”, está bien para hacerlo de vez en cuando, pero si llegas a una orquesta… no puedes hacerlo ahí.

¿Muchos niños entran por los padres? ¿Se nota?

Se ve rápido. Se nota cuando tienen interés. Los padres también son los que deciden, yo iba a los conciertos y me gustaban todos los instrumentos, y me decían que muy bien pero que tenía que elegir, que centrarme.

Para acabar, ¿Cómo ves el futuro?

Trabajar y trabajar. A mí me siguen dando clases, sigo estudiando. Soy muy exigente conmigo misma. Vuelves la vista y vienen diez que son más jóvenes, lo tienen más fresco y compiten por lo mismo que tú. Hay que estar preparada y trabajar. Siempre hay que estar al día.

Apuntes de la orquesta FSO sobre la partitura || Fotografía: Rafael Darwich

Apuntes de la orquesta FSO sobre la partitura || Fotografía: Rafael Darwich