«Flaquita, la calle» de Coralina Ropetrí

Exquisita, abandonada bailaste
galana, a una caricia sin tacto.
Tu útero – observé inquisitiva –
cesó resistencia y fue ofrenda.

Flaquita, ni limosna o mendiga,
exquisita, la cerveza no en vano…
La calle, el hogar.. ¡te ha alzado!
el hurto alcohólico, la gloria.

Sorprendidos todos, y hasta tu misma,
de tus pechos libres, tu pelo alegre
por el que te amé con miedo, tu mueca.
Desapareciste, pudorosa.

Avergonzada a caso de tu virtud,
del deseo lésbico, burguesía,
comodidad del arte, del perfume
volviste lúgubre al polvoriento.

Tu mueca china y el vaso plástico,
te borra y camufla en los recuerdos.
¡Flaquita amiga de lo desafiante,
del contento, aparece de nuevo!

Acércate a ver por qué el ruido
en esta calle opaca de tanto silencio
¡Tanta piel en este invierno muerto,
tanta jarana para los indiferentes..!

Coralina Ropetrí

Joven investigadora interesada en los testimonios urbanos, la corporalidad sensible y la resistencia cultural. Tras mi paso por la Universidad como estudiante de Antropología Social, me dedico al oficio de panadera y vendedora ambulante. En las artes, soy bailarina en la agrupación callejera y carnavalera La Provinciana Sangre Buena y autora del blog Liricaepistemica.