Madrid, lluvia, un buen café, ColaCao para él, (perdonen nuestras ofensas pero no era hora de pintas) y una amena charla de rugby. Si hubiera estado ambientado por la voz de Johnny Cash, hubiera sido el colofón, pero no pudo ser. Fermín de la Calle es, sin duda alguna, el tipo que más sabe, en España, del deporte que tanto él como yo amamos: el rugby. Si quieren leer una conversación/entrevista agradable sobre rugby, háganme un favor… acomódense, cojan un buen café (cigarro, cerveza o copa son aceptados) pongan de fondo a Johnny Cash y lean, sólo lean.

Fermín de la Calle ||

Fermín de la Calle || Fotógrafo: Javier González

Entrevista Fermín de la Calle

¿Fuiste futbolero primero y luego vino el rugby? No creo que se jugase mucho en Xerez…

El rugby siempre me había llamado la atención porque lo había visto en televisión. En el Puerto sí hay tradición, existe el Portuense, pero no llegué a jugar. Empecé a ello en Dublín, en un verano, y me partí el fémur.

¿Fuiste a Dublín?

El típico verano de inglés.

¿Habías jugado antes de ir a Dublín o empezaste de cero?

Había jugado algo. Allí, jugábamos partidos entre los que estaban internos y los que veníamos de fuera del colegio. Se propuso un partido de fútbol y otro de rugby, y yo me rompí en el de rugby. Me perdí la época divertida del rugby… los amigos, el tercer tiempo, pero he podido rescatarlo luego. Sigo jugando al rugby.

En Tres Cantos, ¿no?

Sí, en Tres Cantos. Me enganché hace 4 años.

¿Cómo es empezar en rugby mayor y no de chavalín?

Al final influye el ambiente en el que estés. Un año nos fuimos a Edimburgo una pandilla de amigos a ver a los All Blacks. Jugamos un partido allí. A raíz de aquello, a la vuelta, cuatro o cinco de los que jugaron aquel partido me propusieron jugar en Tres Cantos, su equipo. Estaban pensando en montar un equipo B y allí fui. En el equipo había y hay mucho paraca y guardia real, es decir, gente que no ha jugado al rugby, pero sí tienen físico. Se hizo un grupo muy majete, somos gente de cuarenta y veinte, el ambiente es divertido porque hay padres e hijos jugando juntos.

Fermín de la Calle || Fotógrafo: Javier González

Fermín de la Calle || Fotógrafo: Javier González

Yo he vivido en frente de uno de los primeros campos federados de rugby en España, pero nunca tuve medios para poder jugar allí. Sin embargo, ahora han hecho allí mismo, otro campo nuevo y hay escuelas. Esto va evolucionando…

Ahora sí hay posibilidades y al hilo de que haya escuelas se están enganchando los padres, es una cosa curiosa. Pero hay que tener cuidado porque está habiendo lesiones gordas. La gente no sabe jugar. No te puedes poner a jugar al rugby de repente. Si no has entrenado, no te has fogueado, no te han dicho como tienes que entrar a placar…

Sí, pero ahí está la Liga universitaria…

Sí y hace dos años nos pasó que un chaval se quedó en silla de ruedas porque entró a placar y metió la cabeza en vez del hombro. Se llevó un rodillazo en la cabeza y se hizo daño en la médula. Al rugby hay que jugar, pero con conocimiento.

¿La Liga universitaria qué te parece?

Es la mejor edad para jugar, pero también es bueno que alguien esté al tanto y les enseñe. Un golpe mal dado es gordo y esto es un deporte de contacto. Nosotros decimos a las madres, y a la gente que viene con miedo, que es un deporte de evasión, no de contacto (risas). Pero la realidad es que hay contacto.

¿Qué es lo que te atrajo del rugby?

El rugby tiene muchas cosas buenas. La mejor de todas es el grupo, el ambiente que hay. El que te obliga a ir a entrenar es el grupo. El fin de semana es adrenalina pura. Nosotros jugamos el domingo, el lunes no me puedo ni mover y tengo fiebre de los golpes, el martes me duele todo y bajas a entrenar y los 10 primeros minutos son horribles, pero vas entrando en calor… y el jueves ya quieres guerra otra vez. Es muy divertido el ambiente del tercer tiempo tomándote una cerveza con el rival. Además, es un ambiente real, durante el partido estás metiendo caña, pero luego te tomas una cerveza y hay mucha predisposición y buen ambiente. Hay otra cosa que me gusta mucho del rugby y es que es un deporte que te enfrenta con tus miedos. Compites contra ti mismo. Tienes que estar fuerte, valiente. En el campo si eres capaz de superarte podrás con el de en frente, tienes que saber dónde están tus límites y conociendo tus límites vas hasta donde tienes que llegar. Si el tío que tienes delante es mejor que tú, te pasará por encima, pero si lo has dado todo, tú has cumplido.

¿De qué juegas?

He jugado dos años atrás, de tres cuartos. Ahora me he pasado a la delantera porque tuvimos lesiones delante. Me lo propusieron y juego de flanker.

¿Te gusta?

Sí porque hay mucha marcha, mucho contacto. Con la edad te va gustando la batalla. Jugando en la tercera línea placas, limpias rucks, en los apoyos entras fuerte. Según te haces mayor pierdes velocidad, pero no pierdes rugby o reflejos. Cuando juegas de tres cuartos y te entra gente joven como no les pilles rápido al tercer paso se han ido por velocidad. Te haces más duro con los años. La gente evoluciona hacia eso. Es divertido.

No sé qué opinión te merece, pero pese a conseguir la única clasificación para un mundial en 1999, creo que ahora estamos mejor que nunca.

Hay una cosa engañosa y otra que no aprovechamos y está bien. El rugby español tiene una cosa ahora, que nunca hemos tenido, y es una base de la leche. Nunca hemos tenido tantos chavales jugando como ahora. Eso se nota a diez años vista, cuando los chavales tengan 15 o 16 años y lleven jugando 10 años, nosotros con 16 estábamos empezando. Mis hijos tienen 4 y 11 años. El de 11 me enseña lo que le da la gana porque el tío lleva mucho tiempo. Hay mucha base y eso es bueno, pero hay que poner una estructura para que esa base sea bien aprovechada. El problema que tiene el rugby español es que no hay una estructura y el gran problema del rugby español es la Federación, la de hace 10 años, la de hace 5 y la de hoy. Ahora la Federación está corrigiendo el agujero financiero que le dejó la anterior Federación. Lo está haciendo muy bien, pero tiene un problema: la estructura. Los ejecutivos de la Federación no tiene visión a medio plazo, ningún tipo de publicidad o marketing para ejercer un proyecto.

Se necesita capital.

Sí y hay que salir a la calle a buscarlo, no viene por sí solo. El director financiero de la Federación está sentado en un despacho y se dedica sólo a gestionar las subvenciones.

¿No hay apoyo económico, publicitario que ayude a profesionalizarnos?

Somos amateurs, pero hay gente que está empezando el camino…

¿Y en la División de Honor?

Hay tres equipos.

¿Cuáles?

Alcobendas y los dos de Valladolid. Luego hay otros equipos en los que jugadores puntuales cobran. Por ejemplo, en Sant Boi durante cuatro años no han cobrado nada excepto los tres extranjeros a los que las marcas publicitarias pagaban. Hernani tampoco paga, Cisneros sí paga, pero lo hace con becas. Alcobendas ha iniciado un poco, no es un club tipo francés o inglés.

Yo creo que el gran apoyo al rugby español vendrá con la clasificación para el próximo mundial de Tokio.

Yo no lo creo. El otro día lo hablábamos con Agustín Pichot y el problema que hemos tenido aquí es que creíamos que si nos metíamos en un Mundial nos iban a dar mucho dinero e iba a estar todo resuelto.

Yo me refería no tanto al dinero, que también, sino al apoyo de la gente.

Hemos tenido el seven y ha dado mucha visibilidad…

Pero un Mundial es un Mundial…

Sí, pero es una selección donde de los 22 tipos 18 no juegan aquí y son franceses que hemos nacionalizado para tener calidad. Que me parece bien si el corto plazo es llegar allí. De hecho, si llegamos, es gracias a ellos. Pero no refleja el nivel del rugby español.

¿Hay apoyo institucional?

Lo justo, pero es normal ya que con la crisis se ha recortado mucho dinero y se ha metido en otro tipo de necesidades que son entendibles. Los clubes de División de Honor viven todos de un pellizco de la Diputación, del Ayuntamiento, de la Comunidad… especialmente los vascos. Lo que echo de menos es que vayan a la calle y llamen a las puertas privadas. Los clubes no deberían estar gestionados por subvenciones públicas sino con capital privado que ellos hayan buscado y generen una empatía comercial que de visibilidad o un retorno a las marcas. ¿Cuál es el problema? Que los clubes están normalmente presididos por exjugadores que se hacen cargo de ellos por un sentido romántico del asunto y no empresarial. No desarrollamos una estructura medianamente profesional y que convierta a los equipos de rugby en algo atractivo para las empresas.

Dentro de las Ligas menores europeas, ¿Dónde se situaría la División de Honor?

Los alemanes y los rusos han metido mucho dinero, ha aparecido un patrocinador que ha metido 15 millones de euros, ellos empiezan a tener dinero y nosotros peleamos como podemos. La Liga es una Liga divertida, pero de andar por casa, no es competitiva a nivel europeo. Reflejo de lo que hay. Creo que el desarrollo del rugby español no pasa por la Federación, pasa por los clubes, y debe de haber una forma de trabajar conjunta entre Federación y clubes. Que los clubes desarrollen y ganen los derechos de televisión, y la Federación se encargue de escuelas y selección.

Fermín de la Calle || Fotógrafo: Javier González

Fermín de la Calle || Fotógrafo: Javier González

¿Las grandes Ligas de Europa cierran el paso a ligas menores en las competiciones europeas o sería algo imposible?

Imposible. Hay un equipo español jugando en la Challenge pero los rusos nos quitarán de en medio porque no hay nivel. Hay dos equipos jugando la antigua Liga Celta y les pegan unas palizas de órdago, pero van creciendo. El problema es que la gente es muy agonías y lo quiere todo rápido. El rugby italiano, por ejemplo, comparativamente con el rugby francés cuando entró en el 5 naciones, antiguo 4 naciones, tiene mejores resultados que el francés en sus primeros 15 años. En Italia hay una ley de mecenazgo cojonuda que hace que las empresas metan dinero.

No soy muy partidario de obligar a empresas…

No, no obligas, pero haces que las condiciones de inversión sean mejores.

¿Por qué Valladolid sí tiene tanta fuerza?

Valladolid es una ciudad pequeña. Pequeña lo digo como una cosa que facilita la estructura y el nivel logístico. Tiene una tradición de rugby importante, tiene dos equipos, es importante porque hay derbi, hay confrontación. Además, es una ciudad polideportiva. Tiene equipo de fútbol, no de primer nivel, pero lo tiene, tiene un equipo de balonmano que ha jugado en Europa, un equipo de baloncesto en el que jugó Sabonis por ejemplo… Lo bueno que tiene frente al fútbol es que éste no tiene un nivel tan alto como para eclipsar a los demás. Conviven con bastante naturalidad.

Te he leído criticando la modernización del rugby.

En el rugby lo que pasa es lo de siempre. Desde que se profesionaliza en el 95, lo que se ha ido buscando es el dinero de los sponsors y sobre todo de la televisión. El rugby que se jugaba antes era bastante más complicado de televisar. Era un rugby estático, con mucho agrupamiento, y la pelota no se veía si montabas una melé o un maul. Ahora, intentan quitar las fases estáticas para que el espectador pueda ver la pelota y juegan de pie. Intentan atraer a gente nueva. Por eso han hecho al seven olímpico. El seven al fin y al cabo son los highlights de una partido de rugby 15 (risas). Los de rugby de toda la vida echamos en falta la melé, las fases estáticas…

La verdad es que una melé con tres personas…

Es un poco ridículo sí, y la pelota sale rápida… Ellos venden un producto visible en el que se juega rápido y es muy vendible.

¿Por este motivo no se ha hecho al 15 olímpico?

Por las fechas no hay capacidad de recuperación. Además, aunque lo hubiera habido no habría triunfado porque ellos querían momentos de highlights. Para nosotros es tan importante una pelea en un ruck, un partido cerrado de barro con pick and go, una melé, como un ensayo. Con la disculpa de las lesiones cervicales en Argentina están probando y pretenden que se pueda empujar en la melé un metro y medio, no es definitivo y no está claro que se vaya a aceptar, los australianos y sudafricanos, que tienen un juego cerrado, no quieren ni oír a hablar de ello.

Las normas en rugby de por sí no son fáciles, son complicadas entenderlas y el cambio constante no beneficia, ¿no?

A la gente que ve rugby por primera vez lo primero que se le dice es que se corre hacia delante y se pasa hacia atrás. Para mi el rugby es el deporte más televisivo, por el choque, el esfuerzo, el físico, por la espectacularidad de los pases, es muy estético. Antes se peleaba el talonaje, ahora no, ya que es imposible sacar la pierna porque pierdes un apoyo. El nivel de la profesionalización ha llevado a que cosas que antes se disputaban, ahora no se disputen. La melé para mí es el elemento identitario del rugby. Una buena melé lo condiciona todo, si tienes una buena melé condicionas el juego, si domina, machaca al contrario.

Entonces perjudica.

A mí no me gusta que se toquen cosas que son principios fundamentales del rugby. Entiendo que se miren cosas para que no se produzcan lesiones porque la seguridad del jugador es básica, pero aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid están aligerando las melés. Igual que el maul, ahora te marcan una segunda parada. Van marcando reglas para que se limiten las fases de no visibilidad de la pelota.

Fermín de la Calle

La terraza en la que se realizó la entrevista || Fotografía: Javier González

¿No crees que las grandes potencias del norte deberían abrir un torneo como el 6 naciones?

Es que es un torneo privado. Se habla de meter un playoff… pero ellos miran el mercado. Evidentemente no meterían un equipo flojo con mucho mercado porque reventaría el torneo. Les pasó con Italia al principio, les metían unas palizas escandalosas; pero fueron capaces de hacerles crecer rápido. Italia compite. Ha ganado a todos menos a Inglaterra, si no me equivoco, y ha estado a punto de meterle mano dos o tres veces. Georgia, por ejemplo, se metió directa en el siguiente mundial de Japón, con una posibilidad de entrar en las ventanas de noviembre y junio para jugar contra equipos de primer nivel mundial. A los argentinos los han metido en el Super 15 y ahora en el 4 naciones, en el championship no hacen más que crecer. Han metido equipos japoneses en el super rugby y los siguientes son los uruguayos. Pichot, vicepresidente de la World Rugby, se está preocupando de que las selecciones inferiores den el salto. Van a meter en dos años una franquicia uruguaya en el super rugby, que realmente serán la mayoría argentinos. Pichot, también quiere meter una franquicia española porque España está en el huso horario de Argentina y Sudáfrica. Es que de Argentina a Nueva Zelanda se tarda lo mismo o menos que de España a Argentina. Harían como en la NBA, conferencias.

Como aficionado encantado… pero, ¿habría nivel?

El nivel sería meter aquí a argentinos o australianos. Si se hace eso hay equipo de sobra porque España es un país súper atractivo. En verano vienen muchos aviones de neozelandeses que vienen aquí a probar y, los que no se quedan jugando, se lo pasan de cojones (risas).

Volviendo al 6 naciones, ¿no hay intereses políticos como el que hizo que Rumania no entrara y sí, en cambio, Italia?

Es interés puramente económico, ellos hacen sus números…

Si es económico, ¿podríamos ver a España algún día?

España podría porque mercantilmente si es más atractivo que Rumania o Georgia. Pero Italia fue una decisión totalmente económica.

Me parece curioso que un deporte tan consolidado como el rugby, aún se produzcan victorias como la pasada de Irlanda frente a nueva Zelanda.

Los del sur siempre han sido equipos bastante más potentes porque han jugado un rugby más avanzado. Piensa que el rugby es profesional desde el 95 pero allí se jugaba mucho más al rugby ya antes. Aquí se jugaba el sábado y lo jugaban el carnicero, el policía… así era la selección inglesa del 90. Allí jugaban tres veces entre semana, es el deporte nacional. Son gente que por su biotipo son más evasivos, corren más, entonces cuando venían aquí evolutivamente estaban un escalón por encima. Cuando el rugby se profesionaliza y todo el mundo llega a su techo físico, resulta que los neozelandeses nos enseñan.

Tienen muchos más fundamentos porque trabajaban y trabajan mucho más la técnica desde que son pequeños. Julian Savea, por ejemplo, es una mala bestia pero el mérito de Savea es que le llevan el balón hasta allí en cuatro segundos desde el medio del campo y la pelota pasa por un pillier, pasa a la derecha con spin, al ocho y al siguiente. Te demuestran que son los mejores del mundo porque son quienes mejores decisiones toman, las ejecutan y cuidan todos los detalles. Desde que son pequeños les enseñan a percutir para librar el placaje y presentar la pelota al compañero para que la saque. En Europa el que percute se olvida de la pelota, entra como un avión para llevarse por delante al placador y ya llegará otro a llevarse la pelota. Vamos adoptando la filosofía poco a poco, los que mejor lo han hecho han sido los argentinos. Teniendo un juego de herencia inglesa, sobre todo en la melé con la mejor delantera del mundo, tienen la continuidad de los neozelandeses.

Sudáfrica, Australia, Argentina han bebido de Nueva Zelanda…

Son diferentes, tienen que ver bastante con Nueva Zelanda en que siempre han jugado a lo suyo. Lo han matizado, perfeccionado, pero en lo demás siguen haciendo sus propias cosas. Los sudafricanos toda la vida han pegado cabezazos y han ido al suelo.

Muy inglés.

Sí, pero llevado al extremo. Han vivido del pateo y el juego cerrado. En el mundial pasado la final fue la semifinal porque Nueva Zelanda estuvo a punto de perder contra Sudáfrica, no olieron la pelota. Luego Nueva Zelanda descosió a Australia, pero el día de Sudáfrica las pasaron putas porque el juego de Sudáfrica es de conservación y sin balón los All blacks no eran nada.

Me apasiona la liturgia del rugby, me quedo más con la del norte, ¿tú?

La liturgia es europea, aunque si te vas a Nueza Zelanda es la hostia también o en los colegios universitarios sudafricanos. A nivel de calle, de club, las islas británicas es donde más se cuida. Los neozelandeses juegan en su club, en la selección nacional y en la franquicia y los ingleses en su club y selección. Ahora han empezado a jugar al seven en la playa… pero la cultura de club es mucho más europea. Lo ves en el sur de Francia, Irlanda, Gales ni te digo, donde es el deporte rey junto con Nueva Zelanda, los dos únicos países del mundo. Sí es verdad que esta gente tiene una cultura de la hostia.

El día que se pierda esa liturgia el rugby estará acabado.

Sí, pero no creo que se pierda. Tenemos que ir aguantando las oleadas futboleras que nos llegan… estamos viendo que se silban las patadas, pero en este caso soy optimista porque habrá gente en los estadios, de rugby de toda la vida, que mandará callar a esa gente. El día de la final de la Copa del Rey, en Valladolid, había 26.000 personas, de esas 26.000 probablemente 15.000 no habrían visto un partido de rugby en su puñetera vida. Pero daban unos folletos donde ponían cuáles eran nuestras reglas y la gente no pitó y salía encantada. En Inglaterra y Francia está empezando a ser más jodido porque se oyen pitos de vez en cuando. En Irlanda nadie pita una patada… se escucha llover, las patadas. El rugby no perderá eso.

Fermín de la Calle || Fotógrafo: Javier González

Fermín de la Calle || Fotógrafo: Javier González

¿La futbolización es un peligro? El cancherismo argentino por ejemplo…

A mí me preocupa más que la gente que tiene que dar ejemplo no lo dé. Lo que me parece escandaloso es lo que pasó el otro día en el partido de Argentina, es intolerable que el comentarista justifique los pitos al pateador. Ese tío viene del fútbol, evidentemente, y de rugby no sabía o sabría algo, muy poco. No han visto rugby. En ese mismo partido Martín Landajo pidió una tarjeta, si yo fuera la Federación argentina lo sancionaría como gesto ejemplarizante.

¿Temes que se pierda el respeto al árbitro?

Yo te diría que no. Vemos más casos, pero porque también vemos más rugby y ya está todo televisado. Sigo jugando en la regional y se habla al capitán. A ver, se habla porque esto no es la Iglesia, pero le pego cuatro gritos a mi capitán, le digo que me han pegado ya cuatro veces y que se lo diga al árbitro, aunque esté a mi lado escuchando. Se lo digo a mi capitán y es él quien se acerca. En este aspecto, hay una cosa que hablo mucho con Alhambra, el rugby no le da al árbitro la importancia que tiene como papel formador. En fútbol, el árbitro es el “hijo de puta”, “el que roba”, etc, etc. En rugby, es el árbitro quien enseña a los chavales el reglamento. Argentina, por ejemplo, continúa con una liga amateur, ha profesionalizado sólo a árbitro y entrenadores y lo ha hecho muy bien. Esto es muy didáctico e implica que en el campo no se silbe al árbitro y se le respete, y quien lo vea desde fuera, lo respete también.

¿Cómo ves el periodismo nacional en cuanto al rugby?

El periodismo es futbolero porque España es futbolera. Sólo somos polideportivos cada cuatro años. Es alarmante el descenso del nivel polideportivo y se ha visto en las retransmisiones de los JJOO de Río. Era desesperante, veía a Paloma del Río, que es acojonante, y de repente te daban paso a un partido de hockey hierba donde el tipo no sabía exactamente que era un penalti córner o no. Si no sabes las reglas no puedes retransmitirlo. ¿Qué ha pasado? Que con el ERE que se hizo en RTVE ha habido mucha gente, que era especialista en deportes minoritarios, que ha sido despedida. Esto es extrapolable a todo y hay mucha gente escribiendo de rugby que no sabe de rugby. Además, el rugby es un deporte en el que todo el mundo que ha jugado se sabe las reglas y está muy fundamentado para criticarte. Si estás escuchando a un tío que no se sabe las reglas… Yo he leído a un tipo que Irlanda ganó un partido con un touchdown

(Mi cara de sorpresa lo dice todo) Con un touchdown… ¿de verdad?

Sí, en El País… debo tener arrancado el recorte por alguna caja en casa, eso no puede ser. El ejemplo es súper grosero, pero si no se sabe que es un golpe de castigo, un avant, si en el ruck no se ha agarrado… te puedes comer alguna regla porque las cambian mucho, pero debes saber lo básico. En el rugby, hay que ser todavía más didáctico narrándolo que en otro deporte. Afortunadamente, cuando yo empecé el blog…

Te dieron la oportunidad, es importante.

Sí, porque tuve la suerte de que a Relaño le gusta el rugby y lo metió en Canal Plus con Robinson. Cuando llegué al As le hice un reportaje, le gustó y le fui haciendo poco a poco más, pero tienes que tener la suerte de que le guste el deporte al director.

Me parece una cosa curiosa como Movistar Plus, pese a apoyar siempre al rugby, tiene un canal completo de golf y no de rugby.

Sí, empresarialmente es un nicho espectacular porque entra mucho dinero. Los viajes de golf se pagan solos. El rugby tiene una cosa buena y es que los derechos de las competiciones no son caros.

Pero llegan las ventanas, con partidos importantes y no lo puedes ver.

El problema es que los partidos amistosos no están en paquetes. No te los venden, tienes que acudir a comprar sólo ese partido.

Otra cosa curiosa es no estar en un 6 naciones.

Si no fuimos ni a la final del mundial y era en Londres. Estábamos acreditados y nos tiraron. Luego nos llamaron pidiendo disculpas, había un viaje de golf y se cayó lo nuestro… Creo que con un poco más de cariño que le dieran, ganarían más adeptos. Se van dando cuenta de que el rugby funciona y Movistar plus debería meterlo todo en un canal.

¿Qué destacarías del rugby como valor principal?

El respeto al rival, al compañero y al árbitro. En caliente te dan, pero cuando el árbitro pita le das las gracias al rival, al árbitro, al que llamas señor, y os vais a tomar unas cervezas. El respeto que hay en el deporte del rugby, y es extrapolable a jugadores y árbitro, yo no lo he visto en otro deporte.

¿La futbolización de la que hablábamos antes es responsable de que Isaac Fouto pregunte a Usain Bolt, después de ganar otro oro en los 100 metros, por fútbol? ¿De ciertos tipos de programas?

Mira, hay cierta mentira instaurada en la gente y es que consume cierto tipo de periodismo deportivo…

Tampoco les va mal.

Sí, yo te digo que sí. La suma de los tres canales de la parrilla de fútbol que son Real Madrid TV, Gol y Teledeporte, son la mitad de la audiencia de un canal como La 2. El programa que más se ve por la noche es el El Chiringuito y no llega a los 300.000. Estudio Estadio ha llegado tres veces en un mes a los 100.000, que es ridículo, es un programa que nunca será rentable. Los deportes fuertes del mediodía son fuertes porque recogen el tráfico del telediario, pero desde que empiezan hasta que acaban pierden la mitad de la audiencia. Es mentira que se vea tanto, pero hacen mucho ruido en las redes sociales. Twitter es un bar, como dice Segurola, y el problema es que está lleno de periodistas. Las redes sociales te dan repercusión en las propias redes sociales. Yo le pegué una hostia a Fouto en las redes sociales, se montó un incendio… pero se quedó en las redes sociales. Nadie conoce la historia fuera de ellas.

¿Cómo lo viviste?

Me preocupó poco, entre cero y nada. ¡Bah! Entró como un búfalo y sabía que me iba a venir con el rollo de experiodista…

No entendí eso muy bien…

Bueno… de donde no hay no se puede sacar. Lama me llamó para avisarme de que me iba a pegar una hostia en twitter para defender a Isaac. Tengo buena relación con él. Me puso dos tweets pero yo iba de educado con todo el mundo. Tres semanas después, Fouto la volvió a liar. El día del caso de la chica del Eibar y el video de contenido sexual, publicamos un artículo en Vozpopuli, y Fouto me dice que si ahora me dedicaba al Sálvame. Le contesté que no, que sólo me dedicaba a dar la noticia y el comunicado. No contento con eso, poco después, en el mismo programa, se le ocurre hacer un chiste sobre si a la chica le daban por delante o por detrás y Juanma Castaño le afeó en antena. Le dije, entonces, que dejase de dar lecciones y que fuese más civilizado. Se la comió con patatas.

Cuando entrevisté a Héctor Fernández hablábamos de que este tipo de gente, de programas, no representan el periodismo o su esencia al menos…

A mí cualquier tío que abandere el periodismo no me vale y éstos lo hacen. Yo no he visto a Segurola, Ezequiel Fernández, Michael Robinson y su gente de Informe Robinson hacerlo. Sólo los chuflas éstos se montan en el caballo con su bandera.

Has cubierto unos JJOO, ¿es lo mejor que se puede cubrir en cuanto evento deportivo?

Como evento deportivo sí, donde mejor me lo he pasado no. Siempre me lo he pasado mejor en las Copas Americanas. He estado dos, en la de Paraguay en el 99 y en la de Argentina en 2011 y es lo más divertido que he hecho. Ahora no tanto, pero entonces parecía que estaban 20 años por detrás de nosotros. No había jefes de prensa, eras tú mismo quien tenía que buscar a los jugadores y sólo lo cubríamos tres medios: La Gazzeta, El AS o Marca y L’Équipe. Los futbolistas estaban locos por hablar contigo porque eras de un medio europeo y les dabas visibilidad. Argentina, en mi opinión, es el país más futbolero del mundo. Había historias de fútbol por todos lados. Te montabas en un taxi y el taxista te contaba que había jugado en el partido en el debut de Maradona y el tío se sacaba todos los carnets,etc, etc, las historias iban saliendo solas. Muy divertido.

Volvamos al rugby, ¿Qué te gustaría cubrir como periodista de rugby?

Por el contraste, lo que más me gustaría es hacer el Super 15 o el Championship. Es un rugby que nos coge lejos, y me gustaría ver como lo viven allí, por el choque cultural.

Fermín de la Calle || Fotógrafo: Javier González

Fermín de la Calle || Fotógrafo: Javier González

¿Un partido de rugby memorable?

El primero que jugué de delantero en regional y otro en Alcorcón con mucho barro (risas). De los grandes, el Inglaterra-Escocia del 90, que se jugaban el Grand Slam, el 5 naciones y lo ganaron todo, la Escocia de los hermanos Hastings, un partido histórico. La semifinal del 99 entre Nueza Zelanda y Francia, que ganó Francia, fue un partido de la hostia. He visto de cerca a los All blacks un par de veces, he visto partidos de Liga inglesa, francesa. Pero si no conoces rugby y quieres ver, lo sitios más chulos son Edimburgo y Cardiff. Cardiff es tan chico que el estadio está en el centro de la ciudad. El día del partido todo el mundo se levanta con la ropa roja, tomando cerveza… En Edimburgo también hay mucho ambiente, pero el estadio está más alejado, aunque hay un ambientazo genial. Son sitios que no son caros y accesibles.

Mi selección nacional, obviando España evidentemente, es Irlanda. ¿La tuya?

La mía también porque fue donde empecé a jugar y donde me rompí…

Irlanda que, por cierto, hasta hace nada era un equipo mediocre.

Hasta que aparecieron O’Driscoll y O’Connell.

¿Cómo ves a la selección escocesa, una selección joven y con ganas?

Para mí Escocia ha hecho una cosa buena y es el paso que han dado al rugby abierto, ya no juegan al rugby cerrado que practicaban antes. Se les ha puesto a jugar a la mano.

Luego decepcionan.

Tienen limitación de jugadores y dependen de su mejor 15, en cuanto alguien se lesiona tienen problemas. El nuevo seleccionador va a entrar metiendo mucho ritmo al juego.

¿Crees que haces algo así como una culturización del deporte?

Al final eres reflejo de lo que lees y de la gente que sigues. Yo no hago nada diferente de lo que hace la gente a la que sigo. Leo a Trezet, Segurola, historias de Lu Martín. Eres lo que lees. Soy de la opinión de que para rellenar una crónica que no va a ningún sitio es mejor no hacerla. Además, en el rugby siempre puedes contar cosas que las personas no saben. Es lo que hace Robinson, por ejemplo, el tío sabe un huevo de rugby, es más, diría que más que de fútbol. Te sientas a ver rugby con él y sabe casi antes de que pase algo por qué van a fallar o por qué están fallando. Lo comenta muy bien, pero dice que prefiere con una cerveza. Te contagia el amor al rugby y esto no lo hace el fútbol porque estamos contaminados con la farandulización que lo ha prostituido, no les gusta el fútbol sino salir en la tele.

¿Alguna recomendación literaria sobre el oval?

El problema que tenemos es que no hay nada en español. A mí me ha puesto tarea literaria la editorial Libros del KO.

Me extraña que no tengas un libro.

Es que no me da la vida, no tengo tiempo. Pero estoy en ello. Estoy con un libro sobre historias del rugby, de ambiente, anécdotas, tercer tiempo y contar la historia del deporte a través de ello. Tengo muchos libros ingleses y franceses de eso hay mucho porque ellos tienen mucha cultura de editorial deportiva. En casa debo tener entre 30 o 40 libros de rugby, pero ya te digo son ingleses y franceses. Tengo dos libros argentinos: La historia de los pumas y El rugido.

Tiene buena pinta tu libro.

Sí, me quita el sueño, pero bueno… Se lo debo al rugby. Me he apoyado mucho en el oval y me ha ayudado. Siempre te da más de lo que tú le vas a dar y acabas estando en deuda. Por eso no hay exjugadores de rugby, siempre tienes las ganas de ponerte las botas.

Fermín, un verdadero placer y gracias.

Nada, a vosotros.

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