El 6 de junio de 1944 tuvo lugar el Desembarco de Normandía, considerado hasta hoy la mayor operación militar de la historia. En su desarrollo intervinieron 175.000 hombres, una flota compuesta por cinco mil buques y mil doscientas aeronaves pertenecientes a los países aliados: Gran Bretaña, Estados Unidos y Canadá, principalmente. El objetivo de esta acción bélica se centraba en la liberación de la Francia ocupada por las tropas del régimen nazi en junio de 1940.

La decisión de la invasión Aliada se acordó en la Conferencia Trindent en Washington en mayo de 1943. Los máximos representantes de la batalla de Normandía, denominada “Operación Overlord”, serían dos. El general estadounidense Dwight D. Eisenhower, que fue nombrado comandante del Cuartel General Supremo de la Fuerza Expedicionaria Aliada, así como el general británico Bernard Montgomery comandante del 21.er  Grupo de Ejércitos, que se responsabilizaría de las tropas terrestres de la contienda.

Montgomery Eisenhower día D

Los Comandantes Supremos en Berlín, 1945: Montgomery, Eisenhower, Zhukov y Tassigny. || Bundesarchiv Bild/Wikipedia.org

La región seleccionada para iniciar la reconquista de Francia fueron cinco playas normandas. Omaha y Utah fueron asignadas al ejército estadounidense, Sword y Gold a las tropas británicas y Juno a los uniformados canadienses.

Los Aliados seleccionaron el litoral normando porque encontraron que en esa zona los sistemas defensivos nazi eran más débiles que en otros puntos, como el Paso de Calais. Dicho enclave los alemanes habían concentrado gran parte de sus fuerzas, puesto que su proximidad geográfica con Gran Bretaña, lo convertían en el lugar ideal para acometer la invasión. Además, los Aliados comprobaron que los principales puertos de Francia contaban con una fuerte presencia alemana.

La preparación

En el año previo a la invasión, se sometió a los soldados aliados a un severo entrenamiento. Este fue realizado en localizaciones británicas que reproducían las condiciones geográficas que se encontrarían en las playas normandas.

Simultáneamente, los servicios de inteligencia Aliados desplegaron una intensa campaña de desinformación, convenciendo a los alemanes de que el temido y esperado desembarco se produciría en el Paso de Calais. Con ese fin, la inteligencia Aliada envió multitud de mensajes cifrados que fueron interceptados por el enemigo.

Desembarco de Normandía Día D Omaha

Torreta alemana en la playa de Omaha || wikipedia.org

El 5 de junio de 1944 era la fecha señalada para iniciar las acciones militares. Sin embargo, la operación tuvo que posponerse debido al empeoramiento de las condiciones climatológicas. La mar gruesa y los fuertes vientos que comenzaron a azotar el Canal de La Mancha hicieron que el contingente naval que ya había partido desde el litoral británico tuviera que regresar a puerto.

Finalmente, el servicio de meteorología Aliado predijo una leve mejoría de la climatología. Esta circunstancia se unió al hecho de que no se podía mantener a los soldados en los navíos indefinidamente. Todo ello les empujó a tomar la decisión que cambiaría el curso de la II Guerra Mundial y de la historia. Se ordenó el inicio de las hostilidades.

Maniobras previas al desembarco

La fuerza aérea Aliada bombardeó las posiciones del litoral normando, tratando de destruir, sin conseguirlo, las defensas costeras alemanas. Al mismo tiempo, en la madrugada del 5 de junio, un grupo compuesto por efectivos de la 82ª y la 101ª División Aerotransportadas estadounidenses fueron lanzados en paracaídas sobre suelo francés. Su misión consistía en infiltrarse entre las líneas enemigas para conquistar una serie de puntos considerados vitales para el éxito del Desembarco. La Resistencia francesa también colaboró con intensas labores de sabotaje en las líneas nazis.

La noche del 6 de junio el contingente naval partió al encuentro de su cita con la gloria.

Desembarco de Normandía Día D

Cuatro hombres de la 22ª Independent Parachute Company, British 6th Airborne Division, sincronizan sus relojes frente a un Armstrong Whitworth Albemarle antes de la Operación Tonga. || Imperial Wars Museum/Wikipedia.org

Día D, Hora H

El Día D era una realidad. La invasión debía iniciarse a las 6:30 de la mañana, Hora H. No obstante, algunas lanchas iniciaron el desembarco unos minutos antes de lo previsto y otras se equivocaron en la localización del lugar del desembarco. Otros errores también resultaron dramáticos. El exceso de peso, unos 45 kilos, del material que portaba cada soldado hizo que muchos perecieran ahogados al saltar desde las lanchas y antes de alcanzar tierra firme.

Los acorazados Aliados que se encontraban a unas diez millas de la costa, comenzaron a bombardear el litoral galo. Esta acción perseguía la destrucción de las defensas alemanas o al menos reducirlas al mínimo, objetivo que también fracasó parcialmente. El ruido del fuego de artillería desde los navíos resultaba ensordecedor para los soldados que se aproximaban en las lanchas a las playas. El humo, el silbido de las balas y los gritos de los heridos convertían el lugar en una zona siniestra.

Desembarco de Normandía Día D Anfibio

Soldados en un transporte anfibio durante el Desembarco || Wikipedia.org

La resistencia alemana, con una situación estratégica privilegiada desde la que disparaban toda su artillería, resultó feroz y dramática para los Aliados. Desde sus búnkeres, los soldados nazis hacían blanco fácilmente, ayudados por una panorámica perfecta. Mientras, los altos mandos nazis no comunicaron a Adolf Hitler la noticia de la invasión hasta el mediodía puesto que el dictador alemán había ordenado no interrumpir su sueño hasta ese momento.

La descoordinación y el caos se apoderaron de las filas germanas durante unas horas a la espera de que su amado líder se despertara que resultarían cruciales para el destino final de la contienda.

Un duro desarrollo

Muchos soldados eran alcanzados por el fuego alemán sin haber pisado la arena de la playa. La lluvia de balas sembró el mar de cuerpos inertes cuyas aguas se tiñeron de rojo con las primeras luces del día. Los escasos efectivos que llegaban a tierra, eran presa de la artillería nazi. Las cabezas de playa, repletas de campos minados y de otros obstáculos, como alambradas y defensas metálicas, convertían la simple llegada a la orilla del mar en un infierno.

Desembarco de Normandía Día D Omaha

Vista aérea de la playa de Omaha durante el Desembarco || US National Archives/Wikipedia.org

Sin embargo, y a pesar del descomunal número de bajas Aliadas que se produjeron durante las primeras horas del Desembarco, los alemanes no consiguieron derrotar al enemigo. El desproporcionado número de efectivos aliados fue obrando poco a poco el milagro de alcanzar tierra firme.

Al finalizar el Día D, los Aliados se habían apoderado de algunos puntos del litoral normando que les sirvieron para apuntalar su ofensiva en días sucesivos. Y aunque todavía restaban semanas de intensa lucha en el interior de Francia, los alemanes comenzaban a retroceder.

Desembarco de Normandía Día D

Llegada de refuerzos a Normandía a mediados de Junio. || wikipedia.org

El principio del fin del nazismo era una realidad. El Desembarco generaría todo un imaginario colectivo en torno a él. El elevado tributo en número de vidas que supuso esta contienda, permitió aplastar a un régimen que había sembrado en Europa el terror y la muerte.

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