El pasado martes 7 de noviembre fue concedido a la artista Concha Jerez (Las Palmas de Gran Canaria, 1941) el Premio Velázquez de Artes Plásticas. De esta manera sucede en el premio a la artista argentina Marta Minujín, galardonada en 2016. Este premio, dotado de una cuantía de 100.000 euros, está dirigido a los artistas que destacan por su aportación cultural a través de sus obras tanto en España como en Iberoamérica.

Una vida dedicada al arte

Concha Jerez es una de las artistas consagradas dentro del panorama artístico español. Perteneciente a la primera generación conceptual en España y siguiendo la corriente del grupo internacional Fluxus, formó parte del grupo español ZAJ junto con otros artistas y músicos influyentes. Durante años se dedicaron a la música de acción, la poesía visual, el happening y la performance.

A lo largo de más de treinta años ha estado desarrollando su práctica tanto en España como en el ámbito internacional, con unas propuestas comprometidas e innovadoras que hacen de sus creaciones verdaderas estructuras culturales. Sin duda, creció y se movió en un momento crucial para la cultura española, cambiando el devenir de la misma. Pasando de lo analógico a lo digital, cambiando el lenguaje artístico y concediendo al espectador una nueva posición.

Concha Jerez

Concha Jerez en una de sus performances – Fuente: www.flickr.com/greta_y_doraimon

Concha Jerez, disciplina e interferencia

Pasando a hablar de su propia creación artística, Jerez ha sido y es, referente nacional y ha influenciado a numerosos creadores contemporáneos. Preocupada por la censura y la autocensura, la sociedad de consumo y la manipulación periodística, ha ido desarrollando su obra plástica en diferentes disciplinas, pero siempre con el mismo rigor y la misma implicación. Escritura, poseía, arte sonoro, performance, instalación, arte visual, etc., conforman la base de sus ideas y las diferentes formas que la artista encuentra para expresarse.

Dentro de esta variedad disciplinar, los mecanismos y las estrategias se entrelazan para desmantelar los procesos dominantes e introducir el concepto de interferencia. El espectador debe estar alerta y ser consciente de la sociedad en la que vive. Sin duda, Jerez ha permanecido fiel a su forma de trabajar y a su discurso crítico durante todos estos años.

Concha Jerez

Concha Jerez en una de sus intervenciones – Fuente: www.flickr.com/artssantamonica

Aunque es algo evidente, no sólo por la fuerza de sus creaciones sino por su importancia e influencia en el mundo del arte contemporáneo, premios como este sirven para reconocer de una manera oficial la carrera de la artista canaria. Además de este nuevo reconocimiento, Jerez cuenta con la Medalla de Oro al Mérito a las Bellas Artes (2001), el Premio MAV (2012) y el Premio Nacional de Artes Plásticas (2015). Todos ellos hacen hincapié en su gran trayectoria como artista y en su transformación de los procesos artísticos.

Premio Velázquez de Artes Plásticas

Este galardón nació en 2002 mediante el Ministerio de Cultura de España para reconocer los méritos y el trabajo de un artista Iberoamericano. Se constituye, así, como el equivalente al Premio Cervantes de Literatura. El premio no sólo está dotado de una cuantía económica, sino que permite la exposición de la obra del artista premiado en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.

Concha Jerez

“Interferencias en los medios”, Concha Jerez. Vista de la exposición en MUSAC, 2014 – 2015 – Fuente. www.flickr.com/musac

Durante estos años, han sido galardonados artistas de la talla de Doris Salcedo, Antoni Tàpies, Esther Ferrer, Valcárcel Medina, Cildo Meireles o Luis Gordillo, entre otros. Este año ha sido el turno de Concha Jerez que, junto con los anteriores artistas premiados, ha sido capaz de trasmitir la cultura y transformar los procesos creativos.

Por último, destacar que las candidaturas han de ser promovidas por diferentes entidades o personalidades como las Academias de Bellas Artes, las asociaciones de críticos de arte, los miembros del jurado, los autores premiados en anteriores convocatorias, museos de arte moderno y contemporáneo y otras instituciones. Todos ellos, como es evidente, han de estar ligados a la cultura y las artes en España e Iberoamérica.