Primer día de festival con los tres escenarios a toda máquina y el recinto a rebosar, y eso que aún quedan dos jornadas más. El ambiente festivo se ha respirado a lo largo de todo Torre del Mar y sus localidades cercanas, con miles de peregrinos hacia el mismo destino.

El recinto del festival se extiende a lo largo de una gran explanada junto a la playa, con una organización muy intuitiva que genera un recorrido lineal, con todos los escenarios de cara al mar. Algo que no evita grandes caminatas de un sitio a otro debido a su gran superficie.

Primera toma de contacto

La noche comenzaba para nosotros ya entrada la madrugada del viernes y por un acceso trasero junto al centro de acreditaciones, algo alejado a decir verdad. Pero esto resultó una ventaja ya que nos derivó directamente junto al objetivo principal de la noche, el escenario Sunrise San Miguel.

Escenario Sunrise San Miguel - Weekend Beah 2017

Escenario Sunrise San Miguel – Fotografía de Álvaro Hidalgo

Un escenario con un diseño muy abstracto y high-tech, volcado con la música que alberga, y bastante más pequeño que sus otros dos hermanos. Sin embargo, la potencia y la nitidez del sonido es común a todos. Todo ello asentado sobre un palmeral de estructura metálica y con iluminación central que crea un ambiente único. Para esta edición, el artista se sitúa a menor altura, ya que el año pasado quizás quedaba demasiado alejado del público.

Techno como objetivo

La debilidad de un servidor por el género Techno de música electrónica nos hizo darle el protagonismo a tres de sus pesos pesados. Tras uno de los jefazos del Tech-house a modo de introducción, Matthias Tanzmann, abría la veda del Techno Chris Liebing.

El alemán, resguardado entre dos grandes sombrillas debido a la aparición de la lluvia en algunos momentos, desplegó una buena sesión en líneas generales. Un sonido berlinés y progresivo que rozó en ocasiones el Tech-house. Toda una transición entre Tanzmann y la tormenta que llegó después, y no precisamente de agua.

Chris Liebing en el Weekend Beach Festival 2017

Rebekah, la auténtica protagonista del día

Rebekah, artista británica, no dio tregua alguna. Techno contundente y sin miramientos. Una hora y media que se hizo muy corta, sin bajar el ritmo en ningún momento para delicia de los seguidores allí presentes. Una auténtica locomotora.

Rebekah en el Weekend Beach Festival 2017 - Fotografía de Álvaro Hidalgo

Rebekah en el Weekend Beach Festival 2017 – Fotografía de Álvaro Hidalgo

Un sonido muy maduro que quizás no se mostraba como la mejor de las opciones para darle una primera oportunidad a este estilo de música electrónica. Se pudo comprobar con algunos asistentes primerizos, que acabaron optando por otros escenarios al cabo de pocos minutos.

Para cerrar el escenario, tomó el relevo Horacio Cruz, de sobra conocido y muy querido en Málaga. Su sesión se podría resumir en una mezcla entre lo visto anteriormente con Chris Liebing y Rebekah, aportando tonos más melódicos y algunos reconocidos temas.

Más música electrónica. Diferentes sonidos

En esta ocasión alternamos con el escenario Torremar, donde Camo&Krooked ponían punto y aparte a la noche con su Drum&Bass, en ocasiones confuso y en otras rompedor. Una manera de alternar sonidos con otro de los géneros de música electrónica presentes en el festival. El cierre fue un tanto forzado y con prisas en mitad de un tema, quizás producto del límite establecido para la sesión.

Camo&Krooked en el Weekend Beach Festival 2017 - Fotografía de Álvaro Hidalgo

Camo&Krooked en el Weekend Beach Festival 2017 – Fotografía de Álvaro Hidalgo

Estamos seguros de que nos dejamos atrás grandes actuaciones, pero es destacable el llenazo absoluto de los tres escenarios en todos los momentos de la noche. Y aún quedan viernes y sábado, con la próxima crónica girando alrededor de unas expectativas claras: The Prodigy.

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