Es curiosa la rutina, puede amansar a la bestia más impulsiva y doblegar al espíritu más salvaje. Lo que debemos hacer, el lugar que debemos ocupar viene dado por el quiénes somos. Hay quienes se resisten a esta mortífera realidad...
Un hombre de ceño fruncido y vestimenta prolija fue quien salió del ascensor, y no sin fastidio, le entregó un fajo de billetes. “Contalo” dijo con cierto desprecio, como si lo estuvieran obligando a someterse a una injusticia. Nuestro protagonista...