Antoni Daimiel: «En invierno me acostaba a las 11 y me despertaba de noche»

Andares tranquilos, aparentemente despreocupados, con su iPad en la mano derecha.  Ya desde lejos siento que un leve hormigueo acentúa esa pizca de nerviosismo propia de cuando ves aparecer a alguien a quien admiras…. Antoni Daimiel, aquel con el que muchos de nosotros hemos pasado más noches que con nuestras novias; el mismo al que alabábamos de madrugada y maldecíamos por las mañanas. Este enorme periodista y comentarista deportivo (no solo de baloncesto, ¡ojo!) aterriza en las páginas virtuales de esta revista para arrojarnos un poco de luz sobre él y el deporte que ha provocado y provoca muchos de sus desvelos.

Mientras esperamos los cafés, el suyo solo, el mío con leche y en taza de medio litro, charlamos distendidamente sobre lo poco que le apetecía escribir esa noche y sobre la importancia de la copa del rey que, por supuesto, él iba a ir a cubrir. Llegan los cafés, suena la bocina, empezamos…

Antoni Daimiel Le Miau Noir

Antoni Daimiel || Fotografía: Vera Martín Zelich

Entrevista Antoni Daimiel

Empecemos por el principio del todo, ¿era vocacional el tema del periodismo deportivo enfocado al baloncesto?

El periodismo siempre ha sido vocacional y en cuanto al baloncesto, siempre ha estado muy presente. Desde pequeño, cuando voy a ver por primera vez baloncesto en directo, me cautiva y empiezo a practicarlo. Jugaba al balonmano en el colegio pero ese cambio que doy a baloncesto me coge muy fuerte. Tenía la fortuna de vivir al lado del colegio y me quedaba hasta tarde practicándolo y luego en mi casa se consumía mucho deporte a través de prensa, radio y televisión.

Como decía, el tema del periodismo viene desde muy niño. Por lo que me dicen mis padres, ponía mucha atención en la gente que salía en televisión y me fijaba en cómo lo hacían, cómo presentaban los programas, los discursos de nochebuena del rey y luego hacía comentarios sobre ello…de hecho ésto le pasó a mucha gente en aquella época, te grababas a través de los radiocasetes y hacías tus propios “programas de radio”.

¿Cómo fue tu entrada a Canal+?

En contra de muchos obstáculos doy un giro a mi vida y me voy a vivir a Madrid, yo vivía en Valladolid, para matricularme en la complutense, en periodismo. Me acoge mi tía ya que ni mi familia ni yo teníamos ingresos para pagarnos un piso o un colegio mayor y, al matricularme, por gente que vas conociendo acudiendo a distintas charlas en la universidad, llega a mis oídos que hay un nuevo canal de televisión privada que está empezando su andadura y que necesita gente debido a que habían comprado los derechos del fútbol. Me presenté en las oficinas de canal plus y me llevé una gran sorpresa por la atención y confianza que me prestaron sin conocerme de nada en cuanto a que si iba con ilusión y ganas de trabajar allí, iban a probarme.

Empecé acompañando a algún periodista de la cadena para ver como trabajaba, estaba decidido a entrar en ese mundo profesional a costa de trabajar muchas horas aunque fuera con poca o ninguna remuneración. Cuando ya llevaba unas semanas, me ofrecen la posibilidad de ser un colaborador trabajando dos días por semana: domingos y lunes, ayudando en la redacción y elaboración de programas de deportes. Aun así siempre había días que iba a la televisión a tratar de ayudar aunque no fuese remunerado. Estoy de septiembre a junio en ese régimen de colaborador. Justo después, me ofrecen una beca de verano para seguir en la sección de deportes y cuando acaba, creo que el 15 de octubre de 1991, firmo mi primer contrato con canal plus como ayudante de redacción. En esos primeros meses hacía noticias de NFL, colaboraba muy activamente en “El Día Después” como reportero y redactor y en “El tercer tiempo” que era un programa de resúmenes de fútbol que había los domingos. Recuerdo también que el primer año ayudaba a un compañero periodista en sus retransmisiones de boxeo del que tengo un muy buen recuerdo, sobre todo de aquella época dorada del boxeo de los “pesados” con Tyson, Holyfield, estaba todavía Foreman dando coletazos y también había otros grandes boxeadores en otros pesos que no eran “pesado” como Julio Cesar Chávez.

Con el tema de la NFL, ¿el inglés como lo llevabas?

Había estudiado inglés desde los siete años en clases particulares que ofrecía el mismo colegio donde yo cursaba estudios. Era una época en la que el inglés obligatorio como asignatura lectiva no se empezaba a dar hasta los trece años si no recuerdo mal. En mi caso con siete años mis padres decidieron…en realidad también es casual porque…mira, esto no lo he contado mucho… mi padre, al que le gustaba mucho la música, conocía al profesor de música del colegio y me dijo que me apuntara. Yo me cerré en banda y dije que no quería porque eran clases de música muy enfocadas a guitarra y además hacían dos actuaciones al año con guitarras y bandurrias y a mí eso como que no me iba, por lo que me negué, cosa de la que luego me he arrepentido porque me encanta la música. Después me apuntaron a Judo…

Ah, bueno, yo creo que por ahí hemos pasado todos.

Sí. En Judo empiezo muy ilusionado, en poco tiempo me suben a blanco-amarillo y voy a una competición. Voy muy motivado, con un pabellón lleno de padres. En el primer combate no se presenta mi rival, gano y paso automáticamente a la siguiente ronda. En la segunda ronda sí tengo rival, empieza el combate y le derribo haciéndole una llave, entonces me pienso que el combate ya está ganado y en un acto que es inaceptable (risas), miro al público buscando a mis padres seguro de que ya había ganado, pero no sé, me debí despistar y mi rival se levantó y me ganó. No acepté bien esa derrota y quise dejar el judo y el siguiente paso fue el inglés, me gustaba ir y estuve en clases particulares hasta los 15 o 16 años.

El siguiente paso del plus es el de comprar los derechos de la NBA, ¿no?

Bueno, hay un paso previo. En enero del año 1993 compra los derechos de la NCAA que en aquel momento eran derechos únicamente sobre el torneo final, es decir, los mejores 64 equipos sobre un formato de eliminatoria y la “Final Four”. Ese mismo año el director de deportes, en aquella época Alfredo Relaño, habla conmigo, me dice que va a venir de comentarista Santiago Segurola y que nos iba a hacer una prueba a los dos. Nos puso de narradores a ambos, a pesar de que Segurola era ya un periodista bastante consolidado, pero aun así nos hizo la prueba para ver como lo hacíamos.

Recuerdo que el partido que teníamos que narrar y comentar era un partido de Louisiana State University con Shaquille O´neal y con Chris Jackson, luego llamado Mahmoud Abdul-Rauf, un  base anotador buenísimo. Pasamos la prueba y ya hicimos en directo, en el primer fin de semana de abril de 1993, la Final Four.

Supongo que estarías como un flan.

Ahí combinas un poco la ilusión, la alegría y, por supuesto, la responsabilidad. Trabajé mucho y muy concentrado durante un mes y pico, me dejé la vida ahí, pero no tengo el recuerdo de un gran nerviosismo. He de decir que he acusado más nervios las primeras veces ante la cámara con imagen, pero si dominaba el tema del que tenía que hablar, teniendo únicamente que hablar sin que se me viera, ahí no acusaba tanto nerviosismo.

Y empiezas detrás de la cámara, un poco de ayudante de los que están delante de ella.

Sí, de redactor, reportero, en aquella época sobre todo con el fútbol fui compañero de Nacho Lewin y Jorge Valdano en el primer “El Día Después” luego entró…

¿Pedrerol puede ser?

No, todavía no. Entró Robinson después de Valdano, más tarde Nacho Lewin se va y entra el Lobo Carrasco en sustitución y, finalmente, cuando se va “el lobo” Carrasco, entra Pedrerol a presentar con Robinson.

Con el tema de la NBA también empezaste de alguna manera en un segundo plano tras la cámara.

Bueno, no tanto porque cuando compran la NBA, en noviembre de 1995, deciden dar cinco partidos por semana: dos en canal plus y tres en Sportmania. Yo ya era comentarista en Sportmania, pero ahí solo se veía el partido y se escuchaban nuestros comentarios. Sí que es verdad que se puede decir que yo era el “suplente” en los partidos de canal plus porque la pareja era Montes y Segurola.

Y fue esa especie de fobia a volar de Segurola la que te permite dar un salto a ese “primer plano” con Andrés Montes.

Habría que preguntarle a él porque seguramente tampoco se acuerde, pero lo que yo recuerdo es que en aquel momento era la primera temporada de contrato de canal plus con la NBA. Llega el All-star de San Antonio del año 1996 y la NBA le comunica a canal plus la conveniencia de que se cubra el evento allí. Yo creo que en ese momento canal plus no se planteaba llevar gente allí, pero la NBA dejó claro que se sentiría mal sino enviaban a nadie. Al ser partners recientes que habían llegado al acuerdo dos meses antes, canal plus decide enviar a un narrador, un comentarista y alguien de producción. Por tanto, entre la fobia a volar de Segurola, que además tenía su trabajo en “El País”, se junta una cosa con la otra y como yo era su suplente deciden que viaje con Andrés Montes, siendo el primer viaje que hacemos a Estados Unidos.

¿Era un personaje tan singular y genuino detrás de la cámara como lo era delante?

Él era un personaje complejo, muy genuino, particular, diferente, me caía bien y yo estaba orgulloso de poder ser su compañero y amigo precisamente por eso, porque me llama la atención la gente diferente y poco previsible y él desde luego que lo era. En algunas cosas sí que era el que veías por la televisión y en otras no, pero en cualquier caso daba igual, era diferente en la televisión y fuera de ella. Sí que es cierto que hay cosas en las que la televisión es muy transparente y te muestra tal como eres y en otras no tanto porque, al fin y al cabo, esto es un trabajo.

Yo creo que incluso debes guardarte un poco.

Sí. Él además tenía muy claro que tenía que salir ahí a vender algo, en el mejor sentido del verbo “vender”, tenía que ayudar a promocionar el producto de una manera diferente que justificara que el que lo veía que es un abonado y paga por ver la televisión, recibiera algo distinto.

Desde luego esa pareja que formasteis fue increíble tal y como lo refleja Marc Gasol en el prólogo de tu libro… Cuando lo leí, lo primero que pensé es… “lo ha clavado”.

La verdad es que me sorprendió. Bueno, en general todo este libro es una sorpresa pero lo del prólogo tiene su miga. Primero lo intento con Pau Gasol que era un poco lo que correspondía o lo más lógico a recurrir, pero hay una serie de circunstancias de las que ya ni me acuerdo o tampoco sé si llegué a conocer del todo por las que, en cualquier caso, Pau no contestaba. Tampoco llegué a descubrir si le apetecía del todo hacerlo y en esto es mejor no forzar del todo y no ser pesado, o al menos yo lo veo así.

Entonces cambié y opté por preguntar a Marc Gasol. Sinceramente pensaba que iba a recibir un no por respuesta. El caso es que hablo con su agente y le digo que voy a sacar un libro y que me gustaría que Marc, si no le importaba, hiciera el prólogo. Él me responde que lo tenía que consultar con Marc y, una hora después, recibo una llamada diciéndome que Marc estaba encantado con la idea de hacer el prólogo y que en dos días lo tendría. Dos días después lo recibí y no tuve que tocar nada, tal como me lo envió es como ha salido en el libro.

Alguna anécdota con Andrés Montes que nos puedas contar con esa capacidad que él tenía para reflejar una situación entera en una frase, ese viaje en avión tan comentado.

La verdad que fue un viaje iniciático en la relación entre nosotros dos que, hasta ese momento había sido meramente profesional. Fue en ese viaje donde empezamos a conocernos un poco mejor personalmente. Él iba sobreexcitado debido a que era un fanático de la cultura americana, un gran amante de la música, la televisión y las series y, curiosamente, nunca había ido a Estados Unidos, por tanto ese fue nuestro primer viaje allí en Febrero de 1996.

Antoni Daimiel

Antoni Daimiel || Fotografía: Vera Martín Zelich

¿El tuyo también?

Sí, el mío también. Yo tenía 25 años y él, ya no recuerdo los que me sacaba, pero debería tener unos 39 o 40. Para mí era un viaje muy ilusionante desde el punto de vista profesional y sobre todo como gran seguidor del baloncesto. El hecho de ver todo ese teatro de la NBA in situ, esa era mi gran motivación del viaje.

En cambio para él era un choque mucho mayor porque se iba a encontrar con todo lo que tenía idealizado en su cabeza, pero claro, se dio la circunstancia de que aterrizamos en San Antonio, una ciudad muy particular, pequeña, Texas, con mucha influencia mejicana, en definitiva, no era el Estados Unidos que a él más le gustaba, sin contar con que tampoco le entusiasmó la ciudad. Era una persona muy curiosa, le preguntaba mucho a la gente sobre cómo vivían allí, qué idea tenían de España y creo que fue por toda esa sobreexcitación por lo que le dio por comer (risas)… no he visto a nadie comer tanto en tres días y lo peor es que yo me uní a él, estuvimos todo el día comiendo de manera bestial.

También hay que decir que en aquella época, la NBA tenía mayor presupuesto que hoy en día a la hora de invertir en la imagen del All-Star para los asistentes. Las fiestas, los conciertos en grandes palacios cerrados solo para invitados el domingo después del All-Star, con toda la comida y bebida gratis que quisieras y con actuaciones musicales de grupos de muchísimo nivel. Recuerdo que él estaba encantado y lo disfruto de manera tremenda.

Como ha sido el compaginar socialmente durante tanto tiempo este trabajo con ese horario nocturno, con tu vida personal. Afirmas en tu libro que has sufrido patologías relacionadas con el sueño.

Es difícil, siempre lo ha sido, sobre todo a partir del tercer año. La gente, por mucho que sepa que tienes ese trabajo, no acaba de interiorizar lo que son tus horarios ni que sigues el mismo régimen que tiene todo el mundo solo que con el horario desplazado. Me pasaban cosas increíbles los primeros años porque quien no sabe lo que haces en tu vida, es normal que te llame por teléfono por la mañana, pero claro, a veces me llamaban desde el mismo canal plus al teléfono de casa a las 10 de la mañana, habiéndome acostado a las cinco o las seis de la mañana y yo decía “¿pero es que no tienen conciencia?”. Luego, con el paso de los años, me he dado cuenta de que no puedes reprochárselo a nadie porque la conciliación de horarios socialmente hablando es muy complicada. Si por ejemplo un día tenías que ir al banco, o al médico a una prueba, ya ibas toda la semana fastidiado de sueño.

¿Alguna vez te has quedado un poco…traspuesto?

No, no tengo facilidad para eso, he tenido sensación de sueño pero no sueño de sufrir. Sí que es verdad que conozco situaciones en las que algunos compañeros han tenido problemas, pero no ha sido mi caso, además me gusta mucho el café, me tomaba uno y aguantaba.

A parte de tus problemas de sueño se une el hecho de que, de alguna manera te estancas y tus compañeros diurnos empiezan a ascender, ¿puede ser ese uno de tus momentos más difíciles en tu carrera en canal plus?

Bueno, en realidad no es solo un momento, es una evolución, una constancia…. Todo el mundo en su profesión quiere hacerlo bien, mejorar e ir progresando. Yo, por ejemplo, tengo en tan alta consideración a canal plus, ahora movistar plus, que creo que he estado siempre en el “Madrid o en el Barça”, siguiendo este símil, pienso que he estado siempre en uno de los mejores equipos, o en el mejor, cosa de la que me siento orgulloso. Dentro de ese equipo está claro que yo tengo una posición y un estatus que, por el hecho de irme a las noches y a la NBA, supuso un freno en mi evolución dentro de las jerarquías del departamento de deportes, en cambio otros compañeros, que no niego que puedan valer más o menos que yo, van progresando y, sin embargo, yo me quedo ahí “arrinconado” haciendo NBA por las noches.

Durante los 19 años como trabajador de canal plus, desde los años 90 hasta el 2009, tengo una evolución a nivel laboral hasta que empiezo a hacer NBA, donde me estanco. Seguramente esto la gente no lo entienda y dirá, joder, ahí es cuando empezaste a ser conocido y a hacer algo muy llamativo, sí, pero de puertas para dentro en la evolución del departamento me estanqué y, desde ese momento no tuve más responsabilidad sobre un programa, una serie de gente, montar un equipo para hacer algo distinto, etc. He sido el que comentaba NBA y trabajaba por las noches

Mi historia como trabajador en nómina de esa empresa se quedó ahí, se acabó en el año 2009. Ellos me plantean salir para que vuelva a hacer NBA dejando de ser un trabajador fijo, pasando a ser colaborador. Accedo, no me arrepiento y, a partir de ese momento, soy autónomo y voy  por mi cuenta a todos los sitios.

A partir de ese momento empiezas a trabajar en “Informe Robinson”.

Cuando digo que no me merece la pena seguir haciendo NBA, ellos tuvieron a bien decirme si quería trabajar en Informe Robinson. Estuve un año y medio muy cómodo.

Qué opinas de los que, tiempo atrás, criticaron el “Informe Robinson” por ser, desde su punto de vista, un espacio con un gasto mucho mayor en proporción a la cantidad de contenido ofrecido.

Es una barbaridad. La mayoría de gente que dice eso, es gente de la propia profesión, de las  televisiones, periodistas…, y es una auténtica aberración. Para empezar, no saben lo que cuesta nada. Los resultados no se evalúan solo en audiencia. Las marcas, el prestigio, el contenido bien hecho es un valor. Por mucho que la gente diga que “sálvame deluxe” tiene unos grandes resultados, habrá gente a la que le guste más “documentos TV” y, aunque sea menos gente, no vas a hacer una relación puramente de mercado o económica teniendo en cuenta únicamente lo que cuesta cada minuto de tal programa en relación a la gente que lo ve. Yo creo que los dueños de una empresa o los consejeros delegados, deberían  tener en cuenta aspectos como la marca, la concepción que tiene la gente en general sobre algo, el estilo, la fuerza del contenido o incluso si aporta algo distinto en tu vida o en tu día a día.

Con lo cual, esto de que “Informe Robinson” es muy caro y no lo ve nadie, es una aberración. En realidad no es que valga un dineral, vale lo que tiene que valer, lo que ocurre es que en los últimos 20 años se ha recortado el presupuesto de manera salvaje en perjuicio de la calidad televisiva. No se ha contratado a mejores cámaras porque cobraban más, se ha limitado el despliegue técnico para que cueste menos y, además de esto, se da la circunstancia de que los programas de máxima audiencia tienen una calidad televisiva de imagen y realización muy inferior a la que tenían programas de canal plus en el año 94 o 95.

Antoni Daimiel Le Miau Noir

Antoni Daimiel || Fotografía: Vera Martín Zelich

-¿Cómo es un día a día de Antoni Daimiel desde que acabas de comentar los partidos a esas horas de la madrugada, hasta que vuelves otra vez?

La verdad que en estos últimos años tengo ya menos noches, pero recuerdo perfectamente años en los que tenía cinco partidos por semana todos de noche y, al salir del trabajo, llegaba a casa a las cinco o las seis de la mañana y me costaba mucho dormirme. Tampoco soy de llegar a casa y dormirme en diez minutos, necesito aclimatarme, me pongo la tele, como algo, leo, antes incluso jugaba a la videoconsola pero desde hace dos o tres años no tengo tiempo para eso. Hubo algún momento de crisis en el que lo iba dejando y cada vez me acostaba más tarde. Veía a veces los desayunos de TV1, a la gente debatiendo y me agobiaba porque yo aún no me había acostado. En pleno invierno me acostaba y dormía mis horas, pero claro, al haberme echado a las once, si me despertaba a las seis ya era otra vez de noche y ahí sí que me deprimía, así que intenté aprovechar más el tiempo y cambiar rutinas, por ejemplo preparándome el partido de por la noche antes de salir a cenar, para poder estar con mi pareja y amigos y poder hacer algo de vida social.

¿Cambia mucho ese día a día en temporada regular al día a día en época de Play Off?

No, lo que ocurre es que en Play Off la competición te exige un seguimiento más pormenorizado. Hay que tener en cuenta que en la NBA son 82 partidos para cada equipo, muchos meses, etc. Por ejemplo en noviembre, diciembre y enero puedes irte un poco más de lo que es el partido. En Play Off, la propia competición no te deja irte tanto y yo a veces como espectador, les habrá pasado a otros escuchándome a mí, me molesta que si el partido está competido a falta de dos minutos, de repente hablen de otra cosa, porque ya es Play Off, es un momento importante y me gusta meterme de lleno en el baloncesto. Por ejemplo la final de la NBA cuando la vamos a cubrir allí en Estados Unidos es apasionante ese punto competitivo, verles entrenar, los ajustes de los entrenadores con respecto al partido anterior.

Esa palabra “ajustes” se utiliza continuamente en Play Off.

Porque es así. Al haber tantos partidos, no puedes hacer una evaluación de todo el año sino ver qué ha pasado en el último partido, has perdido, porqué, hay que mejorar esto o lo otro, pero claro, el otro equipo que ha ganado piensa lo mismo y sabe que vas a mejorar algo y ellos también tratan de hacer sus ajustes.

Sí, pero es increíble como tocando una pequeña tecla puedes hacer cambiar el rumbo de una eliminatoria entera.

La última final es un gran ejemplo al estar Cleveland 2 – 1.

Pero lo de Cleveland olía un poquito…la tecla era LeBron.

Sí, llegaba fundido Cleveland y LeBron, pero esa modificación de quinteto titular de Warriors es increíble cómo cambia todo.

Ese quinteto pequeño… el baloncesto ha ido cambiando con el paso de los años evolucionando a un deporte más físico y de menos talento puro. ¿Cuál de los dos te gusta más?

Cuando yo empecé a hacer NBA, ya en esa época de mediados de los años 90, se decía lo mismo que se dice ahora, que el baloncesto de ese momento era más físico y de menos talento que  el anterior y era cierto. Aun así creo que no debemos pararnos demasiado en eso, hay que asumir como son los jugadores que hay en cada momento. Los jugadores salen así por algún motivo, está muy clara la evolución física de la raza humana, por tanto lo que tienen que hacer los equipos es aprovechar esos cambios y aceptar el hecho de que pasa de moda una manera de jugar. A pesar de que esto nos duela,  el hecho de que haya jugadores con un talento y una calidad tremenda que, porque no llegan a un mínimo en otros aspectos, no pueden jugar en el baloncesto actual.

¿Podría ser un ejemplo Ricky? A pesar de que está jugando en la mejor liga del mundo, pero me refiero a esa carencia en el tiro que tantas críticas ha provocado…

Ricky es un jugador muy particular, daría para hablar mucho de él. Yo creo que Ricky tiene un talento innato tremendo relativo al entendimiento del juego, ver un poco antes que los demás la jugada y luego físicamente, antes de sus lesiones, era un jugador increíble con unas manos como pocos han tenido. Las dos lesiones le han limitado mucho, aun así, es un jugador que no tiene esa capacidad innata para tirar, anotar o equilibrarse, no lleva el tiro en su arsenal, en su ADN, muy al contrario de su hermano, que era un gran tirador. A pesar de esos problemas se las arregla para, en un equipo malo como Minnesota, poder estar entre los cinco mejores jugadores de la liga en asistencias y en robos de balón, que ya es algo.

Es un jugador diferente con sus cosas buenas o malas y desde la prensa tenemos que esforzarnos por explicar y sobre todo ser un poco pedagógicos con la gente, porque aquí en España el aficionado es muy visceral y en seguida entona el “¡este es muy malo!” y no sabemos o no queremos valorar. Tampoco somos conscientes de que tiene que haber de todo, no podemos pretender que los seis españoles que haya en la NBA, sean All-Star todos. En la NBA hay casi 500 jugadores y desde luego ha habido un gran nivel para la representación que hemos tenido, pero no se puede tener de todo…era como cuando estaba Víctor Claver.

Se le ha dado mucho a Víctor Claver.

Sí. Es un jugador que habrá cometido sus errores, seguro, pero es un jugador que lo ha intentado y es que en los equipos NBA también tiene que haber un jugador número 12, 13 o 14. Vamos a suponer, no digo que sea el caso de Víctor, que tú tienes un nivel baloncestístico para ser el número once de un equipo y, de repente, te surge la posibilidad de irte a la NBA, vas a ganar más dinero allí y te apetece vivir la aventura… ¿por qué no te vas a ir aunque seas el jugador número once?

A lo mejor a Víctor se le ha dado más porque las cualidades físicas que tenía para jugar en la NBA eran idóneas. Altura, fuerza, rapidez.   

Puede ser, pero siempre queremos y exigimos más. Pienso que a Víctor se le ha dado mucho por su carácter, un chico tímido, de perfil bajo y la gente tal vez se metía más con él. Aun así siempre queremos que todo el mundo tenga lo que le falta y no valoramos lo que ya tiene. Cuando vemos a un jugador de una calidad tremenda decimos “bah, pero no es agresivo, no tiene sangre”, claro, es que si fuera agresivo sería Wilt Chamberlain.

Se le han llegado a sacar fallos a Pau, sobre todo en América.

Sí, pero yo creo que ha influido mucho la gestualidad, porque si analizas fríamente sus datos, números y actuaciones no se le puede tachar de jugador blando…

«De repente sonríe y mira a mi espalda, entra su amigo Toñín Llorente, exjugador profesional de baloncesto con una trayectoria de 16 años en la ACB. Sobrino de Paco Gento y hermano de otros tres deportistas de élite: Paco y Julio Llorente en futbol, y, Jose Luis Llorente en baloncesto, toda una familia… Hablan amistosamente un par de minutos sobre la Copa del Rey a la que ambos iban a acudir y se despiden quedando el fin de semana para cenar. Tras este parón, seguimos…»

Es eso, no me he visto todos los partidos de los Lakers pero era imposible que, viendo cualquiera de sus partidos, dijeras que era un jugador blando.

Pero volvemos a lo de antes, mucha gente dice “mira los puntos que mete al que él defiende”, ya, pero es que si defendiera como Ben Wallace, Jabbar y Wilt Chamberlain hubieran sido peores.

Cambiando de tercio, coméntanos cómo fue que coincidiese tu primera etapa como comentarista y periodista, con la época de mayor auge del apodado “mejor jugador de la historia”.

Es la suerte y la fortuna, una coincidencia no solo para mi sino para canal plus. Ahora mismo estamos hablando de Warriors y de que vaya a ser el mejor equipo de la historia en cuanto a números y, el record que quieren batir es el de Chicago Bulls en la primera temporada de canal plus en la NBA. Ese fue el mejor equipo de la historia en cuanto a números, esos fueron los Bulls que yo viví en mi estreno y es una fortuna impagable y, desde luego, las sensaciones en la final estando allí fueron tremendas.

El ambiente, la ciudad…. Suelo decir a la gente que todavía no ha viajado a Nueva York, que, si va a Chicago antes, le impresionará de igual manera. La final estuvo bastante bien, Seattle como ciudad me gustó mucho, hubo mucho ambiente en ese “Key Arena” con Payton y Shawn Kemp a los mandos, lo disfruté muchísimo. Fueron tres años seguidos de los Chicago Bulls de Jordan a su mejor nivel y he de decir, siendo algo egoísta porque es lo que yo viví, que ese Jordan era menos efusivo físicamente en su juego pero era mejor jugador que en sus años anteriores, más completo aunque fuese un veterano. A pesar de haber estado retirado ya, volvió mejor que nunca.

El físico que le exigían para jugar al béisbol dicen que le ayudó de alguna manera.

Puede ser, pero yo creo que el hecho de ver los toros desde la barrera le ayudó mucho. Dicen que hay jugadores que, viendo el inicio del partido desde el banquillo, se aprovechan de esa facilidad que tienen para ver el juego y, cuando salen al partido, se aprovechan de ello. Jordan, al ver “su NBA” desde fuera como espectador y luego regresar a ella…, un tío tan metódico, muy disciplinado y también con esa mentalidad egoísta de querer ser el mejor, llegó con treinta y tantos años, más fuerte, pero sobre todo con una noción del juego, del equipo y del compañerismo diferente que le sirvió para que viéramos aquel equipo inolvidable. Veremos estos Warriors aunque ya sabes que si superan el récord, la gente  va a empezar a discutir basándose en que no era lo mismo la NBA de antes y la de ahora y siempre van a encontrar algo con lo que cuestionarlo.

Centrándonos en el “ahora”, qué nos puedes de decir de Stephen Curry y sus Warriors.

Disfrutando. Para mí es otro golpe de suerte que 20 años después aparezca un equipo así, con esa superioridad bien entendida. Nosotros, en la época de Montes, siempre reivindicábamos el baloncesto divertido porque sufrimos años muy pesados en la conferencia este con equipos que eran bastante coñazo, como los Knicks de Van Gundy, toda la división central con Detroit, indiana e incluso Miami con Pat Riley que a veces era un equipo muy defensivo con mucho control. Eran equipos muy duros de marcadores bajos y siempre nos gustaban equipos que nunca ganaban…

¿Sacramento kings de Adelman, Jason Williams…?

Claro, los Phoenix Suns de Mike D´Antoni, también los Phoenix Suns anteriores estaban muy bien con Cotton Fitzsimmons, sobre todo el baloncesto del “pacífico”.

Baloncesto rápido de los “seven seconds or less”.

Sí, de hecho hay un libro sobre este tema, sobre los Suns de D´Antoni, Dallas con Don Nellson, Golden State Warriors con Don Nelson. Mira, no se habla demasiado de eso y un día lo haré en “Generación NBA plus” o en el video blog, relacionando lo que intentó Don Nelson con esos Warriors que dan la sorpresa y ganan en primera ronda con Byron Davis, Stephen Jackson, Monta Ellis. Pienso que ese equipo echa alguna semillita en relación con lo que ha pasado después con los actuales Golden State.

En cualquier caso estoy encantado de que el mejor equipo de la NBA, que opta a ser el mejor de la historia en cuanto a números, sea un equipo que juega así, que divierte con esa superioridad, con tiradores, anotadores. Es un quinteto pequeño, pero volvemos a lo de antes de la evolución física. Para mí la clave del éxito del equipo está en la plantilla que han reunido, juntar a esos jugadores hace que los rivales, por las plantillas que se manejan actualmente en la NBA, no tengan remedio.

Me di cuenta el otro día viendo, como  espectador y no como comentarista, el Warriors – Oklahoma. Vamos a suponer que Oklahoma saca a Westbrook, el mejor físico de la NBA en el puesto de base y provoca fallos en Curry, le dicen a Dion Waiters que hoy se olvide de atacar y se centre en defender a Klay Thomson para que no reciba y, a partir de ahí qué ocurre para que en cinco minutos se vayan 15 puntos arriba Golden state…, pues que entran los suplentes: Iguodala, MVP de las finales; Shaun Livingston, un base de dos metros que te lleva al poste si eres pequeño y que te saca hacia fuera si eres más grande, además de ser un gran defensor; Barbosa, que es un brasileño con todas las letras, con experiencia y que no le importa fallar y Marreese Speights que, obviamente, coinciden con minutos de suplentes del equipo rival y ahí matan el partido.

Yo si fuera el General Manager de un equipo NBA me dedico hasta el día 18 de Febrero (fecha en la que cierra el mercado de fichajes) a fichar jugadores que se puedan emparejar con Draymond Green, Harrison Barnes, Iguodala, Shaun Livingston, que son tiradores, jugadores fuertes, rápidos, que saben botar y defienden bien, porque probablemente me vaya a jugar la temporada ahí.

Gente que pueda defender a ese tipo de jugadores…

No hay muchos, pero hay que buscar. Mira Cleveland, por ese lado lo ha hecho mejor. Bueno, JR Smith aunque se le vaya la cabeza físicamente cuando se calienta puede meterlas desde cualquier lado. Están interesados en Jarred Dudley, el jugador de Washington que es un alero defensor y que conoce el juego.

Gente para trabajo sucio. Un Delavedova, un Ronny Turiaf.

Exacto. Dellavedova tiene 20 minutos ahí que le complica a Stephen curry, le da dos golpes, se echa al público encima…, al fin y al cabo distorsiona el partido y hay que ganar como sea

Hace cuestión de un mes despiden a David Blatt, ¿crees que ha influido LeBron y Tyron Lue en esa decisión?

Bueno, es difícil. Es obvio que LeBron, al menos, aprueba la decisión. Sería imposible que le pareciera mal y que lo hubiera hecho Cleveland. De alguna manera le habrán consultado o sabrán que a él no le importaba que se tomase esta decisión.

También hay otro error en la opinión pública y es el de tomar la determinación de ponerse en contra de Tyron Lue, acusándole de ser un mal entrenador, porque te parece injusta la decisión de haber despedido a David Blatt. Qué tendrá que ver una cosa con la otra. Todavía no se sabe si es o no un mal entrenador, lo mismo es un crack. Lo que sí es verdad es que tanto él como LeBron van a tener mucha presión encima porque se te exige, como mínimo, ser finalista.

Antoni Daimiel Le Miau Noir

Antoni Daimiel || Fotografía: Vera Martín Zelich

El favorito en la conferencia Oeste está bastante claro, pero en la conferencia este, a pesar de que ha subido bastante el nivel con respecto a otros años…

Sólo está Cleveland… Toronto está muy bien ahora, pero no les alcanza. Tratas de imaginar una final de Conferencia Este reñida, pero, a priori, no les llega a los demás.

Retirada de Kobe. ¿Crees que es una retirada a tiempo, retirada forzada ante la falta de objetivos del equipo angelino?

Hace bien retirándose. Ha tenido dos lesiones muy importantes estos dos últimos años. Nunca se sabe qué hubiera pasado sin las lesiones, pero en cualquier caso firmó ese contrato multimillonario, que no es culpa suya, que le ofreció Lakers y que ha hipotecado a la propia franquicia. Tal vez después de la primera lesión tendría que haber optado por la retirada, pero te pones en su piel y entiendes que una persona tan competitiva quiera intentarlo y afrontar el reto de rehabilitarse y volver a ser un jugador importante.

¿Ese querer parecerse tanto a Jordan, en lo estético y en lo personal, crees que le ha perjudicado de alguna manera?

No, no le ha perjudicado. Ha sido un referente al que ha intentado emular y cuando tratas de copiar a un tío que ha sido tan bueno lo que te da son cosas buenas. En cuanto a carácter, ética de trabajo y la ambición  ha sido como Jordan y esa referencia ha sido muy buena para él.

A pesar de las penurias de New York Knicks en cuanto a lo deportivo, ¿qué crees que le ha faltado hasta ahora a un jugador como Carmelo para llegar a una final de la de conferencia o de NBA?

Creo que le ha faltado el clima, la motivación y los compañeros o el entorno de la franquicia que le obligara a limar algunas cosas de su juego. Les pasa a todos, a LeBron, a Curry, a Jordan. No ha estado en el ámbito ideal, pero él, en sus actuaciones individuales siempre ha estado a gran nivel. El equipo no ha acompañado, no creo que haya nada que reprocharle.

Hay tópicos aquí sobre si Carmelo es egoísta. En seguida se dice de los jugadores que no son ganadores, pues mira, no lo son hasta que ganan. Ganar es difícil, solo gana uno. De David Robinson se decía que no era ganador y se llevó dos anillos. No ganas solo por un jugador, ganas por una plantilla entera, un cuerpo técnico y una franquicia.

Pero un jugador que, para mí, cuando está en racha es un tío indefendible por su físico, su tiro y demás, ¿no crees que ha podido forzar situaciones intentando convencer a jugadores para atraerlos a Nueva York a jugar con él, un poco como hizo LeBron a pesar de ganarse el odio de propios y extraños?

Habrá tratado de influir un poco, pero los Knicks son una franquicia muy difícil. LeBron al fin y al cabo ha estado en un equipo, en el mejor sentido de la palabra, de provincias, modesto, que era Cleveland Cavaliers que, antes de irse, era Dios y después a su vuelta, igual. En Miami había un personaje con gran conocimiento como era Pat Riley, que era el que controlaba todo y, en cambio, Carmelo no ha tenido eso. Los Knicks desde el año 1974 son un desastre, no hay quien maneje eso.

No lo entiendo. Un equipo con uno de los mayores presupuestos de la liga y con un jugador como Carmelo en sus filas…

Lo han hecho fatal. La etapa de Isiah Thomas fichando jugadores de contratos altísimos, con jugadores buenos pero sin ningún tipo de criterio baloncestístico.

Houston, con una plantilla atractiva, que ves que no se rodea de malos jugadores y es otro de los equipos que decepciona un poco por las altas expectativas que provoca, a priori, sobre el papel.

Sí, es un equipo poco serio en su estilo de juego, con poco carácter. Fíjate que jugó la final de conferencia el año pasado, pero la jugó por tener a Harden, porque era un equipo diferente que lanzaba muchos triples, pero nada especial. Para empezar, Howard no es un jugador fácil de entrenar como se ha demostrado en Lakers y Houston. Harden también tiene un problema y es que absorbe demasiado. En una función más enfocada a no tener licencia para todo lo que quiera, es un jugador de una calidad tremenda y en Oklahoma lo demostraba, excepto, por ejemplo, en la final contra Miami en la que le falta personalidad. No trato con esto de quitarle culpa al cuerpo técnico, Scott Brooks a la cabeza, que, en mi opinión, no estuvo bien en la toma de decisiones. Hablando de toma de decisiones, anoche estuve viendo a Sacramento contra Cleveland y, Demarcous Cousins que es potencialmente el mejor pívot de la NBA…

¿De verdad lo crees?

En cuanto a físico y talento lo tiene todo, lo que le falla es la cabeza. Después de tantos años, de haber estado en la selección americana, en el partido de ayer se le ve que no tiene inteligencia de juego. Estaban tratando de acercarse en el marcador y se juega un tiro mal seleccionado, habiendo cogido el rebote sin pasar el balón una sola vez ni siquiera al base. No tiene conciencia de cómo está el partido en cada momento…juega solo por instinto y es una lástima.

Si las otras eran pequeñas decepciones, hemos llegado a la madre de todas: Philadelphia 76ers, ¿Crees que su objetivo es formar todo un equipo de “números uno” del draft si siguen perdiendo partidos?

Han estado tres o cuatro años con una política incomprensible y ahora parece que se lo están tomando en serio desde hace dos meses. No era aceptable desde el punto de vista de la propia NBA, de la ciudad y de la afición. La liga debería tener mecanismos para evitar ese tipo de cosas. Al menos ahora han fichado a Jerry Colangelo que es un tipo serio y que creo que va a hacer de Philadelphia un equipo que, al menos, pueda salir al campo a competir y ganar partidos.

El tema Pau y Chicago, Chicago y Pau, la agencia libre a final de año…como ves la situación en estos Bulls.

La verdad que ahora están tan mal… Han perdido 12 de los últimos 17 partidos.

¿La culpa es de Pau?

No, la culpa no es de Pau, la culpa es de muchos, hay muchos problemas. Tú no puedes pretender traspasar a un jugador que te da lo que te da Pau cuando el equipo tiene tantas carencias. Lo único que pueden pensar es que han estado haciéndolo tan mal, que no tienen casi ninguna posibilidad de competir con lo que tienen, y quieren pensar ya en el año que viene…. En ese caso se plantearán hacer algo con Pau, sin embargo ahora mismo lo que tienen que hacer es tratar de competir con la plantilla que tienen intentando olvidar este último mes y medio que ha sido horrible. Un equipo sin dureza ninguna, sin personalidad, sin defensa…

Ahora con Calderón también está el tema un poco candente en Nueva York.

Creo que se van a olvidar un poco de Calderón con lo del cambio de entrenador, aunque está claro que ellos van a pretender mejorar equipo en verano en el mercado de agentes libres. Calde en los últimos años es ese jugador que anota, que no pierde balones y que mete las que tiene, sin embargo en defensa sufre en los últimos tiempos. Aun así no creo que dé el cante  que Calderón sea el base titular de estos Knicks.

Marc y sus Memphis. ¿Les ves como equipo para dar la sorpresa?

No. Les veo para estar en Play Off, peleando, pero en cuanto el cuadro les empareje con Oklahoma o Golden State van a sufrir mucho, simplemente porque no pueden seguir el ritmo anotador de estos equipos a no ser que Jeff Green meta 25 puntos por partido.

Al escribir tu libro, afirmas que sin contar a Phill Jackson, al que consideras el mejor entrenador de siempre, tu siguiente favorito en la lista es, en la actualidad, Doc Rivers. ¿Después de estos dos años de reinventarse San Antonio, seguirías poniendo a Doc por delante de Popovic?

Mmmm…, está claro que Popovic es uno de los mejores entrenadores sobre todo si contamos, bajo mi punto de vista, la última década. Lleva 20 años prácticamente en la NBA y creo que el Popovic de los últimos diez años está entre los mejores entrenadores de la historia, sin embargo, en los primeros diez años, en los que también ganó títulos, no era un entrenador que marcase las diferencias. Era un entrenador más que correcto y muy aplicado, pero, para mí, el principal valor de Popovic es la capacidad que ha tenido, desde el éxito, habiendo sido campeones en 1999, 2003 y 2005, de evolucionar y cambiar a mejor. Normalmente el ser humano, cuando alcanza el éxito, se piensa que lo que ya ha ofrecido es lo máximo y para qué va a cambiar.

Doc Rivers es un entrenador que me gusta mucho y que probablemente no hubiera tenido la capacidad de Popovic para mantener una dinastía tantos años. Sin embargo, sí es capaz de sacar mucho partido de jugadores en plazos cortos de un año o dos. Con lo cual digamos que pondría a ambos a la misma altura, pero cogería a uno u otro en función de la situación.

¿Los Juegos Olímpicos como último escenario para esta generación dorada española? ¿Irán todos los “cocos” de Estados Unidos?

Si tiene pinta que el grueso de esta generación, me refiero a Pau, Calde, Navarro y Felipe, va a ser la última vez que van a estar ahí, puede ser el último baile y esperemos que lleguen todos bien.

Y en cuanto a la segunda pregunta, más de lo mismo. Estoy seguro de que si están bien físicamente, van a querer ir todos. La preselección de 30 que han hecho es tremenda y los que no entren van a estar hasta enfadados. Los que vayan, van a ir con el orgullo y la presión de la buena representación, el hecho de que sea en Brasil, que sean JJ.OO, todo les motiva.

No tienen muy en consideración el mundial.

A ellos les importa más los Juegos Olímpicos. El Mundial no. Últimamente lo han valorado más, pero siempre al campeón de la NBA le decían campeón del mundo. Ellos no identificaban el torneo del mundial, un torneo FIBA, como un mundial de fútbol por ejemplo, como nosotros lo entendemos.

Hace tiempo que no estás de acuerdo con la política de Adam Silver de querer que los jugadores pasen dos años por la universidad antes de incorporarse a la disciplina NBA.

Por encima de estar o no de acuerdo, creo que son asuntos que tienen que ver no sólo con el ámbito del deporte profesional, sino con la sociedad o la economía. Hay leyes no deportivas que pueden entrar en contradicción con las leyes que quiere poner Adam Silver a la NBA. Socialmente no se entendería muy bien porqué, mientras que un chico con 18 años puede ser un “youtuber” de éxito que gane un dineral o un cantante, como lo fue Justin Bieber, no puedas hacer lo mismo jugando al baloncesto. Imagínate que sale un chaval buenísimo del High-school que necesita, o no, el dinero y hay una franquicia que lo quiere en sus filas, por qué razón las leyes de la NBA se lo van a impedir.

¿Por qué eres de Washington Wizards?

En los años 80’ cuando seguía la NBA como aficionado, se da la circunstancia que durante varios años seguidos Washington, tenía jugadores que me llamaban mucho la atención por algo: Manute Bol, Bernard King, Jeff Malone, Moses Malone.

Cuando empiezo a hacer NBA, también me gusta mucho este equipo porque se juntan jugadores como Juwan Howard, Chris Webber,  Rod Strickland de los cuales a algunos de ellos los había comentado yo en partidos universitarios. No ha sido un equipo ganador durante todo este tiempo, aunque han tenido algún año mejor, pero yo no me hago de equipos porque ganen, como puedes comprobar. Sino todo el mundo seria de los mismos equipos, que es lo que suele pasar casi siempre. Tiene que haber de todo.

Para finalizar, una serie de preguntas cortas…

¿Comentar ACB O NBA?

De momento NBA. Es diferente, de hecho al principio de la temporada se me hacían cortos los partidos de baloncesto FIBA, ahora ya me he acostumbrado, sin embargo, me entretiene más la NBA y creo que me da más juego como comentarista.

Un partido.

Voy a ir a lo clásico, el sexto de Utah-Chicago del 98, la final.

Otro

El quinto partido de la final de Orlando contra Los Angeles Lakers, primer anillo de Pau Gasol; y también voy a decir el concurso de mates del año 2.000 de Carter y Mcgrady.

Una ciudad.

Seattle. Fue la tercera ciudad estadounidense que visité. La elijo sobre todo por lo cómodo que me encontré, no por primera impresión, que ahí podría decir Chicago o Nueva York.

Un Hobby.

Desgraciadamente he ido eliminado hobbies de mi vida, pero he de decir que me gusta mucho viajar, leer y perderme en la red, en internet, sin buscar nada en concreto.

Música.

Me gusta todo lo que proceda, antes o después, de África. Por ejemplo el “blues”, el “soul”, el rhythm and blues, el rap. Me gusta más que la música puramente blanca, es cuestión de ritmo.

Elige: Lakers – Boston de Larry y Magic, o bien, España – Estados Unidos.

Lo que realmente me gustaría sería juntar al Dream Team de Barcelona 92 con la España de los JJ.OO. donde es plata o del mundial de Japón.

Tu posición favorita en la pista.

Escolta. Me gustaba ser un escolta que pasase bien el balón. No sé si me  marcó de manera inconsciente Delibasic, un jugador del real Madrid que tenía mucha calidad, buen tirador, buen anotador, pero sobre todo un muy bien pasador. En mi caso, por el tamaño, jugaba de base o de escolta, me gustaba serlo porque se me daba bien tirar de fuera, pero también tener capacidades de base, o sea poder pasar el balón o dar asistencias.

Bueno, pues aquí se acabó que no es poco.

Esto es todo, ¿no? (risas).

Muchas Gracias Antoni.

Antoni Daimiel

Antoni Daimiel || Fotografía: Vera Martín Zelich