El fenómeno de la música experimental en Japón sorprende hasta a los más familiarizados al género. La tendencia japonesa hacia la música más extrema y fronteriza data desde los años 60, con la influencia masiva que tuvo el free-jazz en el país, destacando especialmente el saxofonista Kaoru Abe. Aunque se trate de un género musical específico y muy restringido a cierto público, el temperamento musical japonés parece ser naturalmente expansivo, siempre tratando de agregar influencias distintas (tanto del occidente como del proprio oriente) de modo muy aventurero y hasta salvaje en sus múltiples expresiones.

A finales de los años 70 y principios de los 80 se diseñó en Japón una creciente gama de músicos y bandas que desafiaban a los límites musicales, sea entre géneros distintos o sea entre ruidos, armonías y melodias. Sobre todo en las ciudades de Tokio, Kioto y Osaka, los escenarios musicales iban desde el rock hasta el jazz y electrónico, siempre con mucha libertad y un poco de locura. De este contexto se destacaron figuras influyentes del underground japonés hasta nuestros días como Yamantaka Eye y Yoshimi P-We (fundadores del grupo Boredoms, de Osaka), Otomo Yoshihide, Keiji Haino y el protagonista de este texto, el baterista y multi-instrumentista Tatsuya Yoshida.

Principios y el proyecto Ruins

 Tatsuya Yoshida es un personaje omnipresente en el underground japonés, pero también muy misterioso, del que se sabe poco, ya que no parece haber concedido muchas entrevistas. Por otro lado, el baterista está involucrado en una multitud de proyectos en Japón, Europa y EEUU, de modo que está siempre activo.  Nacido en 1961 en la ciudad de Kitakami, norte de Japón. Yoshida empezó su carrera musical en medios de los 80 participando como baterista en muchos grupos, destacando el grupo pospunk YBO2.

En 1985 comienza el que quizá sea su proyecto más conocido, longevo y prolífico, el duo Ruins, una banda integrada apenas por bajo y batería. Con una formación inestable, siempre con muchos bajistas distintos, la propuesta del par era llevar a cabo las complejas composiciones de Yoshida con mucha energía e improvisación. Los límites entre el punk, jazz, rock progresivo y música clásica fueron llevados hasta las últimas consecuencias en cada disco que lanzaron.

En paralelo con el Ruins, Tatsuya Yoshida también se lanzó a formar su propio sello musical, el Magaibutsu, en lo cual ha lanzado un gran numero discos en solitario bajo su propio nombre y en donde toca todos los instrumentos, más allá de la batería. También colaboró y grabó discos con muchos músicos de vanguardia en el occidente como John Zorn, Bill Laswell, Richard Pinhas, Ron Anderson, Derek Bailey entre otros.

Koenji Hyakkei

Otro proyecto encabezado por Tatsuya es el grupo Koenji Hyakkei, formado en principios de los años 90 con dos cantantes femeninas, bajo, guitarra y teclados, además de la batería, la banda es su proyecto más encaminado a la música progresiva combinando canto lirico, música japonesa con jazz y rock. Aunque no sea tan agresiva como Ruins, la complejidad de las composiciones se mantuvo altísima, exigiendo mucho de las habilidades de los músicos y del propio Yoshida, que parece más estar haciendo una sesión de exercicios musculares mientras toca la batería.  Este proyecto fructificó 4 en discos a lo largo de los años 90 y 2000. En 2018 salió el quinto disco de este proyecto llamado Dhorimviskha.Video 2: Koenji Hyakkei en directo en 2016.

Un idioma extraño

Una constante en los proyectos de Tatsuya Yoshida son las letras escritas en idiomas bizarros que no existen. Eso lo tomó del grupo de rock progresivo francés Magma, cuyo baterista, Christian Vander escribía letras en un idioma creado por él mismo llamado “Kobaïan”, y que también es usado por Yoshida en muchas canciones de sus proyectos. De hecho, existe todo un escenario mundial de bandas progresivas que usan el idioma de Vander, componiendo un subgénero dentro del rock progresivo llamado de “Zeuhl”.

Tatsuya Yoshida en directo || Fuente: Youtube

 Extensiones de Ruins      

 La lista de proyectos que el baterista lidera o en los que se involucra es muy larga y difícil de mantener al día, e incluso en su grupo más destacado hubo variaciones. Al final de los años 90 Ruins había grabado un disco llamado Symphonica  con teclados y una cantante acompañando a la batería y el bajo tocando músicas de discos anteriores en una nueva configuración.

Desde mediados de los años 2000, Tatsuya se presentó en solitario como Ruins Alone, donde interpreta las canciones sin bajista, solamente tocando la batería acompañada de samples disparados por él. En 2009 y en 2013 lanzó dos discos en el llamado Sax Ruins, acompañado de la saxofonista Ryoko Ono, en el que tocaron versiones de músicas de Ruins en formato saxofón y batería.

Mientras viva, el baterista Tatsuya Yoshida parece siempre sorprender y desafiar los oídos del mundo con su música inspiradora y radical. Además de ser un gran músico, el baterista también es un gran apasionado de las fotografías de ruinas antiguas. Muchas de ellas acabaron en las portadas de los discos de sus proyectos musicales, especialmente el Ruins.   

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