Sin ánimo de ofender,
la vida se manifiesta:
mostrándome ahora un camino
que nace en forma de apuesta.
Yo, temblando de volver
al viejo plan quinquenal,
sintiéndome peregrino
hacia un destino especial.
El caso es que hay puertas que
puedes cruzar una vez;
se abren con llave ninguna y
cierran por falta de fe.
Porque hacer de la distancia
(Niebla que todo lo oculta)
una sencilla anécdota,
es una empresa que asusta.
Porque andar salvando los
golpes de un tiempo (que es Dios),
no es trabajo sólo de uno
o de una; es de dos.
Los valles saben la senda
que seguirá el río al nacer.
Perro que ladra a la luna
es perro que no ha de morder.
La vida se manifiesta,
sin ánimo de ofender.
La vida me ha convencido:
sé lo que tengo que hacer.

