Patti Smith: la poesía del punk

No era de esperar que una chica proveniente de una familia profundamente religiosa y de clase trabajadora fuera a convertirse en una de las cantantes contestatarias por excelencia, y mejor aún, en la madrina del punk. Y es que Patti Smith siempre ha hecho lo que ha querido y nunca ha tenido pelos en la lengua. Con veintiún años renegó de la universidad y se marchó a Nueva York para convertirse en artista. Era 1967, el esplendor de la contracultura y el movimiento hippie, pero ella tomó un camino muy distinto.

Vivir por y para la poesía

Fue allí donde conoció al fotógrafo Robert Mapplethorpe, que la retrató en muchas ocasiones. Ambos decidieron vivir como verdaderos artistas siguiendo una idea bastante romántica, la de consagrarse plenamente al proceso creativo. Él como pintor y ella como poeta. Por desgracia, la vida de artista se relacionaba con la pobreza y sufrieron momentos muy duros que ella recordó años más tarde en Éramos unos niños, el relato de su época junto a Mapplethorpe. Esta etapa le sirvió para devorar libros, en especial de poesía, y dejar claras sus influencias: el lado más onírico y salvaje de la literatura.

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Patti Smith y Robert Mapplethorpe || Fuente: thefilmexperience.net

Su actitud rebelde encaja perfectamente con los enfant terrible del s. XX, la generación beat, caracterizada por el apoyo de la libertad sexual, el uso de drogas y la escritura experimental. Una de sus mayores influencias dentro de este grupo fue William Burroughs.  Se basó en uno de sus relatos para escribir una de sus mejores canciones, Land, incluida en su ópera prima. La letra cuenta la violación de un chico, pero no se limita a relatar lo sórdido de la situación, y mezcla sodomía, cocaína, gritos, éxitos musicales del momento y Rimbaud. No se oculta detrás de preciosismos y deja a la vista un estilo descarnado, poco visto hasta entonces, y mucho menos en una mujer.

Una mujer que hace punk

A principios de los 70 la joven artista ya había publicado unos cuantos libros de poesía que pasaron con más pena que gloria y malvivía en el hotel Chelsea. Su actividad artística se centraba en la escena underground de la ciudad, a la que accedió por escribir Cowboy Mouth junto a Sam Shepard. El giro hacia la música se produjo cuando Lenny Kaye comenzó a acompañarle con la guitarra en los recitales de poesía de ella. Patti Smith se dio cuenta del efecto que producía la unión de una música electrizante como el punk con una letra que lo era aún más.

Aún en los inicios del punk, la prometedora cantante se adentró en el mundo de la música con dos problemas: su género y la inexperiencia. En un momento en el que la mayoría de los grupos de rock estaban formados por hombres, Patti Smith emergió como una figura andrógina que ignoraba los estereotipos de género y dio la pauta para muchas cantantes que siguieron sus pasos. La portada de Horses (1975), su disco debut, dice mucho de su personalidad: desafiante, rebelde y segura de sí misma.

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Horses (1975) || Fuente: Youtube

El primer single entró pisando fuerte con una versión de Hey Joe, (mundialmente conocida por la de Jimi Hendrix), que incluía una aportación propia, un monólogo sobre el caso de Patty Hearst. La otra cara del single era Piss Factory, en la que habla de la fábrica en la que trabaja en su juventud y reivindica lo que a día de hoy sigue diciendo a la gente joven: no hay que perder la esperanza y seguir persiguiendo el sueño de ser artistas.

Piss Factory se iguala, en cierto sentido, a una de sus canciones más famosas, Gloria, porque ambas hablan de la injusticia y crítica social de las que tantas veces ha hablado y por las que se considera una activista. Comienza con unas líneas muy valientes: “Jesus died for somebody’s sin but not mine” (Jesús murió por los pecados de alguien pero no por los míos). Es toda una declaración de intenciones: rechaza la religión y por tanto su infancia como hija de un testigo de Jehová. Volvió a la carga muchos años más tarde con People Have The Power (1988), cuyo título deja bastante clara la postura de la cantante.

A partir de 1975, todo fue cuesta arriba en su carrera. A Horses le siguieron varios discos: Radio Ethiopia (1976), Easter (1978) y Wave (1979). La consolidación como artista de primer nivel le llegó con el single Because The Night, escrita con Bruce Springsteen. Después de un periodo de inactividad en los 80 volvió a finales de la década. En los últimos años ha compaginado la grabación de nuevos discos con varios libros de memorias y poemas.

No cabe duda de que Patti Smith ha hecho mucho por la música y el arte, pero de lo que no se ha hablado tanto es que aparte de compositora y escritora es también una espectadora. Su implicación abarca desde versiones de Nirvana, R.E.M y Neil Young hasta participar en la restauración de unas pinturas de Giotto, pasando por charlas a jóvenes aspirantes artistas. Además, una de sus últimas apariciones ha sido para recibir el Nobel de parte de Bob Dylan. En definitiva, es una artista comprometida con su propio arte y el de los demás.

María Arambarri

María, 20. Mis pasiones son la música, el cine y escribir. Y contar chascarrillos sobre el tema.