Pop, ¿por qué no? El caso Grimes

La presente década necesitaba una figura carismática y talentosa que representase  la música electrónica y a la vez marcase el momento con un álbum clásico. Coincidencias y casualidades, la canadiense Grimes tuvo la suerte de reservarse un lugar en el saturado universo de la música electrónica de autor.

Además de ser una artista independiente, lo que no es nada novedoso en nuestros tiempos, Grimes logró un hecho cada vez más difícil en la dinámica actual de la industria musical: grabar un disco considerado clásico que incluso transciende  su género y su escenario nativo. Visions, de 2012, casi totalmente grabado en su casa, fue un éxito instantáneo entre público y crítica.

Pop Grimes Visions

Grimes en directo en el programa ‘Later with Jools Holland’, Inglaterra 2012 || Fuente: YouTube

Hacia el éxito

El tercer disco de Grimes supuso un cambio notable en su modo de hacer música. Sin una preparación musical sofisticada, sus canciones fueron hechas con sintetizadores de modo muy intuitivo, combinando sus influencias musicales distintas que van desde el house e industrial hasta llegar en el pop contemporáneo. La propia artista declaró que está muy influenciada por gente como Britney Spears y Mariah Carey.

Esta gran presencia del pop actual parece ya haber conducido una cierta intencionalidad para Visions. Sus primeros dos discos, Geidi Prides y Halfaxa, de 2010, tenían texturas melancólicas hechas con grupos de sintetizadores y voces distorsionadas, de las que resultaban canciones muchas veces herméticas y ambientales, más bien aliñadas con un escenario musical electrónico underground canadiense.

Sin embargo, en Visions, Grimes puso todo el potencial de su voz aliada con elementos creativos e incrementos electrónicos. En este aspecto, el álbum posee también un sentido de melodía más sagaz y directo, resultando así un disco que fue creativo y pop a la vez, sin renegar las influencias electrónicas más oscuras.  Quizá uno de los motivos para el sorprendente éxito del álbum fue que, de cierta manera, el disco prestaba homenaje al Synthpop de los años 80, otra influencia declarada de la artista y que está de moda en estos tiempos. Canciones como «Oblivion» y «Be a Body» traen el sonido colorido y vintage de los sintetizadores de vuelta a la pista.

Pop Grimes música concierto

Grimes en el Festival Loolapalooza 2016 || Fuente: YouTube

Más sorpresas y un futuro imprevisible

Tras dos años de gira, en 2015 Grimes volvió a sorprender con el esperado álbum Art Angels, quizá la expresión máxima de las influencias del pop actual en su música. Bien recibido por muchos, el disco salió al mercado más masificado que el anterior, sonando casi como un ejercicio de emulación de divas del pop como Beyoncé, incluso con la participación de bailarinas en los conciertos.

Alejándose más del clima electro-pop, pero todavía alternativo, que marcaba el disco anterior, Art Angels por un lado confirmaba la versatilidad de Grimes en un universo pop más amplio. Tal vez para confirmar de una vez por todas que, en el fondo, este no es su mundo, pero que ella tiene confianza y talento suficiente para desafiarlo.  Para decir que no se trata de ningún olimpo de los dioses del entretenimiento.

El futuro musical de Grimes es de difícil previsión, tal vez vuelva a sus orígenes con un disco más pesado, o tal vez siga desafiando el pop de masas y musas, una de las pocas fortalezas de la industria musical que se mantienen prácticamente intacta. De una u otra manera, la prolija Grimes ya ha escrito su propia y controvertida historia en la gran industria del pop.