La música de un país suele identificarse con un grupo de varios artistas. Raras veces la música de una región en particular se concentra en uno solo, o un solo instrumento, o una sola cuerda. Sin embargo, Andrew Chin, mejor conocido como Brushy One String, es un artista de Jamaica que ha logrado introducir todo el sonido de su cultura, de su situación social y de su vida misma en una guitarra con una sola cuerda.

El artista Brushy One String tocando en directo

Brushy One String en concierto || Fuente: flickr.com

Origen y descubrimiento de un joven talento

En la historia de la música ha habido un sinfín de anécdotas en las que los músicos crecen desde cero y en el completo anonimato. Brushy One String es uno de esos talentosos  músicos que ha tenido que luchar para salir adelante.

Andrew Chin es hijo de un famoso músico de reggae y soul en Jamaica, Freddie McKay y de una cantante, Berbely Foster, corista de Tina Turner. Sin embargo, quedó huérfano muy pequeño y vivió en la pobreza.

Fue criado por su abuela en Linstead, ciudad en la que se vivía con muchas dificultades, pocos recursos y con falta de acceso a la educación, de modo que no aprendió a leer hasta que fue adulto.

Aun así se abrió paso en la industria con su particular manera de crearla. Y su vida de carencias  no  impidió que la música que ya corría en sus venas creciera y siguiera formando parte de él.

Cuando tocaba y cantaba entre los habitantes de la ciudad donde vivía evidentemente no pasaba desapercibido. Pero su éxito, fuera de amigos y conocidos, no llegó hasta que conoció al cineasta argentino Luciano Blotta, que se encontraba en Jamaica grabando un documental titulado RiseUp sobre tres jóvenes músicos y su lucha por salir adelante.

Un día, cuando Blotta salió del estudio, se topó con Brushy One String, que se ofreció a cantarle una canción. Él le interpretó «Chicken in the corn». El cineasta quedó fascinado y fue aquí donde comenzó el éxito del músico fuera de la isla.

Portada del disco más destacado de Brushy One String, Destiny

Album ‘Destiny’ de Brushy One String || Fuente: brushyonestring.com

A pesar de la fascinación de Luciano Blotta con la interpretación de Brushy One String, no pudo incluir su historia en el documental, pero sí la grabación de la canción.

El cineasta, sin embargo, no quiso dejar a tan talentoso artista en el anonimato, así que regresó poco después a Jamaica a rastrear su pista. De ahí surgió un nuevo documental, The King of one string, llamado así  en alusión a su guitarra con una sola cuerda,  junto con su primer álbum oficial Destiny bajo el sello de RiseUp Entertaiment.

A partir de entonces, Brushy One String tuvo diversas presentaciones y giras en diferentes países, siempre con su estilo original y personal fusionado con los ritmos y melodías características de la música jamaicana.

Todo en uno

El éxito de Brushy One String se debe a su enorme talento y creatividad al producir diversos ritmos y melodías con pocos elementos, que son una guitarra con una cuerda y su voz.

Al escucharlo en vivo, no hacen falta más instrumentos. Tiene la capacidad de crear una banda con tan solo su guitarra y su voz. Esto sin duda hace recordar que lo esencial de la música radica en aquello que provoca al alma, sin importar la instrumentación.

En algunas canciones del álbum de estudio hay matices con otros instrumentos, como percusiones una armónica o un Calimba, un instrumento de origen africano. A pesar de eso, se mantiene la esencia de la música de Brushy One String, aunque está lejos de ser una estrella internacional del pop. Su talento y su ser se transmiten en la música, a aquellos que le den la oportunidad de entrar en sus emociones.

Un hombre tocando una guitarra con una sola cuerda y con una voz llena de virtuosismo. Es capaz no solo de cantar y crear ritmos con su guitarra, sino de meter toda una banda de blues y reggae en una sola cuerda junto a su voz.

Imagen del famoso músico jamaicano tocando en la playa

Brushy One String tocando en la playa || Fuente: flickr.com

 Pasión y sentimiento al cantar

Sus canciones tienen una sólida base rítmica. Según el músico, algunas personas le han dicho que es complicado hacer los ritmos como él los hace, percutiendo la guitarra y a la vez haciendo la base en la cuerda. Sin embargo, él dice que es la manera en la que siempre ha hecho música y en la que se expresa.

En su sola cuerda, Brushy One String tiene la capacidad de crear incluso armonías, dado que el movimiento de las notas es muy rápido y el oído inconscientemente capta los acordes, algo parecido a lo que podía lograr la música del barroco. La melodía de su voz complementa a la que va haciendo la guitarra y ambas líneas melódicas forman un contrapunto.

La música de Brushy One String evoca dulzura, nostalgia y, en algunas canciones, ganas de bailar. «Boom Bam Deng», por ejemplo, puede llegar a ser una canción conmovedora en todos los sentidos, y se nota la pasión y el alma que el músico vierte en cada nota.

«Siento un cosquilleo interno cuando canto las canciones que canto, porque vienen del alma. Estoy cantando, mi voz y mi guitarra están ahí, pero mi mente, mi alma y mi cuerpo están trascendiendo», comenta el músico. «Es como si alguien hablara a través de mí».

La creatividad  no tiene límite. La música no necesita una gran orquesta para poder ser disfrutada. Para escuchar la música y disfrutarla, solo hace falta ser honestos con el arte, y ser capaces de traducir el mundo y el alma misma en una obra, o en una cuerda, como Brushy One String.

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