La novela de no ficción y Truman Capote

La novela de no ficción, la novela de testimonio o la novela-reportaje son lo mismo: un género literario que surgió en Estados Unidos en la década de los 60 de la mano de Truman Capote y otros periodistas como Gay Talese y Tom Wolfe.

Truman Capote y el nuevo periodismo

El periodismo se regía a partir de las preguntas de siempre, las “Ws de Lasswell” que respondían a quién, qué, cómo, cuándo… Este nuevo género, o también nueva forma de hacer periodismo , surgió porque ciertos periodistas de la época decidieron contar historias reales aparentando ser ficcionales.

truman Capote
Truman Capote

Con esto pretendían conseguir que de forma sencilla y entretenida los lectores viviesen en primera persona las circunstancias que llevaron a cabo que un acontecimiento en concreto llegase a ser noticia. El conocido como nuevo periodismo.

Las novelas de ficción en esa época en Estados Unidos se consideraban amorales y por ello las memorias biográficas o los diarios pasaron a ser número uno en ventas, lo que impulsó al género del que trata el artículo. Los textos que publicaban se caracterizaban por tener una clara intención periodística incorporando recursos tanto compositivos como estilísticos al más puro estilo novelesco, sobre todo al estilo realista clásico. Los temas podían ser infinitos, teniendo en cuenta que cualquier acontecimiento diario puede dar lugar a una noticia. Contaban historias reales llenas de descripciones significativas.

Para poder escribir las historias los periodistas se convertían en auténticos detectives, siendo sólo así capaces de plasmar en el texto todo tipo de detalles: observaban en directo situaciones y escenas cotidianas, registraban el habla, entrevistaban…

Truman Capote
Truman Capote

Los diálogos, además de las descripciones, eran fundamentales porque dejaban entrever las emociones de los personajes, lo que hace que el lector recree la historia de una forma más real al empatizar con ellos. Todas estas fórmulas componían un relato creíble que mantiene un perfecto equilibrio entre el contenido y la forma a través de un duro trabajo de investigación. El nuevo estilo periodístico revolucionó el panorama y recibió numerosas críticas. De forma despectiva le llamaron “Paraperiodismo” y señalaron a Tom Wolfe como el culpable de aquella moda.

Como ya se cita al principio del artículo, Truman Capote es el padre de este género. Publicó por entregas su obra maestra A Sangre fría en 1966, novela de no ficción que da inicio al nuevo periodismo. Esta novela le consagró definitivamente como uno de los grandes de la literatura norteamericana del siglo XX.

Un nuevo paradigma

La obra, paradigma del nuevo periodismo, narra la trágica historia del asesinato de la familia Clutter a manos de un par de asesinos en Holcomb, un pequeño pueblo de Kansas. Truman conoció la noticia y se preguntó cómo habría afectado semejante hecho a un pueblo tan poco poblado como Holcomb.

Este interrogante le llevó a mudarse al lugar donde ocurrieron los asesinatos junto a la escritora Harper Lee. Una vez instalados se dedicó a investigar, ganándose poco a poco la confianza del vecindario hasta conseguir un fiel perfil de la familia Clutter y de las sensaciones y los sentimientos que reinaban en el pueblo.

Estando allí se dio la noticia de que habían detenido a los dos culpables, lo que le dio una oportunidad de profundizar más aún. Logró trabar una estrecha relación con los dos asesinos, que se confiaron sin complejo alguno al escritor. Logró conocerlos muy de cerca, sobre todo a Perry, con el que se sentía identificado por alguna que otra semejanza en sus vidas.

Truman Capote Monroeville Alabama
Historical marker at the site of the house Truman Capote frequently visited in Monroeville, Alabama || wikimedia.org

A sangre fría vio la luz tras seis largos años que duró el proceso de investigación y escritura de la novela. Es un profundo reportaje novelado que ahonda con gran intensidad en la psicología de las víctimas y en la de los verdugos.

Con esta novela Truman Capote inauguró un nuevo género y una nueva forma de hacer periodismo basada en una mezcla de literatura y periodismo con grandes dosis de reporterismo que ayudan al lector a recrear la escena. Cincuenta años más tarde y a pesar de las críticas que recibió a su llegada la novela de no ficción y el nuevo periodismo se sigue cultivando y se le recuerda como un ejemplo de innovación.