Te despierta la sed de hablar un poco
con quien pase primero por la calle…
un gato, el enemigo, un planeta sin rumbo
un beodo que viene de orinarse en su pena
la mujer que le da de comer a los pájaros…
Porque estás que no puedes detener a tu lengua
rebosan de la cesta las palabras calladas
luchando por salir a conocer el mundo
Y te vas al balcón y pasa un hombre
toc, toc, con su bastón que le sostiene
y que al llegar a casa
se encontrará unos ojos que no le reconocen
y una boca que le dirá otro nombre que no será su nombre
Pasa un niño detrás de sus misterios
con prisa por crecer y ser un niño grande
¿Quién es esa que mira para adentro a su miedo
que nunca dirá nada
aspirante a noticia de algún telediario?
No es tan fácil, cada uno va a lo suyo
mientras explotan verbos y adjetivos
y caen por la fachada los adverbios
resbalando hasta el suelo
¡Chaval!, llévate esta visión
de la gente durmiendo sobre el barro
huyendo de un lugar atormentado
masacrado por siglos de codicia
¡Usted, la del fular!
le regalo la historia de Sofía
sentada en una acera alargando su mano
a todos los que pasan sin mirarla…
una vez tuvo casa con nevera.
Y parece que nadie quiera nada
ninguno acepta trueque ni regalo
se están desperdiciando las letritas
que han quedado esparcidas en el aire
como confeti de celebraciones
…alguien las juntará y escribirá otro día.

