La festividad de Halloween cada vez está más presente en nuestras vidas; calabazas decoradas, disfraces terroríficos, y decoraciones de calaveras, telarañas y murciélagos adornan los escaparates hasta que sean sustituidos por los amables adornos navideños.

Hoy es el día ideal para comentar algunas obras de literatura de terror que se salen de la norma, y que invitan al lector a descubrir entre sus páginas que los libros también pueden dar miedo, o generar esa sensación de inquietud que provoca que cualquier mínimo ruido nos haga mirar por encima del hombro entre página y página.

‘La casa de arenas movedizas’ de Carlton Mellick III

La primera obra traducida al español gracias a la editorial Orciny Press del autor, considerado el instigador del género bizarro en literatura, cuenta la historia de dos niños que a pesar de vivir en la misma casa que sus padres, nunca les han visto. Les cuida una niñera y unas extrañas máquinas les proveen de comida y todo lo que necesiten, hasta que se verán obligados a salir de la habitación donde siempre han vivido… Angustiosa, imaginativa y absorbente de principio a final.

‘Experimental Film’ de Gemma Files

Esta novela viene avalada por el premio Shirley Jackson de 2016 como mejor novela, y se ha publicado en nuestro país gracias a la editorial Biblioteca de Carfax. Lois Cairns es una exprofesora de cine, una experta en cine experimental canadiense que investiga sobre Iris Withcombe, una misteriosa dama de principios de siglo que podría ser la primera mujer en rodar cine experimental. Lo que Lois no sabe es que unas fuerzas sobrenaturales pondrán en peligro su vida a medida que se adentra en los secretos de las películas. Un planteamiento muy original y está excelentemente escrita y documentada, una obra muy recomendable.

‘Siempre hemos vivido en el castillo’ de Shirley Jackson

Si bien esta novela puede considerarse ya un clásico de la literatura de terror no podía faltar en la lista de ibros para Halloween que salen de la norma. Mary Katherine Blackwood, o Merricat, tiene 18 años y vive en una casa alejada del pueblo junto a su hermana Constance y su tío Julian, sin olvidar a Jonas, el gato. Los cuatro viven en tranquila armonía, a pesar de que en aquella casa se cometió un grave crimen seis años atrás: el resto de miembros de la familia murieron envenados hace seis años. No hay asesinos escondidos en el armario, ni espíritus vengativos en la novela de Shirley Jackson: esta historia de terror doméstico muestra que el peor monstruo es el mismo ser humano, y es lo que hace que sea brillante.

‘Fragmentos del mal’ de Junji Ito

El maestro del manga del terror tiene una obra muy extensa, y Fragmentos del mal es una gran opción para iniciarse en el autor. Se trata de un único tomo en el que a través de relatos cortos, se muestran distintos tipos de horror. Junji Ito tiene una gran facilidad para mostrar imágenes perturbadoras y angustiosas y esta obra es un gran ejemplo de ello.

La lectura puede ser un gran canalizador del terror, y seguro que los lectores ávidos de nuevas experiencias disfrutarán con esta pequeña selección de obras.