Arturo Pérez Reverte
Ilustración de Arturo Pérez Reverte. || Arturo Espinosa

2016, año más, año menos… más o menos

Figurar en la historia. Si el lector echa la vista atrás, con afán retrospectivo, podrá recordar este sueño de juventud. Los libros de texto siempre tienen la última palabra, mes y pico tras el final de 2016 también. Mientras se lee este artículo una cadena emitirá tal noticia o cual suceso. De igual modo, una radio relatará tal tragedia o cual diagnóstico. El paseo vespertino puede despejar espíritu y mente ante la vorágine de información. Y el escaparate de esa librería de rigor hará despertar ese pensamiento, ese interés por la literatura anual un año más.

2016: premios

No cambian mucho las cosas respecto al año pasado. Bien es cierto que el espectáculo ha estado presente en varios episodios acaecidos este 2016. El más sonado, probablemente, el Nobel de Literatura para Bob Dylan. Prueba de ello, la ingente cantidad de ejemplares de sus cancioneros a la venta en tiendas. Concluyó el lance con un poco más, si cabe, de bucolismo trasnochado para viejas leyendas. Patti Smith se olvidó de la letra y Bob se excusó de asistir a la gala porque cosía calcetines para navidad.

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Bob Dylan. || Fuente: Mtarvainen

No solo ha habido Nobel este año. Merece la pena mencionar a Eduardo Mendoza Garriga como ganador del Premio Cervantes 2016. «Posee una lengua literaria llena de sutilezas e ironía», sentenciaba el jurado. Su última novela publicada, El secreto de la modelo extraviada, sigue la estela de notables obras entre las que se encuentra La verdad sobre el caso Savolta.

Dolores Redondo, junto a Todo esto te daré, levantó el Premio Planeta de 2016. Esta escritora de novela negra goza del prestigio del escritor abrazado al éxito. Más de treinta editoriales van tras su figura. Sus novelas alcanzan la millonada de lectores. Asimismo, las adaptaciones cinematográficas llaman a su puerta. Toda una profusión de buenos menesteres traducidos en bienestar por el trabajo bien hecho. Y en dinero, sobre todo.

Continuamos con premios nacionales con Víctor del Árbol. El barcelonés se hizo con la edición 2016 gracias a su novela La víspera de casi todo. Se trata de otro apreciable registro de novela negra. Crímenes y misterios envueltos en el estío malagueño. El cariz periodístico que adopta, en consonancia con «Umbertos Ecos» o Varguitas, es de agradecer. Escribir una línea más sobre esta novela sería destripar su contenido. Bastante sangre hay ya de por medio.

2016: otra clase de premios

Entre los grandes éxitos de este año repiten unos y estrenan otros. Una vuelta por cualquier gran superficie literaria brinda los datos necesarios para establecer una mínima clasificación a estas alturas de la carrera. Carlos Ruiz Zafón figura como claro favorito con su El laberinto de los espíritus. Culmina así su saga de El cementerio de libros olvidados, de la que más de uno y más de dos recordarán La sombra del viento. En peldaños inferiores, se encuentran la ya mencionada Dolores Redondo, Pérez Reverte con su nueva novela Falcó o J.K. Rowling con más Harry Potter, Ildefonso Falcones o Fernando Aramburu pueden dejarse ver en las estanterías estas fiestas. Se antojan buenos tiempos para las letras españolas.

Arturo Pérez Reverte 2016 Ilustración Literatura
Ilustración de Arturo Pérez Reverte. || Fuente: Arturo Espinosa

En el plano internacional, también hay interés allende los mares y océanos en 2016. Vargas Llosa publicó Cinco esquinas el pasado marzo. Murakami hizo lo mismo con El elefante desaparece y Don DeLillo hizo lo propio dos meses más tarde, en mayo, con Cero K. Stevlana Alexiévich ha podido ver, al fin, publicada en español su última novela Últimos testigos. Cada uno forma parte de la cultura general del ciudadano medio a su manera. No en vano, Murakami ya es conocido como el «DiCaprio del Nobel». También hay seriedad en ello. Alexiévich, gracias a su Nobel pasado, cada día es más reconocida en España.

Por desgracia, 2016 pasará para muchos como un año de decesos. Un cuantioso número de personalidades han fallecido a lo largo del año. Músicos y actores. También escritores. A pesar de la muerte, siempre queda el recuerdo y el homenaje.

Este año da lugar a dos interesantes reconocimientos. Por un lado, 2016 ha significado el cuarto centenario de la muerte de, probablemente, las dos grandes figuras de la literatura universal en la historia. Esto es, Miguel de Cervantes y William Shakespeare. No acaba ahí la cosa. Este año deja una gran lista de autores que pasarán a dominio público a partir del 31 de diciembre. Entre ellos García Lorca, Valle-Inclán o Miguel de Unamuno. Dominará la alargada sombra del centenario de la revolución del 17

Cualquiera puede lamerse las heridas que quiera al sentenciar que el año ha sido como los demás. Si tal o si cual. La mera llegada a la meta otorga el mayor galardón posible para un 2016 o cualquier otro año: figurar en los libros de historia. Porque, a pesar de las noticias o cuán dramática parezca la actualidad, siempre quedarán las encuadernaciones y epítetos. Los libros y las historias. Qué remedio.

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