Paul Auster: “Nuestras vidas están marcadas por lo inesperado”

Este martes 5 de septiembre, Paul Auster (New Jersey, 1947) presentaba en el Espacio Fundación Telefónica su primer trabajo de ficción en siete años, “4 3 2 1” (Seix Barral). Fue a través de una distendida entrevista con la periodista Marta Fernández —que solucionó con oficio y dominio del inglés los problemas de traducción— frente a una audiencia de unos ciento cincuenta rendidos admiradores, entre los que se incluía este afortunado cronista.

Cuatro vidas, un solo Ferguson

En dicho encuentro se dedicó, por un lado, a desgranar y sacarle más jugo —si cabe— a su reciente, y por otra parte asombroso, trabajo. La trama del libro recorre la vida de un joven  de los suburbios neoyorquinos nacido en 1947, muy asimilable a su propia biografía, desde su nacimiento hasta los veintitantos. Lo que él mismo llamó una novela de “human development”. Sin embargo, lo que hace especial a esta novela es su estructura narrativa, en la que se narran en paralelo cuatro posibles vidas del protagonista, Archie Ferguson.

Paul Auster Y Marta Fernández hablan sobre “4 3 2 1”

Paul Auster y Marta Fernández hablan sobre “4 3 2 1” || Fotografía de Diego Manresa Bilbao

Hablamos, pues, de cuatro novelas distintas en una. Pero, como bien dice el autor, cada Ferguson “es una persona distinta, pero con el mismo material genético y la misma familia”. Lo que hace que Auster vaya llevando al lector por cuatro vidas distintas, aunque relativamente similares. Tan sólo varían por lo inesperado de la existencia, o por las circunstancias y decisiones que toman y le ocurren tanto a él como, por ejemplo, a su padre. Así, Ferguson tomará unas determinadas decisiones  y se convertirá en una persona diferente si su padre gana más o menos dinero o si el matrimonio de sus padres acaba funcionando o no, asuntos también relacionados entre sí.

Y es aquí cuando Auster no pudo morderse la lengua e, implícitamente, asimiló su novela a lo que le está ocurriendo a su querido país. “Hemos ido tomando una decisión incorrecta tras otra, y ahora nos vemos así” en referencia a la elección de Donald Trump, deseando con toda probabilidad que la vida hubiera seguido otro sendero paralelo en Estados Unidos.

Consejos para la escritura —y la vida— de Mr. Auster

Pero lo más interesante de la charla estaba por llegar. La segunda parte de la entrevista fue una soberbia catarata de frases sobre el oficio de escribir, y una lección inolvidable para quien tiene metido ese gusanillo en el cuerpo. Citas tan inopinadas como el consejo de Edgar Allan Poe a escritores novatos: “Lee mucho; Escribe mucho; Publica poco; Mantente lejos de los listillos —Little wits—; No tengas miedo a nada” admiraron al público asistente.

Pero el genio de New Jersey tenía frases de su propia cosecha también.  “Todo el mundo dice: Muestra, no cuentes. —Show, not tell— Y yo digo: tell, tell, tellexplica sobre su forma de escribir, más centrado en la narración que en la sugerencia. Rasgo que se ha exacerbado en “4, 3, 2, 1” más parecido estilísticamente a Javier Marías que al anterior Auster, con frases larguísimas que “parecía que bailaban alrededor mío” según el propio autor.

 

El autor dedicó más de una hora a firmar ejemplares de sus trabajos al público asistente

El autor dedicó más de una hora a firmar ejemplares de sus trabajos al público asistente || Fotografía de Diego Manresa Bilbao

O como los consejos a futuros escritores “Don’t do it. Pero si quieres vivir solo en una habitación, que nadie te lea y ser pobre, entonces do it.” Al minuto siguiente completó sus palabras diciendo “Quien siga mi primer consejo, es que en realidad no quiere ser escritor”. Y habló de por qué una profesión como la suya engancha tanto a quien lo prueba. “Si escribes no te tomas cada día la misma copa de whisky. Cada vez es un whisky distinto, casi una bebida distinta”.

Y no faltaron tampoco referencias a su particular método de escritura. Escribe y corrige a mano cada párrafo —“la unidad de composición para mí”— hasta que queda perfecto. Luego se gira hacia a su máquina de escribir Olympia, que tiene en la misma mesa, y teclea dicho párrafo, pues “no sé si al día siguiente entendería mi letra”.

Pero, si hubiera que quedarse con una frase de la reunión con Auster y su talento, sería esta, resumen de la novela y a la vez de la vida: “Nuestras vidas están marcadas por lo inesperado”.