A lo largo de su historia, la música brasileña ha demostrado una disposición natural hacia la mezcla de ritmos y la introducción de influencias distintas en su historia. La imposición y dinámica colonial durante muchos siglos conformó una cultura muy diversa, especialmente diseñada para devorar aspectos culturales ajenos y asimilarlos, creando algo distinto.

Sin embargo, se puede intentar hacer un seguimiento hacia las entrañas de la música brasileña, llegando a los ritmos africanos traídos por los esclavos, por un lado, y a la ya mezclada música íbero-lusitana, por otro. En la llamada tradición musical brasileña las complejas armonías de la guitarra española encuentran las posibilidades rítmicas y melódicas de África. El resultado se puede escuchar en ritmos como la samba y el chorinho, por ejemplo.

Música brasileña

Portada del disco manifiesto de la Tropicalia lanzado en 1968; en la foto sale nombres ilustres como Gilberto Gil, Caetano Veloso, Tom Zé y la banda Mutantes || Fuente: Flickr

Música abierta

El contexto contemporáneo de la música brasileña es una relación ya muy bien asentada entre las raíces locales y las tendencias más globales. Se puede decir que desde la bossa nova en los años 50 la música brasileña se volvió más internacional y cosmopolita, dialogó mucho con el jazz estadounidense y se ganó a la industria musical mundial. El movimiento posterior de la Tropicalia fue aún más radical en esta fusión, recuperando elementos conceptuales y estéticos del movimiento modernista brasileño, como la idea de «antropofagia», reafirmando la idea de asimilación de lo ajeno.

Los artistas de la Tropicalia crearon lo que se puede llamar la «ideología de devorar», ya que, además de artístico, el movimiento también tuvo una vena política subversiva, usando la idea de antropofagia como una lucha contra el status quo cultural brasileño, que insistía en mantener ciertos elementos puristas en la música. Desde entonces, la posibilidad de mezclas creativas pasó a integrar el sentido común musical de los artistas brasileños.

Ejemplos significativos

En la música brasileña se encuentran nombres de aquellos que destacaron justo por hacer mezclas atrevidas en distintos momentos. Muchos de ellos fueron un tanto incomprendidos en su tiempo, pero con el paso de los años su obra se volvió más apreciada. Los siguientes ejemplos prueban que la música brasileña contemporánea ha ganado espacio internacional gracias a su versatilidad.

Jorge Ben Jor

Conocido como el «alquimista» de la música brasileña y con una consolidada carrera internacional, Jorge Ben fue uno de los primeros artistas en tocar samba usando una guitarra eléctrica, lo que causó mucha controversia en la clase artística al final de los 60 y 70, ya que empezó su carrera tocando sambas y algo de bossa nova más tradicional. Esta samba tocada con guitarra eléctrica fue llamada «samba rock», y recuerda un poco al funk estadounidense. Un buen ejemplo de esta mezcla se encuentra en el disco África Brasil de 1976.

Música brasileña

Jorge Ben Jor en directo || Fuente: Youtube

Chico Science & Nação Zumbi

Chico Science es uno de los personajes más carismáticos de la música brasileña de los 90. A pesar de su corta carrera, sus dos discos son prueba del potencial «mezclador» en su música basada en la percusión, donde se encuentra rock, hip-hop, samba y maracatu, ritmo tradicional de su estado natal, Pernambuco. Chico Science falleció tras un accidente de coche en 1997 con tan solo 30 años, pero dejó el clásico «Da Lama ao Caos» de 1994.

Música brasileña

Chico Science en directo en el Montreax Jazz Festival 1995 || Fuente: Youtube

Sepultura

En 1996, ya establecidos como una de las mayores bandas de heavy metal del mundo, el grupo Sepultura desafió a su audiencia con el disco más distinto de su carrera. En «Roots», como el nombre indica, es un buen viaje hacia las raíces indígenas y africanas dialogando con el peso del metal. El disco cuenta incluso con dos canciones grabadas junto con los indios Xavantes cuando la banda pasó 3 días en su aldea antes de la grabación del álbum.

Los ejemplos presentados son pruebas sonoras de las posibilidades creativas que los músicos brasileños han encontrado a raíz de combinar tendencias comerciales con ritmos locales de modo vivo y auténtico, corroborando la premisa de que la apertura y la combinación son la mezcla más efectiva para la originalidad en las artes.

Música brasileña

Sepultura en directo en 1996 || Fuente: Youtube