Por los Ducados de Úbeda: letras de Joaquín Sabina

Marzo comenzó con la vuelta al ruedo del cantante con el bombín más singular de España. Joaquín Ramón Martínez Sabina es Sabina para los enemigos y «El Flaco» para los amigos. Ha publicado su decimoctavo álbum de estudio, de nombre Lo Niego Todo. Parece un guiño a los obituarios musicales de actualidad. Su fama se mece entre contrastes de amor y odio. Ha sido y es tachado en según qué círculos de trilero de las letras o prosaico tahúr. La publicación de hasta dieciséis libros firmados por Joaquín ha dado de qué hablar, sin duda.

Malas Biografías

Su biografía ha sido ampliamente relatada cual tomo de aventuras. Nació en febrero de 1949 en Úbeda. Se enamoró a los trece de Garcilaso y Little Richard. A los catorce de las chicas que veía su pubertad. Estudió en Granada Filología Románica. Un acto vandálico contra una sucursal del Banco de Bilbao lo obligó a abrazar el exilio. Se estableció en Inglaterra, tras un breve periplo por París y Edimburgo. Convivió con miembros de ETA en Londres y colaboró activamente con la escena cultural hispánica de la capital inglesa.

Tras la muerte de Franco volvió a España. Acabó con sus huesos en Madrid una vez concluido el servicio militar obligatorio. Tocó en el sótano de La Mandrágora con Javier Krahe y Alberto Pérez. Publicó unos cuantos discos con la CBS mientras erigía su imagen de cínico trovador. Durante los años ochenta y noventa se empapó de la intelectualidad y la farándula de España a partes iguales. Su fama en lo musical ha estado determinada por conatos y picos de popularidad. El último acaeció en 1999 con la publicación de 19 Días y 500 Noches

música Joaquín Sabina arte

Joaquín Sabina en La Habana || Fuente: flick.com; autor: Víctor Manuel

Buenas tintas

La producción literaria de Joaquín toma como pilar característico la lírica. No obstante, ni él mismo se considera poeta. El grueso de sus composiciones son canciones. El carácter definitorio de su obra reside en lo autobiográfico de sus escritos. Presenta atributos interesantes como el barroco esprit du temps.

En líneas generales, el sarcasmo, la ironía y la mordacidad son determinantes en la obra poética del autor. Además, Sabina hace suyo ese clásico patrón barroco a la hora de componer sus poemas: alternancia de palabras comunes y cultismos, retruécanos, contrastes y antítesis, así como anáforas y enumeraciones asindéticas.

El debut literario de Joaquín Sabina se produjo en 1976. Antes de retornar a España, publicó una escueta tirada de sus «Memorias del exilio». Estos poemas conformarían el tronco de su Inventario, de 1978. Los mil escasos ejemplares fueron vendidos por Joaquín en Portobello Road. En sus versos destacan las influencias vanguardistas de César Vallejo o al añejo conceptismo de Quevedo.

Cuantas veces has sido en mi memoria

signo que del olvido rescataba

ese pueblo perdido en el trayecto

de Huelva a Granada.

En 1986, Sabina publicó De lo cantado y sus márgenes. Reúne, esencialmente, un conjunto de textos que formaron parte de Memorias del exilio. Influye en la publicación la corta tirada del primer libro y la creciente fama del cantante en aquella época. Junto a ello, varias canciones de sus primeros temas y algunos ripios sueltos. Destaca el poema «Así podía haber hablado Zaratustra», de mediana longitud. Recuerda a la epicidad de autores como Miguel Hernández en su «Elegía».

Al margen de biografías como Perdonen la tristeza, publicada en el 2000, el libro más reconocido de Joaquín es Ciento volando de catorce. Fue concebido tras sufrir un derrame cerebral que le impidió subir a los escenarios. Durante este periodo, el autor se dedicó en exclusividad a cultivar el soneto. Incluye prólogo de Luis García Montero y logró captar incluso el interés de los literatos que siempre lo vieron con recelo. Entre sus cien sonetos, destacan «Del imperio Austro-húngaro», «El maestro Antoñete» o «Puntos suspensivos», un clásico de sus conciertos.

Joaquín Sabina música concierto

Joaquín Sabina en concierto || Fuente: flick.com; autor: Arkangel

En el nuevo milenio, a medida que decrecía la producción musical de Joaquín, aumentó de modo inversamente proporcional la literaria. Sin mayor originalidad, publicó actualizaciones de sus sonetos en Esta boca es mía e hizo lo mismo otra vez en Esta boca sigue siendo mía. Ha publicado cancioneros, letras inéditas, poemillas de la Interviú. También biografías y anécdotas de su vida. Un ejemplo es En carne viva, escrito junto a Javier Menéndez Flores. Su libro más reciente es Garagatos, un compendio de ripios, tetas y demás desmanes. Unos dos mil euros el ejemplar. Ni el mismo Quevedo podría haberlo hecho mejor.

Lo atroz de la pasión es cuando pasa,

cuando, al punto final de los finales,

no le siguen dos puntos suspensivos.