Jacques Louis David «El pintor de la Revolución»

Jacques Louis David (1748-1825) Nace en París. Bajo el cuidado de sus tíos a partir de los nueve años. Malo en los estudios, empezó a manifestar sus dotes de pintor, aunque estos, familia de arquitectos, querían que siguiese los mismos pasos, él no quería. Venció la «disputa» con su familia y fue al taller de François Boucher, máxima figura de la época. Mas tarde, bajo la custodia de Joseph-Marie Vien asistió a la Real Academia de Pintura y Escultura, situada en lo que hoy es el Louvre.

Jacques Louis David
Jacques Louis David

Después de cuatro intentos fallidos, Jacques Louis David gana el Premio de Roma, consistía en una beca para estudiar cuatro años en una academia francesa en roma. Viaja a Roma, empapado por ese ambiente artístico, deslumbrado por las grandes obras y las ruinas romanas, llenó cuadernos de apuntes que mas tarde usaría. Estudió también a grandes artistas entre sus preferidos se encuentra Rafael.

Ese aire romano le sirve de inspiración para algunas de sus obras como «Las sabinas» y «El Juramento de los Horacios» considerada como la primera obra plenamente neoclásica.

Durante la Revolución, fue diputado, abolió la Academia y contribuyó a fundar el Instituto que la sustituyó. Fue el líder de las artes bajo la República Francesa. Se le reconoció como el pintor de la Revolución y de hecho realizó retratos conmemorativos de sus mártires entre los que destaca“La Muerte de Marat”(1793) que se convirtió en una obra propagandística de gran éxito.

Más tarde conoce a Napoleón, se convierte en partidario suyo y en el pintor que a través de una serie de obras glorifica sus proezas, incluido un monumental cuadro sobre su coronación. En cierto modo puede ser considerado el pintor oficial de la Revolución. Tras la caída de Napoleón pasa a Suiza y finalmente a Bruselas donde muere.

Jacques Louis David La Muerte de Marat
La Muerte de Marat

Marat fue asesinado el 13 de julio de 1793 por una aristócrata de Normandía. La Convención, deseando inmortalizar a uno de sus miembros más importantes, encargó esta obra a David (que había visitado a Marat el día anterior) como homenaje y como mensaje cívico.

En este cuadro David nos muestra a Marat, el amigo del pueblo, muerto por la traición reaccionaria. Se destacan las virtudes del héroe revolucionario virtuoso, bondadoso y austero por medio de los útiles que le rodean y que están llenos de significado. La tina en la que toma el baño para aliviar el dolor mientras escribe sus mensajes, simboliza la virtud del revolucionario que controla su sufrimiento para cumplir con el deber; la caja que utiliza de mesa, representa la integridad y la honradez del político que vive en la pobreza; sobre la mesa, Marat, con su bondad, acaba de firmar un cheque para una mujer pobre y sus hijos, cuyo marido está en la guerra; en el suelo reposan el cuchillo asesino y la pluma: el arma de la traición y el arma del amigo del pueblo.

La composición es de gran austeridad, sobre un fondo que es un vacío y que señala el paso del ser a la nada por medio de la gradación de la luz a la sombra. Mediante el dibujo, el color y la luz David construye los volúmenes y expresa el dolor por la pérdida de Marat. La cabeza del político se apoya con suavidad reflejando la muerte tanto su rostro como el brazo inerte con la pluma. Los toques rojos de la herida del puñal en el costado y de la sangre en la tela acentúan el verismo del drama ocurrido.

David huye de una representación dramática, eliminando aspectos como la enfermedad de Marat, que le había producido heridas en la piel o la sangre, reducida a la mínima expresión
Utiliza una iconografía cristiana, diseñando el cuadro en vertical, implicando un carácter trascendente de la muerte. El político aparece desnudo y se pueden ver algunas aproximaciones a la iconografía cristiana.

David, que vive con dolor la muerte de Marat, le dedica esta obra, como consta en el mensaje a Marat que figura sobre su nombre, convirtiendo la caja en un monumento funerario clásico.

Jonathan Ferreiro