Fito Páez: El desamor después del amor

Corría el año 1993 cuando Fito Páez, tras cinco discos en solitario y colaboraciones con artistas como Charly García, lanzó a la venta El amor después del amor. El disco se convirtió rápidamente en una obra viral y Fito, más que nunca, estaba en boca de gran parte del público argentino. El apoyo al disco le valió finalmente para ser el álbum argentino más vendido de la historia.

Fito Páez en directo
Fito Páez || Fuente: soundnido.blogspot.com

El amor después del desamor

Obviando la música, excelente por otra parte, en las letras reside una esencia que Fito ha seguido conservando en más de una canción posterior a este álbum. El amor después del amor es un título que encaja perfectamente con el estilo romántico de Fito Páez. Decir el nombre de la obra es lo mismo que decir Cecilia Roth.Si en su anterior obra Tercer Mundo, Fito hablaba de su ruptura con Fabiana Cantillo en “Fue Amor”, en El amor después del amor, el músico argentino habla en varios temas de su relación con Cecilia Roth.

Conocer y empezar una relación con Cecilia Roth, la hermana del mismísimo Ariel Rot, llevó a Fito a completar el que, según muchos críticos, es el mejor disco del músico argentino. Temas como “Un vestido y un amor” relatan perfectamente las sensaciones del amor a primera vista tras el final de su anterior relación: “Yo no buscaba a nadie y te vi”.

Aunque prácticamente todo el disco rezume perfume de amor, también hay momentos en los que sale a relucir el Fito Páez más filosófico. Mirando al pasado, pero sin olvidar el presente, el argentino compone “Tumbas de la gloria” como un alegato a una mala racha y pidiendo a su actual relación que no deje que caiga de nuevo en aquella época. Ese carácter intimista, el carácter introspectivo de temas como el nombrado, hace que Fito se gane alabanzas por doquier por ser un compositor con temas variopintos que tratar.

El caso es que tras el alegato a la felicidad con que acaba El amor después del amor, como es “A rodar mi vida”, Fito comenzó a componer basándose en ciertas etapas de su relación con Cecilia Roth. La progresión de la vida en pareja, la adopción de un niño por parte de la pareja y ciertos desequilibrios son temas que parecen ocultos en las letras de Páez.

Fito y Cecilia
Fito Páez y Cecilia Roth || Fuente: http://archivo.lavoz.com.ar/

Cuando el amor terminó saltando por los aires, Naturaleza Sangre llegó teñido por los colores de la separación. Fito no se corta en darle al público explicaciones de lo que siente. El álbum es una declaración clara de lo que sucede cuando hay desamor después del amor, después de estar prácticamente diez años al lado de su chica Almodóvar.

El desamor después del amor

Fito Páez entra directo, sin titubear, a enfrentarse a una nueva etapa de su vida. Precisamente, hablando del comienzo de algo empieza Naturaleza Sangre. “Nuevo es este cielo, es nuevo para mí, dos torres cayeron, lo siento por ti” comenta en los primeros compases el cantante argentino. Fito sabe lo que quiere explicar en todo momento. Intuye que sus fans quieren saber cómo se encuentra tras la separación con Cecilia.

Resulta cuanto menos curioso que Naturaleza Sangre desde un principio tenga la estructura contraria a la que posee El amor después del desamor. En este último Fito hablaba de una manera romántica de su nueva musa y, sin embargo, aquí da rienda suelta a lo que se siente cuando aquel amor verdadero acaba por desaparecer. Se ve a un Fito Páez que se centra en explicar al público que se va a centrar en él y en no malgastar el tiempo en torturarse con la separación.

Naturaleza Sangre es una referencia clara a una de las frases más coreadas del compositor rosarino: “¿Quién dijo que todo está perdido? Yo vengo a ofrecer mi corazón”. Fito Páez enseguida lo ofrece, en bandeja de plata, con todo lo que conlleva. Puede verse desde su poesía más característica como “139 lexatins” a canciones destructivas como el dueto con Charly García en “Naturaleza Sangre”. La idea está clara: está el desamor después del amor.

Juanma García

Nacido en tierras madrileñas allá por 1992. Estudiante de marketing, amante del periodismo y apasionado de la música en muchos de sus géneros.