Como en todos los aspectos de la vida, la industria cinematográfica no es ajena a los cambios de tendencia en los gustos del público. Esta actividad de ocio tiene sus épocas y sus etapas. Antes lo que reinaba, y sigue reinando, es el cine comercial. Pero últimamente se ven bastantes obras audiovisuales con un carácter más social, independientes, y a veces de poco presupuesto.

Películas que invitan a la reflexión

No hay más que ver las películas ganadoras de los festivales más importantes del mundo del cine. Cierto es que este tipo de cintas no consiguen atraer a una gran cantidad de público, por lo que no se exhiben en una sala convencional. Sin embargo, sí logran captar la atención de los académicos. Este hecho se confirma, ya que desde 2011 los largometrajes candidatos al Oscar a Mejor Película no llegan a los 700 millones de dólares de presupuesto en Estados Unidos.

La forma del agua

Fotograma de La Forma del agua, ganadora del Oscar a la Mejor Película 2018 – Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=NyXVD4JMclk

Los directores que realizan este tipo de filmes buscan contar una historia con la que hacer reflexionar al espectador. Quieren mostrar los conflictos que viven las minorías para que sus problemas se hagan visibles y que el resto de la sociedad los mire con otros ojos, algo que la crítica conoce muy bien. En definitiva, su objetivo es transmitir una enseñanza.

Este es el llamado cine indie o cine independiente, el cual se aleja de las grandes productoras para poder contar su mensaje y tener más margen de creatividad. Un objetivo  que acaban consiguiendo no solo en el hecho de narrar el conflicto, sino también en la forma de contar y construir la historia. El género registra diversos formatos según el tipo de relato. Así podemos encontrar: Reservoir dogs de Quentin Tarantino o Moonlight de Barry Jenkins.

Los conflictos reales tienen premio

Las historias de este tipo son las que más premios se llevan en los festivales. Así, por ejemplo, en 2017 la cinta portuguesa La fábrica de nada ganó el Giraldillo de Oro en el Festival de Cine de Sevilla. La historia se centra en la lucha de unos trabajadores que intentan conservar su empleo después de que su jefe quiera trasladar la fábrica donde trabajan.

Esto es algo que perfectamente podría pasar en la vida real, una lucha entre el trabajador y el empresario, razón por la que consiguen un amplio reconocimiento.

Sin embargo este tipo de historias no solo son laureadas en festivales pequeños. Sin ir más lejos, Moonlight consiguió la estatuilla de los Oscar a mejor película en 2017. Un metraje que reflejaba la dura vida de un chico afroamericano en un barrio humilde de Miami, el acoso al que es sometido durante su infancia, y la continua búsqueda de su identidad personal. Todo esto se agravará cuando descubra que es homosexual. Una vez más la ganadora resultó ser una historia de carácter social.

Este año La forma del agua consiguió ganar en la misma categoría no solo por el contenido del metraje sino por el trasfondo del mismo. Su mensaje tiene un claro carácter social, ya que a pesar de estar ambientada en los años 60 se aprecian  temas de plena actualidad como el acoso sexual en el trabajo, la discriminación, la homofobia o el racismo.

España también sigue este modelo

Hace unos días saltaba la noticia. El largometraje Campeones está nominada a la categoría de Mejor película de habla no inglesa en los Oscar de 2019. Esta cinta española cuenta cómo un entrenador de baloncesto que tiene el reto de entrenar a un equipo integrado por personas con discapacidad intelectual. A medida que avanza la trama, estas personas darán una lección de vida al protagonista.

Campeones

Campeones, nominada a los Oscars de 2019 – Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=C0p5-b3YwIM

De esta manera la película da visibilidad a este colectivo y muestra que estas personas tienen mucho que ofrecer a pesar de su discapacidad. Un metraje que contó con personas con discapacidad y sin experiencia en la actuación para conseguir un mayor realismo.

Con ello, no es de extrañar que esta conmovedora historia haya ganado el Goya a mejor película del 2019. Pero esta no fue la única lección que nos dejó este largometraje, ya que en la vida real el actor Jesús Vidal sorprendió a los asistentes de la gala.

Como se ha visto, el cine con temáticas sociales y realistas está a la orden del día. También se están incluyendo muchas historias que ahondan en temáticas como el feminismo, incluso en películas infantiles como en Los Increíbles 2, con el fin de concienciar a los más pequeños de que el mundo está cambiando. Y es que el cine es precisamente un reflejo de la sociedad, cuya evolución queda expresa mediante los nuevos largometrajes que llenan nuestras salas de cine.

[responsivevoice voice="Spanish Female" buttontext="Escuchar"] A button to read only the text surrounded by these shortcodes. [/responsivevoice]