La historia de la Literatura Universal no sería la misma sin la existencia de la Ilíada y la Odisea, los dos grandes poemas épicos de la antigüedad. La victoria de los griegos sobre los troyanos en la mítica ciudad de Troya, tras más de 10 años de sitio, y el posterior regreso de Ulises al reino de Ítaca, han servido de inspiración para artistas de todas las épocas.

Sin embargo, la autoría de los dos poemas ha sido motivo de discusión desde la Grecia clásica, siglo V a. C., hasta la actualidad. Tantos años de debate han dado como resultado una larga lista de hipótesis que buscaban responder, básicamente, tres cuestiones: quién es Homero; si el autor es único o múltiple; y cuándo, dónde, por quién y bajo qué circunstancias fueron escritas las dos obras.

¿Quién fue Homero?

Más allá de estas incógnitas, también se ha tratado de profundizar en la cuestión folclórica de los poemas. La mayoría de investigadores coinciden en que ambas obras son fruto de una tradición oral existente en la antigüedad. Según esta hipótesis, en un momento dado, en torno al siglo VIII a. C, alguien al que se llama Homero compiló, elaboró y redactó en papiro todas estas historias que ya existían previamente. Así se creó la Ilíada y la Odisea.

Homero 2

Busto de Homero

No obstante, la anterior teoría también ha sido refutada por investigadores que niegan categóricamente que dos obras de tal magnitud provengan de la tradición oral. Estos estudiosos consideran que las epopeyas fueron pensadas originalmente para ser escritas. En base a su planteamiento, no sería posible considerar la idea de la tradición oral por la complejidad que requiere la redacción de una obra tan extensa.

Entre los que defienden el folclore no escrito como el origen de las epopeyas y los que niegan cualquier atisbo de oralidad, se sitúan otros tantos investigadores que toman elementos de ambas teorías. Estos últimos defienden la idea de que Homero, o el que fuera, dictó los dos poemas a uno o varios escribas, que fueron los encargados de recoger y transcribir estas historias. Y así quedaron hasta el día de hoy.

La Hija de Homero

La hija de Homero de Robert Graves || Julio A. Valero

Sin embargo, la hipótesis más controvertida sobre la cuestión homérica tiene más de un siglo de vida. En 1897, Samuel Butler publicó La autora de la Odisea. En este trabajo, el escritor e investigador inglés defiende la idea de que la Odisea fue escrita por una princesa siciliana varias décadas después de la Ilíada. La supuesta autora habría basado su relato en una historia de tradición folclórica anterior en la que Penélope, lejos de ser la mujer idónea de cualquier esposo y símbolo de la fidelidad, era una contumaz adúltera. Y por lo que cuenta el poema épico el viaje de Ulises duró diez años. Diez años dan para mucho. Que la imaginación haga el resto.

Los nuevos Homeros

Precisamente esta teoría de Samuel Butler es la que sirve de base al destacado escritor de novela histórica Robert Graves, al que quizás recuerden de otras novelas como Yo Claudio y su continuación Claudio el dios y su esposa Mesalina, para escribir La hija de Homero, publicada en 1955. Graves, en un ejercicio de genialidad narrativa, aúna pasajes de la Odisea homérica con la tesis de Butler y crea una original obra con un personaje femenino como protagonista. Este personaje es Nausícaa.

En la novela Nausícaa decide contar la historia de cómo consigue quitarse de encima a una serie de pretendientes, algo similar a lo que le ocurría a la Penélope homérica. Para ello cuenta con la ayuda de su hermano Telémaco, llamado igual que el hijo de Ulises, y de un náufrago del que se enamora, reminiscencia clara al propio Ulises.

Homero 3

Ulysses deriding Polyphemus || William Turner

En el juego narrativo que propone Graves, la princesa Nausícaa adapta su propia historia, acercándola al mito de Ulises y su regreso a Ítaca, para evitar que su narración cayera en el olvido. Además se  renuncia a la autoría con la intención de que su obra fuera atribuida a Homero, el gran narrador de la antigüedad. El escritor británico conjuga elementos teóricos, literarios y ficcionales para dejar una novela que se convierte, a la vez, en una original propuesta sobre la autoría de la Odisea.

Más allá del sugerente juego literario que lleva a cabo Graves, la obra puede convertirse en la mejor manera de acercarnos a la Odisea, si es que no se ha hecho ya. Sobre la cuestión del autor y de si hay uno o más Homerosno existe solución al enigma. Por el momento.

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