De la misma forma que si se estuviera en el interior de la trama de una de sus novelas, el pasado diciembre se conoció la noticia de que El Harry Ransom Center había digitalizado los archivos de Gabriel García Márquez, Nobel de Literatura colombiano, dos años después de su compra por 2,2 millones de dólares.

El Harry Ransom Center pertenece a la Universidad de Texas y gracias a un arduo trabajo de digitalización, en estos momentos se puede acceder a manuscritos originales de diez de sus libros. Esto incluye el borrador del discurso de agradecimiento por recibir el Nobel en 1982. A esto hay que sumar cuarenta álbumes fotográficos que documentan varias épocas de su vida. La colección también cuenta con las máquinas de escribir Smith Corona y ordenadores con los que escribió algunas de sus obras más conocidas.

“La creación intelectual es el más misterioso y solitario de los oficios humanos.”

Entre ellas, la más famosa es Cien años de Soledad (1967). Obra cumbre del llamado realismo mágico, narra la mítica creación de Macondo por los Buendía, así como el devenir tanto de la aldea como de su estirpe fundacional hasta su extinción. La obra en su totalidad constituye el núcleo de un relato mágico y poético, tanto por su desbordada fantasía como por el subyugante estilo de Gabo, dotado como pocos de un prodigioso don de narrar.

El mundo de Macondo, parábola y reflejo de la tortuosa historia de la América hispana, había sido esbozado previamente en una serie de novelas y colecciones de cuentos. Tras Cien años de soledad, nuevas obras maestras jalonaron su trayectoria. Basta recordar títulos como El otoño del patriarca (1975), Crónica de una muerte anunciada (1981) o El amor en los tiempos del cólera (1985).

gabriel garcía márquez

Gabo. || Wolf Gang

Toda una vida dedicada al periodismo

 “El periodismo es una pasión insaciable que sólo puede digerirse y humanizarse por su confrontación descarnada con la realidad.”

Nacido en Aracataca (Magdalena) el 6 de marzo de 1927, fue criado por sus abuelos que resultaron ser personas bastante excepcionales y que marcaron el periplo literario del futuro Nobel.

El coronel Nicolás Márquez, su abuelo, veterano de la guerra de los Mil Días (1899-1902), le contaba a Gabriel infinidad de historias de su juventud y de las guerras civiles del siglo XIX. Lo llevaba al circo y al cine, y fue su cordón umbilical con la historia y con la realidad. Doña Tranquilina Iguarán, su cegatona abuela, pasaba los días contando fábulas y leyendas familiares, mientras organizaba la vida de los miembros de la casa de acuerdo con los mensajes que recibía en sueños. Ella fue la fuente de la visión mágica, supersticiosa y sobrenatural de la realidad.

Comenzó su carrera como periodista en la década de 1940. Trabajó como reportero primero en periódicos de Bogotá y Cartagena, para más tarde hacerlo como corresponsal en Europa y Cuba. En más de una entrevista no ha dudado al comentar que principalmente siempre se ha sentido periodista por encima de todo.

En febrero de 1954 se integró en la redacción de El Espectador, donde inicialmente se convirtió en el primer columnista de cine del periodismo colombiano. Luego destacó como brillante cronista y reportero. El año siguiente apareció en Bogotá el primer número de la revista Mito, bajo la dirección de Jorge Gaitán Durán.

Nueva aparición tras años en silencio

Tras algunos años de silencio, en 2002 García Márquez presentó la primera parte de sus memorias, Vivir para contarla. En ella repasa los primeros treinta años de su vida. La publicación de esta obra supuso un magno acontecimiento editorial, con el lanzamiento simultáneo de una primera edición de un millón de ejemplares en todos los países hispanohablantes.

“Lo único que me duele de morir, es que no sea de amor”

En 2004 vio la luz la que iba a ser su última novela, Memorias de mis putas tristes. En 2007 recibió sentidos, multitudinarios, homenajes por cumplir sus 80 años, por el cuadragésimo aniversario de la publicación de Cien años de soledad y por el vigésimo quinto de la concesión del Nobel. Falleció el 17 de abril de 2014 en Ciudad de México, tras de una recaída en el cáncer linfático por el que ya había sido tratado en 1999.

[responsivevoice voice="Spanish Female" buttontext="Escuchar"] A button to read only the text surrounded by these shortcodes. [/responsivevoice]