En Inglaterra todo rezuma muerte. Esto puede ser un dato que escape al turista que pasea por las calles de Londres cargado de bolsas. Los que han vivido en la capital, en ciudades cercanas del condado de Hertfordshire, etc., pueden observar imágenes como la de una niña saltando a la comba sobre una lápida del siglo XIX.
Este análisis más profundo del país puede realizarse desde los ojos de aquel que no es turista. Lo llevaría a cabo el que invierta más de una semana, quizá un mes o un año, dos años…en ese espléndido país de hierba milimétricamente segada. Y así poder respirar verdaderamente Inglaterra.

Para un mayor estudio de las costumbres anglosajonas, aquellos que no puedan pasar allí más de una semana o que nunca lo hayan visitado, pueden visualizar la clásica película Astérix en Bretaña o reírse a mandíbula batiente con el irónico manual How to be British. Ambos ilustran a la perfección el bello país.
A raíz de la abundancia de parques infantiles que fueron en su día cementerios, se puede comentar la aproximación a la escucha de lullabies, o nanas, que cristalizan esa relación entre el terror y la infancia. Parques como el de St Martin’s, en el londinense barrio de Camden Town, o el de St Peter en St Albans, acumulan lápidas que se mezclan con los columpios y los juegos de los muy silenciosos niños ingleses.
Black Death en clave de lullaby
La Black Death, peste negra en español, que asoló el país se recoge en la siguiente lullaby titulada Ring a Ring o´Roses:
«Ring-a-ring o’ roses,
A pocket full of posies,
A-tishoo! A-tishoo!
We all fall down»
Con el verso “we all fall down” claramente se indica la caída que espera a todos los que contraigan la tan temida enfermedad mortal. “A-tishoo” juega con la onomatopeya de un estornudo y el tissue, el pañuelo que se llevaban a la boca para evitar entrar en contacto con el aire.
Como un amable guía turístico explicó durante un recorrido por la mágica Edimburgo, se creía que la peste se contagiaba por el aire. De ahí esas impresionantes caretas de pico de pájaro con el que los médicos se cubrían para tratar a los pacientes. Pero estaban equivocados. Se transmitía por la sangre.

Únicamente un médico escocés burló la muerte vistiendo una túnica de cuero por pura casualidad: falta de tela, carencia de uniformes… Así, pudo evitar la picadura de mosquito que le hubiera llevado a ocupar, prematuramente, una de las muchas tumbas que todavía hoy en día se conservan.
La lullaby de Humpty Dumpty
Humpty Dumpty no es únicamente el personaje disléxico de Through the looking glass and what Alice found there. Este huevo antropomórfico protagonizó uno de los más escalofriantes anuncios de Kinder Sorpresa. En una tradicional clase de lingüística un recurso muy práctico consiste en analizar el texto de la obra de Lewis Carroll.
https://www.youtube.com/watch?v=MoS1w9JjJ78
En el siguiente fragmento el personaje debate con Alicia sobre el atribuir a las palabras significados completamente diferentes a lo que quieren decir. Afirma que puede jugar con las palabras con plena libertad: “When I use a word”, Humpty Dumpty said in rather a scornful tone, “it means just what I choose it to mean-neither more nor less”. Sería divertido observar un coloquio entre Saussure y Humpty acerca de los significantes y los significados.
Quizá debido a su torpeza en los movimientos, a su incoherente teoría del lenguaje o a que su fisonomía mete miedo, esta es la lullaby que se dedica al personaje. En la canción infantil el huevo-humano acaba despedazado tras una fuerte caída:
«Humpty Dumpty sat on a wall,
Humpty Dumpty had a great fall.
All the king’s horses and all the king’s men
Couldn’t put Humpty together again»

Canciones infantiles inglesas y V de Vendetta
Otro personaje típico inglés, aunque esta vez completamente real, es Guy Fawkes. En España ha ganado popularidad gracias a la película, basada en la homónima novela gráfica, V de Vendetta. Existe un arsenal de seguidores que en carnaval se disfrazan con máscaras de Guy.
En Inglaterra, concretamente en su lugar de nacimiento, York, la realidad es bien distinta. En lugar de estatuas al rebelde, ídolo de jóvenes hipsters fanáticos de la película y de aquellos que han disfrutado de la novela, en York solo hay un remoto silencio con respecto a Guy.
En la casa en donde vivió se levanta en la actualidad un pub con su nombre. Y nada más. El hecho de que un hombre se levantara contra el Parlamento inglés puede que no gustara, y siga sin gustar, demasiado a las patrióticas mentes del país.

Resulta curioso que el guía turístico de York ni siquiera mencione a Fawkes. Una vez al año se encienden hogueras en donde prenden fuego a muñecos caracterizados como Guy. “Dejémosle morir”, invita la canción infantil titulada Guy, Guy, Guy, Poke Him in the Eye:
«Guy, Guy, Guy,
Poke him in the eye,
Put him on the bonfire,
And there let him die»
El cine y las lullabies
En la actualidad, por influencia de las arraigadas canciones infantiles de muerte y esa escalofriante sensación que despierta la unión de una susurrante voz infantil y un paisaje nocturno, el cine ha creado nuevas lullabies. Un ejemplo es la popular tonada de Freddy Krueger. Aquellos que hayan visto la película recordarán que el sueño, las pesadillas, conforman la temática principal del filme de terror:
«One, two, Freddy’s coming for you.
Three, four, Better lock your door
Five, six, grab a crucifix.
Seven, eight, Gonna stay up late.
Nine, ten, Never sleep again….»
Ya entrado el siglo XXI, la trilogía de The hunger games ha acompañado a muchos adolescentes en sus ratos libres, acercándoles a la lectura. Pero en este artículo el foco de atención se centra en la lullaby The hanging tree, que sigue el hilo de las clásicas canciones inglesas, aunque más desarrollada:
«Are you, are you coming to the tree?
Where they strung up a man
They say who murdered three
Strange things did happen here
No stranger would it be
If we met at midnight in the hanging tree
Strange things did happen here
No stranger would it be
If we met at midnight in the hanging tree»
Por último, solo cabe añadir que lullaby es una palabra francamente sonora.

