Wilco en Cap Roig: vía Chicago, pero que le den a Trump

Noche de verano. Varios artistas catalanes como la banda Copa Lotus y David Carabén de Mishima preparan sus gargantas para cantar, esta vez, para sí mismos. Pero esa noche no actuaban. Esa noche otra división procedente de Chicago presentaba algún tema de Schmilco y un largo etcétera predecesor. Desde Star Wars hasta A.M. Desde «Misunderstood» hasta «Someone to lose».

Wilco musica indie rock concierto

Wilco en Cap Roig || Fuente: Instagram

Hits desde el primer acorde

Una vez sentada casi toda la etiqueta con programa en mano, suenan los primeros acordes de «Ashes of American Flags». El clímax en los jardines botánicos de Calella de Palafrugell se consuma desde el minuto cero de las dos horas y veinte minutos de concierto. Termina el gran hit de la mejor valorada banda indie-rock del momento, si se les puede llegar a catalogar de alguna manera. Y Jeff Tweedy confiesa a la audiencia que no son Woody Allen (el archiconocido director actuará también en el festival con su banda), que se equivocaron de noche.

«If I ever was a child» sirve para introducir su décimo álbum de estudio. El tambor de la batería de Glenn Kotche lo ilustra en cada directo con el diseño que Joan Cornellà y su ácido humor gráfico muestra un señor electrocutándose. Jeff vuelve a hablar agradeciendo a las «dos personas que lo compraron». Y pronto llegan los solos de Nels Cline.

«Que le den a nuestro supuesto presidente»

Pero Wilco no tienen problemas en sincerarse ante la audiencia. «Sois uno de los públicos mejor vestidos para los que hemos actuado». No era de extrañar, pues el rango de precios de las entradas oscilaba entre 60 y 130€. Más adelante Jeff dejaba hablar a una voz del público que le preguntó si se podían levantar. El líder respondió afirmativamente, pero sospechaba que con tan buenas vestiduras parecían más bien un público de mantenerse sentado. Muchos se reían, pero el resto del concierto –que fue la gran mayoría del repertorio preparado- se lo pasaron de pie, a los pies de los de Chicago.

El momento crucial de la noche entre temas fue la dedicatoria a Donald Trump. Y es que hubo una innecesaria disculpa desde el micrófono de Tweedy en nombre de Estados Unidos. «Wilco apoya a la gente de América. Estamos aquí para ayudarnos, para cantar el uno al otro, para tocar el uno por el otro, ¿verdad? Esto está peor que nunca. Y sé que vosotros habéis estado peor, pero habrá días mejores. Antes si decías algo malo sobre tu presidente no parecías patriótico, pero todo lo que él dice es antipatriótico… Así pues, que le den!»

Setlist portentoso, eclecticismo estilístico 

El momento ovación de un público que no paraba de celebrar el repertorio se rindió a «Impossible Germany», una de las obras maestras. Pero el contraste inherente en «Via Chicago» y «Misunderstood», la alegría irónica de «Hummingbird» y la merecida fama de «Jesus», convirtió un concierto en lo que es siempre un repertorio de Wilco: un greatest hits.

Muy difícil nos lo han dejado los seis estadounidenses más reconocidos del panorama musical no-mainstream del rock. Un rock alternativo, neocountry, indie-rock o rock experimental son etiquetas que seguro no certificarán Tweedy y compañía. Sin embargo, pensándolo con más perspectiva, un sorbo de country quizás sí se heredó de la banda pre-Wilco, Uncle Tupelo.

No sabemos si «Someone to lose» tiene cierta dedicatoria a Trump ni si, como canta Jeff en «If I ever was a child», «estuvo suficiente tiempo solo como para saber si alguna vez fue un niño», pero está claro que Wilco, Jeff con su hijo en Tweedy, con Billy Bragg o en otro de sus tantos proyectos, seguirán dando guitarrazos y remoldeando su no-estilo como lo hicieron en Calella.