Se tiende a englobar a toda la música electrónica en un único conjunto, a menudo denominado con términos un tanto despectivos o infravalorados. Pero, al contrario que estas ideas preconcebidas, se compone de multitud de géneros con muchas diferencias entre ellos. Estas diferencias radican en la composición musical, en el origen y en el impacto en las masas.

El oído humano juega un importante papel. Está demostrado que una persona tiene mayor capacidad para percibir los matices de un género musical, comprenderlo, que otra con menor experiencia en él.

Contraste en el objetivo de los géneros

La imagen tópica con la que se tiende a etiquetar a este estilo es la de una música repetitiva ligada a escenarios de desfase y descontrol. Pero se puede comenzar hablando de un ejemplo completamente opuesto, el del compositor Brian Eno. Es el precursor del denominado «ambient», basado en evocar atmósferas que dan cabida a muchos niveles sonoros, sin imponer ninguno en concreto. Su uso se refleja sobre todo en bandas sonoras, anuncios televisivos o videojuegos.

Tampoco se atrevería nadie a menospreciar el trabajo de Hans Zimmer, otro reputado compositor de bandas sonoras que ya ha entrado en la historia y el cual fue pionero en la integración de la música electrónica con los elementos orquestales tradicionales.

En la misma tendencia de buscar sonidos envolventes y acordes de larga progresión, aparece el trance, melodías con efectos acústicos que piden expandirse y recuerdan a ambientes espaciales. Pero en este caso, es un estilo destinado a la pista de baile y a una puesta en escena voluptuosa, ya que además se sitúa en un ritmo de 130-150 pulsaciones por minuto, o más conocidas como BPMs.

Formulación en base a los BPM

Los BPM diferencian la estructura musical de cada género o subgénero, todos ellos se etiquetan en relación a esta frecuencia. Por lo que, siguiendo un recorrido ascendente en cuanto a pulsaciones, otro ejemplo es el Drum&Bass. Está compuesto de un tempo acelerado que oscila entre los 160 y 190 BPM, con poderosas líneas de bajo y uso de la batería. El resultado es un estilo enrevesado y muy enérgico que posee varias interpretaciones a la hora de seguir un ritmo en la pista de baile.

https://www.youtube.com/watch?v=vjeVYt1XKdQ.

Tema de Drum&Bass.

Incluso dentro de la propia música electrónica hay debates y acusaciones entre los oyentes de una variedad y otra. La batalla más contrastada es la que hay entre el techno y el big room, entre lo underground y lo comercial. Desde fuera se cataloga como el mismo sonido; desde dentro, las diferencias traspasan la frontera de lo sonoro.

Batallas internas

En el techno, un tema transcurre sin prisa por llegar a los oyentes, sin miedo. Su historia de más de 30 años se lo permite. A quien le gusta de verdad, acude a la ola. Posee una base potente y bailable acompañada de las diferentes capas acústicas. Un todo complejo que se va fraguando desde dentro con velocidad variable y respectivas subidas y bajadas que eclosionan de forma rompedora y constante.

Derrick May, reputado DJ y productor de techno.

Las variaciones internas que sufre a menudo generan un degradado que provoca una nueva discusión aún más profunda. Las diferencias entre el techno y otros dos estilos hermanos, el tech-house y el minimal. Son muchos los artistas que se mueven entre uno y otro en sus trabajos y actuaciones, sin poder catalogarlos con una sola etiqueta.

Con una estructura similar al techno, pero con un sonido menos industrial y más melódico, incluso melancólico, se encuentra el progressive house. Otro veterano género errónea y frecuentemente confundido con el big room.

Progressive house.

El big room es un estilo reciente con influencias del electro house y englobado en el movimiento EDM. Es la máxima explotación comercial de la música electrónica, por lo que trata de calar de forma rápida en los oyentes, y al máximo número posible de público.

La mayoría de los temas son breves en construcción, siguen un patrón que les sube al carro del movimiento de masas ayudándose de melodías pegadizas. Sonidos fuertemente comprimidos, exaltados y empujados por una aceleración cíclica que acaba viendo una pausa seguida de un estruendo acústico. Es usado como herramienta social para reunir a los jóvenes en un estilo musical altamente energético y multicolor.

https://www.youtube.com/watch?v=nhnU_s5l_hQ

Big room.

El papel de la sociedad

La continua innovación a lo largo de los años, en busca de nuevos sonidos influenciados por el contexto temporal en el que se encuentran y empujados por las inquietudes musicales, dan lugar a todas estas ramificaciones. Habiendo dejado sin mencionar otros tantos estilos más como el dubstep, el house o el hardstyle.

La popularidad marca el etiquetado de un género, pudiendo ir acompañado de algún tema en concreto que lo refleje y establezca una referencia. Al fin y al cabo, comercial es todo lo que se produzca con fines lucrativos. La demarcación radica en la extensión de los límites del trabajo y el espíritu que se persigue.

Los tiempos avanzan, las herramientas informáticas evolucionan y todo el repertorio de máquinas de producción y mezcla se asientan como un instrumento más de música, con el que al artista demuestra su competencia.

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