Rubén Pozo: «No hace falta ser políticamente correcto»

Hemos entrevistado a Rubén Pozo, un flaco ojeroso de la estepa madrileña. Viene de la Alameda de Osuna, viste chupa de cuero y gafas de rock. La guitarra la ha incluido en su cuerpo como otra de sus articulaciones después de pasar toda la vida con ella. Quedamos en un bar de Madrid para desayunar (sí, por lo visto los rockeros también desayunan). Toma café en vaso como castizo que es. Charlamos sobre su último disco, su próxima gira por las Américas y de Sabina, en una vorágine de anécdotas sobre la música.

Entrevista Rubén Pozo

¿Hay alguna definición que me puedas dar sobre ese caballo salvaje llamado Rock&Roll?

Para mí la música es lo que quieres hacer exactamente, saltándote cualquier opinión de terceros y segundos, si quieres hacer una cosa la haces. Sé que el rock ‘n’ roll cuando apareció en los 50’s tenía unos acordes definidos, pero a lo largo de las décadas se ha ido convirtiendo en un término filosófico casi más que sonoro. Musicalmente el rock ‘n’ roll es lo que quieres hacer, lo que te gusta, pero no en un término egoísta sino que quieres hacer algo y hasta las últimas consecuencias lo haces como quieres.

entrevista Ruben Pozo revista cultural

Fotografía: Vera Martín.

¿Qué tiene el rock, que sin saber cantar y tocando cuatro acordes, se puede llegar a estar en lo más alto como es el caso de Bob Dylan?

El tema junta con el menos es más. Igual con el caso de Dylan has dado con un músico que lleva la máxima de simplificar, usas pocos acordes y que de alguna manera la estructura musical no interfiera dentro del mensaje lírico. Es como en pintura, un cuadro no es mejor porque utilices mayor gama de colores, supongo que es saber las que tienes que utilizar, aunque solo sean dos gamas de colores o dos acordes, pero que estén bien colocados.

Pero aun así no todo el mundo vale.

Al final creo que las canciones que nos emocionan y ya son parte indiscutible de la música popular en general son canciones sencillas , canciones de tres cuatro acordes, también existen canciones más sofisticadas pero por lo menos yo soy de ese tipo, soy más de «Louie Louie» que del «Bohemian Rhapsody». Dicen que el mejor tema de la historia del rock es el «Bohemian Rhapsody», y yo digo, que a mí no me han preguntado, con todo mi respeto y admiración hacia Queen, para mí no es la mejor canción.

«Louie Louie» me recuerda muchísimo a la canción «Wild Thing» de los Troggs.

Sí, son los mismos tres acordes. También dice la gente que no se entiende ni la letra, porque es verdad que no se entiende, eso es rock ‘n’ roll, no lo entiendes del todo pero te pone cachondo. Hay algo ahí, una magia…

Spotify ha sacado una lista de la música más escuchada en el mundo y el rock sale mal parado ¿Está el género en decadencia?

Ahora mismo cuando se dice rock ‘n’ roll la gente piensa en imágenes en blanco y negro y la gente bailando como en los típicos guateques americanos y la definición que di al principio es la que siento yo. Es un tema filosófico, como estilo, para mí cualquier cosa puede ser rock ‘n’ roll, Love of lesbian por ejemplo. Los estilos de música cada vez me dicen menos. Hay grupos que no me gustan pero luego tiene una canción que te cagas de buena. Qué mas da lo que digan las estadísticas, en cuanto a términos, lo que está boyante ahora es el término indie, pero volvemos al lo mismo, ¿qué es el indieDefinir los estilos de música son para la gente que no va a escucharlos y necesitan tener una referencia de esa música. Todas las definiciones se convierten en barro cuando suena una canción. ¿qué estilo es? ¿a qué es más? No sé, dale al play o al “clic” y escúchala. Eso lo funde todo. El Robe tiene mucha razón a la hora de definir su música ¿te gusta? ¿no te gusta? Pues ya está.

¿Estás a gusto con lo que haces o cambiarías algo?

No, la verdad es que estoy bastante a gusto en mi piel. Siempre hay como cosas que quieres mejorar y tienes presente un objetivo. No tener la sensación cada vez que te levantas por la mañana de que está todo bien y todo va perfecto y que no hay que mejorar nada. Siempre hay algo que hacer con uno mismo, siempre hay algún tornillo medio suelto que hay que apretar. Ahora mismo no cambiaría nada. Las direcciones que tomas en la vida te llevan a sitios y hay que asumir donde te llevan tus decisiones. Juego a levantarme y en el espejo no quitarme la mirada y me es suficiente para levantarme cada mañana y encarar un día nuevo.

Primero «Lo que más» y ahora «En Marcha». ¿Por qué esos temas para poner nombre a los discos?

En el primero, no recuerdo si fue al anunciar que sacaba disco nuevo dentro de dos tres o meses, y la gente preguntaba por el título que iba a llevar y ni yo sabía cual iba a ser. Me preguntaron que cuál fue la primera canción que hice y ésta fue «Lo que más», ¡ah! pues es buen nombre para el disco, no recuerdo la verdad quién me lo preguntó. Pues ya está, ya tenía título. Me parecía muy sugerente. ¿Lo que más qué? ¿Lo que más te gusta, lo que más te jode, lo que más te sube…? Y me parecía que evocaba algo indefinido y me pareció como muy rock ‘n’ roll, no creo que fuese a alterar nada, es título de un disco. Si don Quijote de La Mancha se hubiera llamado Sancho y Alonso Quijano creo que sería el mismo clásico de la literatura universal.

Y ahora tu segundo disco «En Marcha», como otra canción del disco también.

Para mí tienen un mensaje positivo ¡levántate y anda Lázaro!, ¡todo para delante! De alguna manera en el disco hay mucho optimismo y de las luces y sombras. Hay un mensaje de “Caroline acércate hacia la luz”.

¿«El sueño del pibe» la hiciste aquí o la trabajaste allá?

La hice aquí. Estuve un mes por Buenos Aires y la última vez que estuve fue un viaje especial y notar la onda que hubo con el público, la respuesta de gente. Se me escapó la canción. Quería escribir algo sobre la ciudad porteña y me salió eso. Me han dicho que es una canción sobre Argentina que conecta más con españoles que con los argentinos. Está llena de frases hechas de allí. Cuando digo “con su Paco, su Cristina y su Gardel”, lo de Paco, estoy diciendo a Francisco, el Papa, pero también hago una referencia al paco que allí es una droga, es lo que sobra de la coca, lo que tiraban en los laboratorios y que lo fumaba la gente más baja de la sociedad.

entrevista Ruben Pozo revista cultural

Fotografía: Vera Martín.

¿Viola ojerosa?

Es una guitarra con ojeras. Un guitarrista es violero, y lo de ojerosa es porque soy ojeroso.

Muy rollo «While my guitar gently weeps».

Hace poco escuchaba a George Harrison, curioseando por el Spotify en un disco que no había escuchado nunca y descubrí una canción que se titulaba «This Guitar (Can’t Keep from Crying». Es como que todavía sigue llorando su guitarra después de casi diez años después.

¿Con cuál estás más satisfecho?

Cada disco es un poco el retrato de la época que has vivido. En ese sentido lo noto como en el momento vital cada uno representa fielmente el momento en el que estaba. «Lo que más» es un disco más enérgico y espontáneo, es como pasé por encima de todo el mundo sin escuchar a nadie. «En marcha» es un disco más asentado, más elaborado, con arreglos, lo contrario vamos. Tardó tres años en salir «En marcha». Por circunstancias internas y personales hay un año que me sobra ahí. Me hubiera bastado con dos años.

¿Y algún concierto te ha sobrado?

No, no. Joer para que te sobre algún concierto tienes que haber estado muy chungo. No me sobra nada. Estoy una época de aceptación, pero por un momento vital. Llega un momento en que te aceptas con tus pros y contras y cada vez que te levantas no tienes que recolocar tu existencia. Ahora hay cosas que tengo aceptadas y no me las replanteo.

¿Y alguno que haya sido una mierda?

Hay unos mejores que otros siempre. Hay veces que todo apunta a que va a ser un desastre y sale algo cojonudo. Me han salido conciertos increíbles ante veinte personas y desastres ante dos mil. Pero bueno personalmente trato de que cada noche sea especial para mí y recuerde algo de lo que pueda sacar un aspecto positivo. La energía de la magia del directo a veces sucede o sucede y no depende uno mismo. Cómo está el equipo de sonido, cómo está el publico, cuántos conciertos llevas a la espalda seguidos… Todos lo que estamos en esto salimos al escenario a hacer algo especial, que no se puede explicar con palabras.

A la inversa ocurrirá lo mismo.

Sí, hay conciertos que dices, ha sido tan genial que debería morirme para que quedara este ya como final. Es lo contrario que si sale uno mal, piensas, espero no morirme para no dejar todo esto así. Con uno mal estás jodido hasta que no llega uno bueno. Hay una ley no escrita de los directos que es: después de un concierto muy bueno viene uno chungo, pero ya aunque solo sea por la concepción que tienes tú de que ha sido tan guay que es difícil mejorarlo.

¿Tienes algún tipo de presión a la hora de sacar discos?

La máxima presión proviene de mí. Como muy cañero conmigo mismo. No tengo presión por lo demás, quiero canciones que me emocionen y que me recoloquen, pongan banda sonora a mi vida y me reconcilien con el ser humano. Hay veces que escuchas una y dices: viva el ser humano. Así me aseguro que cuando escuche la canción otra vez me va a retrotraer.

¿Y la discográfica?

Esto va de sacar discos, para una nueva gira tienes que presentar nuevo material. Te lo dices tú y te lo dice todo el mundo. Pero la mayor exigencia es de uno mismo. Aliento al resto de bandas que hagan cosas cojonudas con las que me emocionen porque me encanta encontrarme con canciones que me reconcilien con la vida.

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Rubén Pozo durante la entrevista || Fotografía: Vera Martín

A Elvis le regalaron su primera guitarra sin pedirlo ¿En tu caso?

No. Había una guitarra española en casa de mi madre de cuando era joven. Le puse cuerdas y no sabía ni afinar pero había empezado a escuchar música y me enamoré del sonido de la guitarra. No sabes si tienes las aptitudes al principio. En la música hay que tener un mínimo de oído y ritmo. Si lo tienes, con ese poquito tienes todo, pero hay que trabajarlo.

Hoy en día tenemos en Internet mil sitios para aprender a tocarla, ¿pero antes?

La necesidad agudiza el ingenio. Cuando no había tutoriales en Internet te juntabas con amigos que saben un poco o te haces amigo de gente que sí sabe, o un día ves en el quiosco unos fascículos de cómo tocar la guitarra y en el primer número te viene cómo poner los dedos para los acordes básicos y te vale pare empezar. Lo más habitual es que la gente de mi quinta que se dedica a esto no haya dado una lección en su vida. Con tener oído tienes ya casi el 90% y si estás lo suficientemente loco como para tirar para adelante… Aprendes tocando con gente. Siempre con los ojos abiertos.

¿Recuerdas la primera canción que tocaste?

Creo que como la inmensa mayoría, mi primera fue «Satisfaction». La parte del riff. La segunda fue «Louie Louie», sin acordes, solo las notas… La Re Mi.

Muy mítica también de primerizos la de «Knockin on heaven’s door».

No tienes que ser un profesional de la música para ello, cuando suena un poquito a “eso”. La música me parece bueno para el humano. Al espíritu le viene que te cagas. Es el primer idioma. Un ritmo frenético es alegre y unos acordes menores son tristes aquí, en china o para un árabe… Y parece que hay ciertos acordes que tantos siglos repetidos están en el ADN y esas resonancias musicales crean comunicación.

Queda claro que la música es un lenguaje y una vía. El pecado de la lujuria me gusta a ritmo de blues, sobretodo con Muddy Waters. ¿Tienes algún disco o algún artista fetiche?

Sobre todo que no me distraiga. De cani decíamos que el «Can you hear me knocking» en la parte de la jam instrumental de guitarra y saxofón era el mejor pasaje para darle al tema. Pero lo mismo me ocurre en otras situaciones de mi vida. Por ejemplo para leer, si me pongo música, debe ser instrumental o si es muy inglés, cerrado. Si hay letra me voy a ella y me desconcentro de la tarea principal.

Otra cosa es si estoy escuchando música simple y llanamente. Si escucho algo es más fácil que me emocione la letra que música, con excepciones claro.

¿Y entre letra o música, qué te inspira más?

Una canción en español que te emociona yo lo celebro. Con el inglés, no tengo un nivel muy alto y se me escapan muchas cosas de las letras y me quedo más con lo sónico. Nunca he necesitado saber de que hablan Led Zeppelin aunque ahora me enterado de qué van sus letras. No se me han hecho mejores ni peores , para mí en ese sentido la letra está por detrás. Los Zeppelin son muy sexistas. A día de hoy incluso son machistas. No es que esté ni bien ni mal, no hace falta ser políticamente correcto. Sí que son otros tiempos y se ve que a la mujer se le trataba de otra manera. Un grupo de hoy con esas letras no se si hubieran sido bien vistos.

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Fotografía: Vera Martín.

Los Ronaldos lo consiguieron.

A mí me encanta sí, sí. Las feministas se les echaron encima con lo de “tendría que besarte desnudarte, pegarte y luego violarte hasta que digas sí, sí”. Es de corto de miras que alguien se moleste por eso. Es evidente que Coque Maya no va a violar a una chica. Está hablando de una chica que le pone mogollón y seguramente la chica también se está haciendo el “venga entra ya”, es el momento ese antes de que suceda. Habla de las ganas que tiene. Solemos sacar punta a todo, a veces que lo merece y hay veces que no. No siempre se va a entender el mensaje de alguien 100%. Si conoces al artista sabes cuándo esta ironizando.

¿Soñaste con ser este Rubén Pozo?

(risas) Joder…¿a qué te suena Rubén Pozo? Pues me suena a cuando pasaba lista la profe en EGB. El número 24. Desde que me volví loco por la música, solo he querido dedicarme a ello. Todo lo he encaminado hacia esto, he tomado decisiones que me han alejado de cosas por seguir en esto, he tenido mis crisis y hostia lo que dejo por seguir con esto, cada uno construye su vida y vivir el elegir. Cuando eliges se desecha el resto. Mi cabezonería me ha hecho dedicarme a esto. Hay que estar preparado para cualquier cosa. Supongo que he tenido suerte y hay gente que no ha podido y de momento he podido dedicarme a esto. Nunca he necesitado la limusina y mientras me de para esto… Evidentemente quiero comer, pero no necesito lujos. La música es cosa vital. Es fácil hacerme feliz.

Cuéntame algo más sobre Margot.

Qué más da, es un nombre de mujer. Da igual si una canción es mentira o se basa en un hecho real. Si le emociona al público no hace falta indagar. Si tú te lo has creído la magia fluye. A veces una verdad no dice nada y una mentira te llega. Si el que recibe se lo cree da igual quién fuera Margot.

¿Como la canción pacto entre caballeros?

Sí. Siempre contestaba Sabina cuando le preguntaban, ¿si no ha sido verdad ya no mola la canción? Que razón tiene… Si es un engaño y a ti te ha colado qué importa.

¿El sexo, las drogas y el rock ‘n’ roll es un medio de catarsis para la vida diaria?

A mí me coloca la cabeza la música. Es algo que haría aunque no me dedicara a ello. Me ayuda a avanzar y a resolver nudos mentales. Por alguna necesidad humana. ¿Qué decían los de Altamira con los bisontes? Pues casi igual ¿no? Que significaría… Están ahí trotando, los necesito, me salen ya de los poros… ¡Lo dibujo! No hay un Rubén Pozo músico. Cuando toco es casi físico. Empiezo a deshacer la madeja, me alivio y sin querer hago una canción. Cuando es tu oficio muchas veces te sientas para hacerlas. Hay gente que necesita el saco de boxeo y los catorce onzas… Yo tengo el papel.

¿Está el Rubén Pozo de los escenarios y el de la vida real?

Trato de cabalgar la ola. Las olas no dependen de ti. Hay factores externos que ponen las mareas de una manera. Picada, calmachica y como sea. Soy muy tímido y cuando salgo al escenario esa timidez juega a mi favor. Después de tanto tiempo en el escenario tengo miedo al accidente. A caerme, a que me de un calambrazo, que se me olvide una letra… Que luego o no pasa nada o que sea un momento especial… Además, ahora toco solo en una gira y si sale bien o sale mal depende solo de mí.

Para este disco además de Argentina, vas a viajar a México. ¿Quién lo decidió? A parte de la gira para la presentación del disco, haces una gira tú solo. 

Allí en argentina voy a tocar con Siete Abriles que es una banda con la que ya he tocado en mi anterior visita, y tengo la fortuna y la suerte que se hayan ofrecido a acompañarme. En abril vengo, toco y al poco me voy a México. Me ha llamado un tipo, me ha mandado unas fechas y unos billetes de avión y me voy a hacer tres garitos a guitarra y voz, cosa que me gusta mucho. Soy animal de banda pero no puedo llevármela. También empecé en solitario por necesidad. Tengo canciones que se sostienen a guitarra y voz. Si me ves a solateras te molará solo aunque sea sin el “barroco”. Veo un feedback bueno y como es la primera vez, está bien ir a guitarra y voz. La próxima vez que vaya me encantaría llevar a la banda y meter decibelios y energía.

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Rubén Pozo en un bar de Alameda de Osuna || Fotografía: Vera Martín.

¿Habrá gira por Sudamérica ya que tienes estos dos destinos?

Por el momento no. Lo de Argentina al haber estado tenía una cabeza de playa y ahora ha salido México donde está interesada una persona que le llaman la atención las bandas españolas y ha ocurrido así. Hacer los directos, es lo que más me gusta después de haber compuesto las canciones. Por mi parte New York, Brasil, Chile, Perú o Moscú. Lo único que necesito es un público delante con ganas de vivir la experiencia de la música en directo.

«Hoy en Pekín mañana en Talavera», dice la canción.

Esa frase la dice Rosendo, otro de los grandes. Joaquín Sabina es el mejor escritor de canciones… Para mí es muy potente lo que ha hecho ese tío. Ha llegado a unas cuotas increíbles… para el resto de compositores es una putada terrible tener a Joaquín Sabina. Es muy grande su historia. Sorry me sale el fan. Me encanta también como escribe El Robe. Son dos tipos totalmente distintos.

Parece que El Robe ha vuelto a los origines de Deltoya.

Me parece un portento de la naturaleza este tío. Incombustible totalmente. Alma imperecedera. Siempre hay alguna que te hace en cualquier disco y me sacude… Pienso que no lo puede mejorar y al siguiente disco saca otra que increíble y me vuelvo a decir lo mismo…

¿Son ellos los nuevos poetas?

Pienso que no. Las canciones no son poemas. Las canciones son canciones y la poesía tiene otras estructuras. Poesía es para leer. A ver, si escriben que te cagas estos tíos, pero hacen canciones…

Hay un silencio momentáneo. Rubén se queda mirando el vaso de café un instante de forma pensativa. Reflexiona.

El papel el blanco es jodido. Hay veces que se atasca y hay veces que no puedes parar. Me lo tomo como una pasión pero hay que trabajar muchas veces muy duro. Personalmente cuando me fuerzo no me funciona. Me doy cuenta de que hago garabatos pero que no llego a nada, si llega la inspiración que te pille currando como decía Picasso.

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Fotografía: Vera Martín