Alzheimer y cine: El arte del olvido

El cine es la herramienta principal del siglo XX para reescribir la historia. Siempre ha cumplido la misión de rescatar de las profundidades del olvido los elementos perdidos. Gracias al cine recordamos etapas y fechas que jamás hemos vivido. Como buenos embajadores del recuerdo los cineastas no se podían olvidar de lo que significa la enfermedad del alzheimer.

El arte del olvido

Convivir con la escritura de un guión sobre una enfermedad es un deporte de riesgo. Millones de puntos de vista, de perspectivas y caminos que recorrer. Se puede ser académico, científico, emocional, personalista. Da igual, siempre habrá problemas para tener el tacto necesario que el tema merece.

En El Hijo De La Novia (2001) de Juan José Campanella y su personaje coral, se crea una trama que gira en torno a una persona que no tiene la capacidad de proponer nada de manera consciente. Con un personaje emocionalmente interpretado por Norma Aleandro, es la génesis del resto de reacciones de sus compañeros de reparto. Todo lo que hacen y dicen lo hacen a través de un personaje inconsciente. Lo poderoso está en la capacidad de crear ese circulo virtuoso de satélites que merodean alrededor del alzheimer.

Fotograma de El Hijo De La Novia

Mar Adentro (2004) de Alejandro Amenábar es otra película que utiliza los secundarios para que el espectador pueda comprender la realidad y la enfermedad del protagonista, Ramón Sampedro (Javier Bardem). Un fuerte aplauso para esa cuñada (Mabel Rivera) que a través de una emoción contenida saca a la superficie la nuestra.

Nebraska (2013) de Alexandre Payne es un filme que focaliza más su visión en el enfermo en sí, siempre en una persona dependiente habrá que hablar de aquellos de los que depende, pero aquí no se comportan como eje central. En esta cinta, con un blanco y negro sugerente, trata de meternos más en la piel del protagonista.

Aunque no tenga nada que ver con el alzheimer pero si con la dependencia y la soledad del enfermo, la maravillosa La Escafandra y la Mariposa (2007) de Julian Schnabel sublima el concepto de meternos en la piel del enfermo casi de forma literal.

Fotograma de La Escafandra y la Mariposa

La sublimación de Haneke en Amor (2012) nos enseña toda la ternura que puede llegar a rodear algo tan desagradable como una enfermedad incurable. El austriaco nos muestra su lado más humanizado y da una clase de tacto y sutileza bordeando un tema tan complejo.

Una de las películas más románticas del siglo XXI se construye a través de lo terrible. La cinta, pensada con la pluma y escrita a navajazos, delicadamente crea conciencia directa sobre la enfermedad.

Si el cine habla, no se olvida

El cine sigue siendo referencia y propone los temas de los que hablar, aunque sean dramáticamente delicados. Esa es a priori una misión imposible pero que el cine siempre ha sido capaz de llevar a cabo. Quizá no siempre con las mejores intenciones, pero siempre manteniendo su capacidad de propuesta.

https://www.youtube.com/watch?v=2GhglSiG5oE

Enrique Rambal

Director de cine. Así que tengo la obligación de ser Trotskista-Leninista-Liberal-Capitalista-Reformista-Laclaudiano-Federalista todo en la misma tarde.