Llevo barba, odio las chanclas, bebo cerveza y tu madre me considerará una mala influencia. Me niego a aceptar el talento que algunos insensatos me atribuyeron e intento demostrar su error escribiendo en periódicos y hablando en la radio.
El boxeo es poesía. Si piensa lo contrario, deje de leer esto. Deje de leerlo también si cree que son dos necios acéfalos en un cuadrilátero. O lea sin prejuicios, o calle para siempre. Si ha existido una injusticia histórica...